17 de diciembre de 2017
17 de diciembre de 2017 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Requerimiento del fiscal Carlos Hernán García
Morón: Pidieron juicio oral para diez personas por tráfico de estupefacientes desde Jujuy
Parte de los acusados traían la droga desde Jujuy, y otros la distribuían y comercializaban en la ciudad y la provincia de Buenos Aires. Además, el fiscal postuló el sobreseimiento de otras dos personas y la extracción de testimonios para profundizar la investigación respecto de otros colaboradores que surgieron de las escuchas telefónicas.

El fiscal a cargo de la Fiscalía Federal N°2 de Morón, Carlos Hernán García, le solicitó al responsable del Juzgado Federal N°3 de esa jurisdicción, Néstor Pablo Barral, la elevación a juicio de la investigación seguida contra diez acusados de traficar estupefacientes desde la provincia de Jujuy hacia Buenos Aires. Asimismo requirió el sobreseimiento de otras dos personas y la extracción de testimonios para profundizar la pesquisa.

Los acusados, en orden al delito de tráfico de estupefacientes en su modalidad de tenencia con fines de comercialización, agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo, fueron identificados como Modesto Mamani, su esposa Paulina Huertas, su hermano Roberto Mamani, su empleado Elber Javier Flores y el hijo de Roberto, Diego Fernando, Edson “Yamancú” Siles Arias, su hermana María Kely, su cuñado Ander Vásquez Salazar, su primo Mario Arias Zenteno y Gabriela Quiroga Veizaga.

En su requerimiento el fiscal García le reprochó a los acusados “haber integrado una organización destinada al tráfico de estupefacientes. A ésta estructura se le descubrió el haber tenido con fines de comercialización 193,22 kilogramos de sustancia con clorhidrato de cocaína en altas concentraciones de alcaloide suficiente para generar miles de dosis”.

La investigación se inició a raíz de la recepción de un llamado anónimo a la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas La Matanza, que daba cuenta respecto a una compra de precursores químicos para la fabricación de droga que se realizaría en la intersección de la Autopista Ricchieri y la Avenida General Paz, a altura de una estación de servicio que allí se emplaza.

El fiscal consideró que la mayoría de los imputados debían ser sometidos a juicio oral como coautores de tráfico de estupefacientes, en su modalidad de tenencia con fines de comercialización, agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo.

Alrededor de las 22.50 de aquel día, personal policial se constituyó en el lugar y observó que, bajo el Puente 12 del Camino de Cintura, se hallaban estacionados una camioneta Renault Kangoo y un Peugeot 306. El conductor de este vehículo descargó del utilitario tres bultos de bolsas de consorcio. Tras identificarse los policías, los vehículos se dieron a la fuga, aunque logró interceptarse al Peugeot, luego de que embistiera un Ford Falcón y un Renault Megane que oficiaba de móvil no identificable. Los ocupantes fueron identificados y se les incautó la carga que resultó ser lactosa. Asimismo, se realizaron tareas de campo y escuchas telefónicas en las que se individualizó a Gabriela Quiroga Veizaga.

La profundización de la pesquisa, escuchas telefónicas mediante, derivó en la aprehensión, el 5 de agosto de 2016, de Modesto y Roberto Mamani, quienes circulaban en un Renault Fluence, en cuyo asiento trasero se encontró un bolso con un millón y medio de pesos. Además, se detuvo a Nelson Vivero y Diego Fernando Mamani, a bordo de un camión Scania Modelo P94 -en el que no se encontraron estupefacientes pero sí se presume que los había transportado- y un Volkswagen 17220, que presentaba anomalías en su chasis y caja térmica.

A partir de aquello, se realizaron una serie de allanamientos el 5 y 6 de agosto de 2016 en distintas viviendas de las localidades bonaerenses de Lomas de Zamora, Villa Celina, San Justo, en la ciudad de Buenos Aires y en las ciudades jujeñas de Abra Pampa y San Salvador, donde se detuvo a Quiroga Veizaga, Edson Siles, Ander Vásquez, Mario Arias Zenteno, Paulina Huertas y María Kely Siles, al tiempo que se les incautaron 193,22 kilos de sustancia con clorhidrato de cocaína, dinero en efectivo, teléfonos celulares, documentación y otros elementos de interés para la investigación.

En su presentación, el fiscal García sostuvo que en base a las pruebas colectadas durante la investigación “quedó acreditada la existencia de una comunión criminal de intereses dedicada al tráfico de estupefacientes”. En tal sentido señaló que “Modesto Mamani era el encargado de la obtención de las sustancias estupefacientes y su transporte –para lo cual contaban con la logística necesaria- desde la Provincia de Jujuy hacia la de Buenos Aires, junto con su pareja Paulina Huertas, su hermano Roberto Mamani, su sobrino Diego Fernando Mamani y su empleado Elber Javier Flores. Aquí tomaba contacto con Edson Siles Arias (a) ‘Yamancú’, quien no sólo adquiría dicha sustancia, sino que además, la distribuía y revendía en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Para ello, contaba con la ayuda de su hermana María Kely, su cuñado Ander Vásquez Salazar y su primo Mario Arias Zenteno, colaborando con éste último Gabriela Quiroga Veizaga”.

El representante del Ministerio Público Fiscal consideró que los imputados debían ser sometidos a juicio oral como coautores de tráfico de estupefacientes, en su modalidad de tenencia con fines de comercialización, agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo. Asimismo, respecto a Diego Fernando Mamani, dado el rol que desempeñó no era esencial, lo consideró partícipe secundario de tráfico ilícito agravado.

Por otra parte, el fiscal García consideró que Cinthia Escalera Arias y Nelson Carlos Rubén Vivero –respecto de quienes el juez interviniente decretó la falta de mérito- debían ser sobreseídos, al tiempo que solicitó -en virtud de encontrarse vigente el pedido de captura de Hugo Rosales- la extracción de testimonios “a efectos de profundizar la pesquisa en torno a otros colaboradores del tráfico de estupefacientes aquí desbaratado que surgieron durante las auscultaciones telefónicas (…) en orden a establecer sus fehacientes identidades y constatar si –a la fecha- continúan desplegando dicha actividad”.