18 de noviembre de 2018
18 de noviembre de 2018 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Más de la mitad son militares
Son 74 los represores prófugos en todo el país por delitos durante el terrorismo de Estado
La cifra se mantuvo estable en los últimos meses, pese a los cambios en la nómina por nuevas fugas y capturas. Mendoza es la jurisdicción con mayor cantidad de rebeldes del Poder Judicial. La mayoría de los prófugos revistó en el Ejército y en la Policía Federal. En los últimos diez años fueron capturados 103.

Desde diciembre pasado, la cantidad de prófugos por crímenes de lesa humanidad se ha mantenido estable y asciende a 74, pese a las altas y bajas que ha sufrido el registro realizado por la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad en base a los reportes que envían todos los fiscales federales del país que intervienen en los procesos por violaciones a los derechos humanos durante la época del terrorismo de Estado. El relevamiento publicado por Fiscales el 9 de diciembre pasado había dado cuenta de 73 prófugos.

La suma total de los prófugos desagregados por jurisdicción es 75, porque un mismo imputado es requerido por tribunales de las jurisdicciones federales de Salta y Tucumán. En la dimensión numérica de este tipo de juicios, los 74 prófugos de la actualidad representan el 13 por ciento de los 561 condenados por crímenes de lesa humanidad y un 6,5 por ciento de los 1135 procesados por ese tipo de delitos, según el relevamiento de marzo pasado.

Entretanto, el recorte por lugar de pertenencia de los imputados durante la época del terrorismo de Estado muestra que los militares son más de la mitad de los prófugos, con 39 en total. Entre ellos, 33 revistaron en el Ejército, mientras que otros cinco lo hicieron en la Armada y el restante en la Fuerza Aérea. El sacerdote Franco Revérberi Boschi, quien durante la última dictadura fue capellán auxiliar del Escuadrón de Exploración de Montaña VIII de San Rafael, forma parte de esa lista.

En orden decreciente, le siguen los ex policías federales, once en total, y siete ex policías provinciales. Continúan prófugos, al igual que en conteos anteriores, seis militares uruguayos, cuya captura se requirió en el marco de las investigaciones por los crímenes de la Operación Cóndor.

En la lista también figuran seis civiles, otros cuatro integrantes de la plantilla del Personal Civil de Inteligencia (PCI), que desempeñaban tareas en las fuerzas armadas, y un miembro del Servicio Penitenciario Bonaerense.

Variación Interanual

En mayo de 2013, el registro indicaba que la cantidad de rebeldes en este tipo de causas ascendía a 58, lo que representa un ascenso del 21 por ciento.

La suba no responde a un incremento de fugas en ese mismo porcentaje, sino -tal como se informó oportunamente- a la actividad de las fiscalías y de los tribunales, fundamentalmente en la jurisdicción de Mendoza, donde en mayo pasado se registraban siete prófugos y a fin de 2013 esa cantidad había ascendido a 21 producto de las "imputaciones masivas" formuladas por la Fiscalía.

Hoy, la jurisdicción de los tribunales federales de Mendoza (conformada por esa provincia y las de San Luis y San Juan) continúa al tope, con un total de 21 prófugos, seguida por la Capital Federal, con catorce; Rosario, con siete; y La Plata y Mar del Plata, con seis cada una.

La nómina de prófugos por jurisdicción se completa con Bahía Blanca (cinco), San Martín, Córdoba y Salta (tres cada una), Tucumán y Resistencia (dos cada una) y Posadas, Paraná y Comodoro Rivadavia (una cada una).

Altas y bajas

El reporte elaborado por la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad también revela que en los últimos diez años fueron capturados 103 imputados. La cifra incluye los paradojales casos del militar Alejandro Lawless, capturado en 2009 y nuevamente prófugo desde el año pasado, cuando escapó de dos custodios de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en el centro porteño mientras era trasladado a la Alcaidía de los Tribunales; y el de Jorge Antonio Olivera, detenido el 3 de noviembre de 2008 tras una larga búsqueda, condenado en San Juan el 4 de julio pasado y profugado junto a Gustavo Demarchi desde el Hospital Militar Central, en Buenos Aires, tres semanas después.

Pese a tener cambios de manera constante, la cifra de prófugos no sufre grandes variaciones. En los últimos días hubo avances con las detenciones en Tucumán del ex agente de la Policía de la Provincia de Santiago del Estero Roberto Díaz Cura y del ex capellán militar de Bahía Blanca Aldo Omar Vara localizado por Interpol en Paraguay.

Aquellas capturas ocurrieron pocas jornadas después de las fugas de los militares de inteligencia Alberto Daniel Sotomayor y Marcelo Cinto Courtaux, quienes fueron convocados a mediados de abril por la jueza de San Martín, Alicia Vence, a una indagatoria a la que nunca se presentaron.

El prófugo más antiguo de la lista es el marino Jorge Raúl Vildoza, cuya captura fue ordenada el 25 de febrero de 1987 por los crímenes en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y desde mayo 2008 en el marco de la causa en la que actualmente está detenida su esposa, Ana María Grimaldos, por la sustracción, retención y ocultamiento del niño Javier Gonzalo Penino Viñas, y por la falsificación de los documentos destinados a acreditar su identidad.

Entre los 74 prófugos, resaltan los casos del ex teniente coronel Antonio Andrade Arrechea, ex jefe de la policía tucumana, quien registra órdenes de captura en tres causas; de los de los ex oficiales del Regimiento de Infantería de Montaña 22 de San Juan Jorge Horacio Páez y Carlos Luis Malatto, y del ex teniente del Ejército, Eduardo Daniel Vic, cuyas detenciones fueron requeridas en cuatro causas.

Rebeldes con causas

La nómina de prófugos, organizada por lugar de pertenencia al momento en que se cometieron los crímenes que se les imputan, es:

Ejército:

Aldo Mario Álvarez, Alberto Daniel Sotomayor, Eduardo Alfonso, Antonio Arrechea Andrade, Carlos Alberto Arroyo, Raúl Ángel Córdoba, Gustavo Ramón Demarchi, Walter Tomás Eichhorn, Miguel Angel García Moreno, Héctor Adán Giménez, Juan Carlos Jones Tamayo, Alejandro Lawless, Juan Bautista Lucero, Ernesto Guillermo Luchini, Carlos Luis Malatto, Marcelo Cinto Courtaux, Omar vicente Navarro Moyano, Mario Guillermo Ocampo, Jorge Antonio Olivera, Jorge Horacio Páez, José Luis Piedra, José Osvaldo Riveiro, Héctor Mario Schwab, Horacio Alberto Silva, Ángel Ervino Spada, Eduardo Daniel Vic, Oscar Chapur, Franco Reververi Boschi, Ricardo Luis Von Kyaw, Enrique Francisco Welsh, Oscar Nicanor Aguirre, Efrén Darío Ferreyra y Jorge Linares.

Armada:

Roberto Guillermo Bravo, Horacio González Llanos, Luis Esteban Kyburg, Ricardo Joaquín Molina y Jorge Raúl Vildoza.

Fuerza Aérea:

Juan Carlos Vázquez Sarmiento.

Policía Federal:

Mario Alfredo Sandoval, Juan Carlos Linares, Ricardo Aleks Bilancia, Miguel Ángel Britos, Roberto Oscar González, Marcelo León, José Darío Mazaferri, Pedro Osvaldo Salvia, Gonzalo Sánchez, Manuel Alfredo Montenegro y Emilio Alberto Rimoldi Fraga.

Militares uruguayos:

José Ricardo Arab Fernández, José Nino Gavazzo Pereira, Ricardo José Medina Blanco, Ernesto Avelino Rama Pereira, Jorge Alberto Silveira Quesada y Gilberto Valentín Vázquez Bisio.

Civiles:

Carlos Alberto Brunatto, Fernando Federico Delgado, Eduardo Rebechi, Eduardo Salvador Ullua, Eduardo Bonifacio Ríos y Raúl Arturo Viglizzo.

Personal Civil de Inteligencia:

Juan Carlos Francisco Bossi, Teodoro Aníbal Gauto, Carlos Gabriel Isach y Rubén Eduardo Alcuri.

Policías provinciales:

Alberto José Esteban Pulvermacher, César Heriberto Peralta, Antonio Tuttolomondo, Hugo Armando Barboza, Juan Carlos Damonte, Carlos Domingo Mora y Humberto Romero Tello.

Servicio Penitenciario Bonaerense:

Jorge Luis García.