14 de diciembre de 2017
14 de diciembre de 2017 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El fiscal Luis Gerlero intervino en el debate
Condenaron a prisión perpetua a un hombre por femicidio
En septiembre de 2016, Oscar Trinidad Báez atacó con un cuchillo a Daiana Colque, de 19 años, en su domicilio del barrio Villa 31 bis. El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°12 impuso la pena solicitada por la Fiscalía.

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº12 condenó a Oscar Trinidad Báez a prisión perpetua por el femicidio de Daiana Colque, ocurrido en septiembre de 2016. El veredicto, dado a conocer el 29 de noviembre, fue en línea con la solicitud del fiscal Luis Gerlero, quien había pedido esa misma pena en su alegato, al acusarlo por homicidio agravado por haber sido cometido contra una persona con la que ha mantenido una relación de pareja y por haber mediado violencia de género.

El 29 de septiembre del año pasado, alrededor de las cinco de la mañana, Trinidad Baéz apuñaló a Daiana con un cuchillo dentro de la casa de la víctima, en el barrio Villa 31 bis. La chica de 19 años murió por la hemorragia interna que le provocaron las más de diez heridas que le infligió su agresor.

El hombre de 36 años dijo durante la instrucción que esa noche se había encontrado con Daiana, que habían estado juntos y que luego habían salido a comprar algo para comer pero que cuando volvieron, discutieron y él se fue cerca de la una de la mañana. Según lo que relató, se enteró del homicidio por medio de un amigo, al que le pidió que “verificara” lo sucedido.

Trinidad Báez desapareció después del hecho. El 7 de octubre, la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción N° 15 pidió su indagatoria. Lo encontraron y detuvieron días después, el 18 de octubre, en la casa de su hermano, ubicada en la localidad de El Jagüel.

En su alegato, el fiscal expuso que había varios elementos de cargo contra Trinidad Baéz. Tuvo en cuenta el testimonio de la familia de la chica y de la vecina que le alquilaba la habitación, quienes sostuvieron que había una relación conflictiva desde el inicio. Incluso fue esta mujer quien dijo ante los jueces Luis Marquez, Claudia Moscato y Darío Medina que en una ocasión había visto a Daiana con un golpe en su rostro. Resaltó, además, el testimonio de un miembro de la División Homicidios de la Policía, quien analizó el diario íntimo de la chica, donde la víctima hablaba de malos tratos.

“La muerte de Daiana fue provocada con intención de matar, por la gravedad de las heridas y la cantidad de sangre”, indicó el fiscal Gerlero.

Marcó que está probada la presencia del hombre en la casa: no sólo lo vieron y él admitió haber estado sino que se encontró su ADN en dos colillas de cigarrillo y en una botella de cerveza. Explicó que cualquier otra persona que hubiera entrado o salido de la vivienda hubiera llamado la atención. Manifestó que la reacción posterior de Trinidad Baéz se explicaba sólo si era el autor del hecho, al poner distancia del lugar y estar a resguardo en otro lugar.

“La muerte de Daiana fue provocada con intención de matar, por la gravedad de las heridas y la cantidad de sangre”, indicó para luego sostener que el autor se llevó el arma homicida del lugar de los hecho para ocultar la situación. El cuchillo fue finalmente hallado a unos 100 metros de la vivienda y aún tenía manchas de sangre.

“La ira con que le provocó la muerte fue algo muy cercano al ensañamiento y considero que es parte de la prueba de que existía una relación previa entre víctima y victimario”, recalcó. Mencionó las causas judiciales anteriores de Trinidad Báez, que había estado detenido diez meses entre 2015 y 2016 por amenazas y portación de arma de fuego.

Al momento de calificar el hecho, tuvo en cuenta la Convención de Belém Do Pará y la ley 26485 de “Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres”. Para la Fiscalía, quedó probado en el debate que Daiana y Trinidad Baéz mantenían una relación y que el ataque se produjo en el marco de los malos tratos que venía afrontando la víctima.

La querella que representó a la madre de la chica estuvo a cargo del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a Víctimas de Delitos del Ministerio Público de la Defensa. Su exposición estuvo basada en el Modelo de protocolo latinoamericano de investigación de las muertes violentas de mujeres por razones de género, elaborado por ONU Mujeres y la Oficina Regional para América Central del Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La defensa, por su parte, había reclamado la absolución.

La Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC) acompañó durante el juicio a la madre de la víctima. La Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM) estuvo presente durante el debate, además de haber colaborado durante la instrucción.