28 de julio de 2017
28 de julio de 2017 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Investigación desarrollada por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21
Desarticularon una banda acusada de realizar secuestros virtuales y estafas a jubilados
Fue en el marco de una serie de allanamientos realizados en la madrugada del lunes, donde se detuvo a seis personas, mientras otras tres permanecen prófugas. Están acusados de realizar casi 30 estafas, entre octubre de 2015 y abril de 2017.

En el marco de una investigación desarrollada por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, a cargo de Carlos Alberto Vasser, en relación a una banda dedicada a realizar secuestros virtuales y estafas telefónicas a gente de avanzada edad –entre octubre de 2015 y abril de 2017- el lunes a la madrugada se realizaron una serie de allanamientos, que concluyeron con la detención de seis personas y el secuestro de equipos informáticos, celulares, dinero, joyas, documentación de vehículos y automóviles.

La investigación se inició a raíz de varias denuncias donde distintos damnificados –de entre 68 y 99 años- refirieron haber sido víctimas de estafas. La banda actuaba bajo dos modalidades: la primera de ellas, conocida como “La llorona”, donde una persona llamaba a la víctima y se hacía pasar por un familiar que se encontraba secuestrado, tras lo cual otro de los delincuentes les exigía entregar dinero para su liberación; y el segundo modus operandi, que consistía en también hacerse pasar por un familiar, quien los alertaba sobre la implementación de inminentes y drásticas medidas económicas, por lo que debían resguardar sus ahorros.

A fin de lograr el engaño, el supuesto familiar le indicaba que entregaran los valores al contador “Carlos Díaz” –una persona de su confianza-. En algunos casos, los mismos imputados acompañaron a las víctimas a retirar los fondos a sus cajas de seguridad bancaria. Así, al menos 30 personas cayeron en la trampa y entregaron a los estafadores U$S 585.747, $567.950, €13.445, joyas y otros objetos de valor.

Así, el fiscal Vasser le requirió a sus colegas que le informaran si existían causas en trámite, en otras dependencias, en las que se hiciera referencia al supuesto contador Díaz, lo que permitió identificar varios procesos en curso ante la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°19.

Al menos 30 personas cayeron en la trampa y entregaron a los estafadores U$S 585.747, $567.950, €13.445, joyas y otros objetos de valor.

También, el representante del Ministerio Público Fiscal le encomendó al Departamento Unidad Federal de Investigaciones Especiales (DUFIE) de la Policía Federal Argentina el análisis de los abonados telefónicos captados por las antenas de los domicilios de las víctimas, lo que permitió identificar algunos números de interés para la pesquisa. Luego se analizaron los perfiles en Facebook de los sospechosos y se logró establecer una serie de domicilios que concordaban con las zonas geográficas donde se habían activado los teléfonos sospechados.

A raíz de ello, el fiscal Vasser le solicitó a la titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°48, Alicia Iermini, la intervención de las líneas telefónicas, lo que evidenció que la banda se encontraba operativa.

En virtud de ello, la jueza ordenó una serie de allanamientos, practicados el lunes por la madrugada, donde se aprehendió a seis personas, aunque aún hay tres que permanecen prófugas. Además, se secuestraron más de 30 teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento y computadoras –los cuales son peritados por los especialistas-, al tiempo que se incautó dinero, joyas, documentación de vehículos y diversos rodados.

Cabe destacar que una de las detenidas era una mujer, que gozaba de arresto domiciliario, por pesar sobre ella una condena a seis años y seis meses de prisión por hechos extorsivos similares a los investigados, y que actuaba –desde su vivienda- en coordinación con los restantes integrantes de la banda.

Los aprehendidos quedaron a disposición de la Justicia, acusados de conformar una asociación ilícita destinada a cometer maniobras estafatorias y, en algunos casos, desapoderamientos mediante el uso de armas de fuego cuya aptitud no pudo ser acreditada, como así también se los investiga por lavado de dinero.

Con el dinero obtenido en las estafas, los acusados adquirieron diverso automóviles en agencias automotrices de la Ciudad de Buenos Aires y en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.