17 de diciembre de 2017
17 de diciembre de 2017 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervienen en el debate los fiscales Fernando Fiszer y Sandro Abraldes
Declaró el conductor acusado por la muerte de un niño: “Me sentía bien para manejar, no me sentía borracho”
Juan Manuel Sánchez Villar expuso su versión de lo ocurrido el 27 de julio de 2014, cuando embistió con su camioneta el auto en el que viajaba una familia por la Avenida General Paz: “Manejé bien, a la par del tránsito hasta San Martín y ahí me parece que me quedé dormido”. “Asumo la responsabilidad, es un hecho que me va a acompañar toda la vida”, manifestó.

La jueza Ana Dieta de Herrero siguió con el juicio unipersonal a Juan Manuel Sánchez Villar, acusado de causar la muerte de un nene de tres años al chocar el auto en el que la víctima viajaba con sus padres, en julio de 2014. En la audiencia de hoy, el hombre de 34 años aseguró que aquella mañana se sentía bien para manejar y que “no se sentía borracho”. Según se estableció luego, tenía 1,69 gramos de alcohol por mil/cc de sangre cuando el límite permitido para manejar es de 0,5.

El 27 de julio de 2014, cerca de las ocho de la mañana, Gastón Hernán Jara, Lorena Cecilia y su hijo Bautista viajaban en su vehículo Fiat 147 por la avenida General Paz y, al llegar a la altura del puente de Avenida San Martín, fueron embestidos desde atrás por la camioneta de Sánchez Villar, que se movía a 115 kilómetros por hora. Con el impacto, el auto comenzó a dar trompos y golpeó contra un poste de luz y luego con el guardarrail. Como consecuencia del choque, Bautista de tres años salió despedido del auto y falleció dos horas después en el Hospital Eva Perón.

Sánchez Villar expuso hoy su versión de lo ocurrido. Antes de comenzar con los detalles, aclaró que no iba a contestar preguntas porque no quería “generar conflictos” y le pidió perdón a la familia y a los padres de Bautista: “Acepto la responsabilidad, es un hecho que me va a acompañar toda la vida”, dijo.

El acusado manejaba con 1,69 gramos de alcohol por mil/cc de sangre cuando el límite permitido es de 0,5.

Recordó que ese sábado fue al boliche “Jet Lounge” en la Costanera junto con unos amigos y que llegaron cerca de las dos de la mañana. Según su relato, se quedó hasta las seis de la mañana hablando con la hermana de una amiga, aunque no solía quedarse hasta tan tarde.

“Salimos, me sentía bien para manejar, no me sentía borracho”, explicó. Y agregó: “Quizás estaba cansado, el hecho de haber entrenado esa tarde puede haber incidido”. “Manejé bien, a la par del tránsito hasta General Paz y San Martín y ahí me parece que me quedé dormido”, manifestó. Dijo que se despertó y que la camioneta daba vueltas, así que trató de acomodarla, ya que estaba “nervioso, shockeado y no entendía nada”.

Contó que la primera vez que bajó de la camioneta, una mujer se le acercó y le aseguró que casi la chocaba a ella y que había chocado a otro auto. Volvió a su vehículo, le mandó un mensaje a su hermano y cuando volvió a descender aseguró que un hombre lo enfrentó: “Una persona me dijo asesino, que había matado al hijo, me golpeó en la cara y ahí volaron mis anteojos”. La aclaración fue porque según su licencia debía manejar con los lentes y al momento de la detención no los tenía y tampoco se secuestraron en el lugar.

Antes de Sánchez Villar había declarado un joven que le aportó a la familia luego del hecho unas fotos donde se veía a imputado en un boliche la noche del accidente. Además, declararon dos testigos pedidos por la defensa. El debate donde intervienen los fiscales Fernando Fiszer y Sandro Abraldes se reanudará el próximo 18 de octubre, con la incorporación de la prueba y posiblemente los alegatos de las partes.