22 de enero de 2018
22 de enero de 2018 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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La víctima estuvo internada en grave estado
Condenaron a doce años de prisión a un hombre que atacó con un martillo a su ex pareja
Fue por decisión del Tribunal Oral en lo Criminal Nº24. El fiscal Ariel Yapur había solicitado 18 años. Los fundamentos se conocerán el próximo 5 de octubre.

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº24 condenó hoy a 12 años de prisión a un hombre de 53 años que atacó con un martillo a su ex pareja, en junio de 2016. La mujer, de 38 años, estuvo 18 días internada debido a la gravedad de la lesión en su cabeza. En su alegato, el fiscal Ariel Yapur había solicitado 18 años de reclusión. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el próximo cinco de octubre.

Los jueces María Cecilia Maiza, Marcelo Alvero y Raúl Llanos condenaron a Héctor Campanerutto por la tentativa de homicidio agravada por haber sido cometido contra una persona con la que mantuvo una relación de pareja. La Fiscalía había pedido además que se agravara el hecho por haber sido cometido mediando violencia de género.

El 18 de junio de 2016, Campanerutto se presentó en la casa de su ex, en la calle Paysandú al 1500. Esa mañana, le había mandando varios mensajes vía “Whatsapp” donde le insistía para retomar la relación, que había finalizado meses antes. La víctima no contestó ninguna de sus palabras. “Me duele que me ignores sabiendo lo mucho que siento por vos; para mí es peor que me trates así”, le escribió el hombre. “Lo único que hago es quererte”, le resaltó.

En su alegato, el fiscal había considerado que “la explosión de violencia expresó un castigo por su condición de mujer que no se sometió a la intención que tenía el hombre”.

Poco más de una hora después del último mensaje, cerca de las 13, Campanerutto llegó a la casa de la mujer. Según testigos, se escucharon varios gritos y, a continuación, “un golpe seco”. Un vecino de enfrente vio, en ese momento, cómo un hombre salió del pasillo de la casa hacia la calle con un martillo en la mano mientras que otro lo observó cuando guardaba algo en su morral.

Ambos testigos se acercaron hasta la puerta de la casa y allí vieron a la víctima tirada en el piso, bañada en sangre. Los dos salieron en búsqueda de Campanerutto, a quién interceptaron a la vuelta, y le insistieron para que vuelva a la escena, mientras él negaba tener algo que ver con el hecho. Una vez que llegó la policía, y luego de las indicaciones de uno de los hombres, se secuestró un martillo que estaba dentro de un tacho de basura en la esquina en la que interceptaron al acusado.

La mujer fue trasladada minutos después al Hospital Álvarez, en grave estado. Allí estuvo en coma farmacológico por varios días por un “traumatismo de cráneo grave, con fractura, hundimiento occipital y edema cerebral”.

Campanerutto y la víctima se habían conocido en un curso de inglés. Primero fueron amigos y luego entablaron un vínculo sentimental a espaldas de sus familias, ya que ambos estaban casados, aunque luego ella se separó. La relación se prolongó durante más de cinco años y en diciembre de 2015, la mujer decidió terminar ya que no estaba conforme con la situación.

A partir de ese momento, Campanerutto comenzó a mandarle mensajes pidiéndole volver, se presentaba en su casa o en el gimnasio diciéndole que estaba juntando plata para que pudieran irse juntos. En varias oportunidades, ella accedió a reunirse con él para hablar pero nunca retomaron la relación. En su alegato, el fiscal había considerado que “la explosión de violencia expresó un castigo por su condición de mujer que no se sometió a la intención que tenía el hombre”.