22 de enero de 2018
22 de enero de 2018 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Tras una inspección realizada junto a la Procuraduría de Violencia Institucional
La Fiscalía Federal de Rawson presentó un habeas corpus colectivo por agravamientos en las condiciones de detención en la Unidad 6
Se constató la implementación de un régimen de encierro prolongado en pequeñas celdas, sin agua ni acceso al baño, e inadecuadas condiciones materiales, de higiene y salubridad, tanto en pabellones como en el Área de Sanidad. La falta de acceso a la salud integral, justicia y a la realización de actividades deportivas, educativas y laborales, fue una situación que afectaba a la mayor parte de las personas entrevistadas.

Integrantes de Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) junto con el fiscal Fernando Gelvez inspeccionaron la Unidad Penitenciaria Federal nro. 6 de Rawson, donde se recorrieron los Pabellones 9, 11, 13, 14, el denominado “pabellón de Seguridad” y el Área de Internación del Servicio de Sanidad. Como consecuencia de las irregularidades detectadas, se presentó un habeas corpus colectivo y se sugirió la modificación del sistema de aislamiento en las denominadas “celdas secas”; que se lleve a cabo un plan de obras, limpieza y desinfección; se establezcan medidas para garantizar el acceso a la justicia y se instrumenten programas de educación, trabajo y esparcimiento, entre otras medidas. Luego del minucioso relevamiento, además de la acción colectiva se remitieron solicitudes e informes a distintas dependencias judiciales y penitenciarias.

Durante el transcurso de la inspección el fiscal Gelvez dispuso la reubicación urgente de una persona que había sido alojada en forma aislada en una celda utilizada para el acopio de basura, en condiciones indignas para la vida humana, absolutamente desprovista de colchón, frazadas, sábanas, y expuesta al frío. En un contexto en el cual tanto la víctima como otros detenidos del pabellón informaron la necesidad de que sea reubicada ante la posibilidad de que se susciten conflictos de convivencia. Posteriormente, vía hábeas corpus se solicitó la clausura del sector hasta que el mismo sea acondicionado de acuerdo a los estándares internacionales en la materia.

Durante el transcurso de la inspección el fiscal Gelvez dispuso la reubicación urgente de una persona que había sido alojada en forma aislada en una celda utilizada para el acopio de basura, en condiciones indignas para la vida humana.

Aislamiento en “celdas secas”

En dos de los sectores inspeccionados (pabellón 13 y “Seguridad”) imperaban regímenes de vida que implicaban el encierro solitario durante más de 23 o 12 horas diarias –según el caso- en celdas de pequeñas dimensiones que no contaban con provisión de agua ni sanitarios, debiendo utilizar botellas o bidones descartables y bandejas de comida para realizar sus necesidades fisiológicas, y convivir con ello durante todo el día. Allí primaban las malas de condiciones de infraestructura, la falta de higiene y la falta de acceso a un patio o sector de esparcimiento.

En el escaso tiempo en que salían de las celdas (a veces sólo de media hora) debían bañarse, proveerse de agua y utilizar el teléfono.

Según las consideraciones de los detenidos que fueron trasladados intempestivamente desde otros pabellones o luego de procedimientos de requisa, el alojamiento en esos sectores obedece a un modo o efecto de disciplinamiento, sucede luego de un conflicto con otros detenidos o problemas con la requisa y de ese modo los envían al pabellón a vivir en condiciones inhumanas. En otros casos, las personas se encontraban aguardando durante tiempos prolongados su traslado a otras unidades o por imposibilidad de alojarse en otros pabellones del penal.

La falta de control judicial de dichas situaciones fue uno de los ejes de trabajo propuestos a tratar en el marco de la acción de hábeas corpus.

Acceso a la Salud Integral

Al finalizar el monitoreo, y tras haber recibido gran cantidad de requerimientos de asistencia a la salud por parte de las personas detenidas, los funcionarios cursaron solicitudes de atención a las autoridades a cargo del Servicio de Sanidad y, posteriormente, se realizó el seguimiento de dichos requerimientos. Los diversos pedidos de atención además del requerimiento al médico de guardia, incluían tratamiento psicológico, odontológico, traumatológico, entre otros.

La situación advertida exhibía deficiencias en el sistema de asistencia implementado, por lo que se solicitó la apertura de los libros de registros y un mecanismo de control que garantice la efectiva prestación del servicio, incluso en el Área de Sanidad del penal.

A su vez, se solicitó la concurrencia diaria de personal médico y psicológico a los sectores de aislamiento para garantizar el bienestar psicofísico de las personas sometidas a dichos regímenes, debiendo además expedirse acerca de las condiciones para permanecer allí.

Procedimientos de requisa

En forma reiterada e insistente los entrevistados reclamaban acerca de la violencia que padecen y los destrozos que realiza el cuerpo de control y registro al momento de realizar los controles rutinarios en el pabellón. Se propuso entonces la utilización de las cámaras manuales para filmar los procedimientos ordinarios y extraordinarios, así como también el traslado de detenidos luego de los procedimientos.