26 de abril de 2018
26 de abril de 2018 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Vinculación entre MPF e Iglesia Católica en territorios vulnerables
La pobreza es el principal factor de vulnerabilidad en las consultas derivadas a ATAJO por instituciones eclesiásticas
Alcanza el 36,2 % de los casos. El dato revela el impacto que tienen en la labor de la Dirección de Acceso a la Justicia del MPF los múltiples convenios celebrados con obispos, curas villeros y pastorales sociales de la CABA, el conurbano bonaerense, Mar del Plata y Córdoba.

Como consecuencia de la firma de múltiples convenios celebrados entre la Procuración General de la Nación y la Iglesia Católica, las agencias territoriales de la Dirección de Acceso a la Justicia del MPF recibieron centenares de consultas de personas en las cuales la pobreza, con el 36,2%, se destaca como el mayor factor de vulnerabilidad, según las Reglas de Brasilia. El dato surge de un estudio elaborado por el área de información estadística de ATAJO, que advirtió que al factor pobreza le siguen la condición de niñez y adolescencia en un 24,6%, y género, que alcanza el 14,8 % de las consultas.

Los dispositivos de atención ubicados en el conurbano bonaerense, ya sean en sus modalidad de atención móvil o fija, concentran más de la mitad de la consultas vinculadas a la Iglesia, con un 54,8%, seguidos por los ATAJO situados en las villas de la CABA, con un 21,7 %; Mar del Plata, con un 19,4%, y Córdoba, con el 2,8 %.

El trabajo identifica al grupo familiar con el mayor afectado en las consultas, con el 57.9 %. Le siguen problemáticas individuales, con el 32,9% y conflictos colectivos, que afectan a la comunidad, con el 6,6%.

Obstáculos de acceso a la justicia

Las personas que se acercan a ATAJO tras algún tipo de mediación o contacto con la Iglesia, tienen diversos obstáculos para acceder a la justicia. El informe estadístico revela que el principal factor que dificulta el acceso es la falta de compresión del sistema legal, con el 28% de los casos, seguido por la complejidad burocrática, con el 24 %; y las trabas procesales o administrativas, con el 20,8%.

Convenios

La actuación de ATAJO en el sur del conurbano bonaerense se inició tras la firma de un convenio con el obispado de Quilmes, en abril de 2016, suscripto entre la Procuradora Alejandra Gils Carbó, y monseñor Carlos José Tissera. En tanto, la atención en la zona oeste comenzó en agosto de este año, luego del acuerdo que firmaron la Procuradora General y el obispo de la diócesis de Merlo-Moreno, Fernando Maletti.

Respecto de localidad bonaerense de José León Suárez, las actuaciones comenzaron en abril de 2016, cuando Gils Carbó suscribió un acuerdo similar con el padre José María “Pepe” Di Paola, que incluyó el decisivo apoyo del intendente local, Gabriel Katopodis, titular del partido de San Martín. En esta zona de la provincia de Buenos Aires, la atención es fija y se realiza de lunes a viernes, tras la apertura de una agencia ATAJO en octubre de 2016, que funciona en la avenida Juan Manuel de Rosas 3200.

En los barrios vulnerables de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en tanto, y si bien la atención funcional de ATAJO se realiza independiente de los acuerdos formales suscriptos con la Iglesia, la relación diaria entre curas villeros y operadores del Ministerio Público Fiscal nutre mutuamente la labor de unos y otros. No obstante, en abril de 2016 la Procuración general de la Nación selló un convenio con el vicario general del Arzobispado de Buenos Aires, monseñor Joaquín Sucunza, y los sacerdotes de la Pastoral Villera porteña, representados en aquella oportunidad por el padre Lorenzo “Toto” de Vedia.

Algo similar ocurre en la provincia de Córdoba. Allí el apoyo del cura Mariano Oberlin, con una importante tarea pastoral en el barrio Müller, en la periferia de la ciudad capital, significó el punto de partida para la experiencia de ATAJO en la provincia mediterránea, allá por 2015. Desde agosto de este año, esa experiencia se extendió a la ciudad de Río Cuarto, gracias al decisivo aporte del padre Carlos Juncos, de la Parroquia San Roque.

El trabajo mancomunado entre efectores eclesiásticos y operadores del Ministerio Público Fiscal reconoce tres niveles:

1) la atención directamente en las parroquias, como ocurre desde fines de octubre en la villa 15 de la CABA, junto al párroco Sebastián Sury;

2) la derivación de casos a ATAJO realizada por miembros de la iglesia realizan a ATAJO, y

3) el trabajo conjunto en la Carpa Misionera de Mar del Plata, en la que los curas realizan tareas de promoción social en los territorios deprimidos junto a efectores de la Dirección de Acceso a la Justicia del MPF.

A esta mancomunión se suma la experiencia del ATAJO móvil en el conurbano, que traza un recorrido semanal de acuerdo a las necesidades operativas de la Pastoral Social.

Metodología

El informe pone de relevancia el impacto que tiene la Iglesia en las consultas recibidas en los ATAJO móvil del conurbano (Quilmes, Berazategui, Florencio Varela, Dock Sud, Moreno), Córdoba (Barrio Müller), Villa 15 (últimas 2 semanas), Mar del Plata (Barrio Las Heras, Parque Palermo, Santa Rita, Autódromo, Belgrano, Don Emilio, Bernardino Rivadavia, personas Situación de calle, Centro comunitario Nuestra Señora de Luján, Carpa Misionera, Parador Parroquia Santa Rita). Metodológicamente, el trabajo estadístico surge de la sumatoria de consultas derivadas por alguna institución religiosa seleccionadas por palabras clave.