17 de diciembre de 2017
17 de diciembre de 2017 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Requerimiento de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°14
Pidieron juicio oral para una pareja acusada de lesionar gravemente a su hijo de tres meses
El niño presentaba múltiples fracturas en su cuerpo y una hemorragia en uno de sus ojos, que habrían sido causadas por sus progenitores. La investigación se inició en 2013, cuando médicos del Hospital General de Niños Dr. Pedro de Elizalde descubrieron las lesiones durante una internación.

El titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°14, Andrés Madrea, le solicitó al juez Jorge De Santo que eleve a juicio la investigación seguida contra una pareja, en orden al delito de lesiones graves agravadas por el vínculo, en perjuicio de su pequeño hijo de, entonces, tres meses de edad.

La investigación se inició el 11 de julio de 2013, cuando el abogado del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Ojeda, denunció en la Comisaría N°16 de la Policía Federal Argentina –actual Policía de la Ciudad- que recibió un llamado de la Guardia del Hospital General de Niños Dr. Pedro de Elizalde, que daba cuenta de las lesiones que sufría el pequeño.

El niño, que nació en marzo de 2013, estaba internado en la unidad de terapia intensiva de esa institución por una neumonía. Durante los estudios, los médicos descubrieron que el pequeño presentaba múltiples fracturas en sus costillas, brazo derecho, pierna derecha, pierna izquierda –de diversos estados evolutivos- las cuales eran compatibles con indicios de malos tratos. Asimismo, presentaba una hemorragia suprarretiniana en su ojo izquierdo, que no había sido observada días antes en una consulta oftalmológica previa, cuando había ingresado al centro de salud con anemia y con un sangrado en su boca y nariz.

"Fueron los propios imputados quienes en la intimidad de su domicilio y en el marco del ejercicio de su patria potestad, le ocasionaron las lesiones indicadas, todas las cuales llevaron a concluir que el menor se encontraba inmerso en un contexto de maltrato infantil desde su nacimiento", indicó el fiscal Madrea.

Los facultativos del Hospital de Niños realizaron una junta y concluyeron efectivamente que el pequeño tenía múltiples fracturas óseas a nivel de huesos largos y costillas de diferentes días de evolución, sangrado en boca y nariz con trastorno de coagulación y hemorragia retiniana. Advirtieron también de su historial que su madre había ocultado el embarazo y que recién comenzó a ser controlada en el séptimo mes de gestación y que, una vez nacido, las anteriores internaciones indicaban que aumentaba de peso cuando era atendido en el nosocomio o bien luego de que su madre se retirara de su lado, lo que surgía de la experiencia de los distintos periodos en los que el bebé estuvo internado entre marzo y julio de 2013.

En paralelo a la denuncia penal, se inició un expediente ante el Juzgado Nacional en lo Civil N°88, en cuyo marco se practicó un informe socioambiental, en el que se entrevistó a los hermanos del niño –los cuales no evidenciaron indicadores de maltrato infantil- y se concluyó que el pequeño debía permanecer bajo el cuidado de su abuela materna, quien estaba enemistada con los padres del bebé.

A pedido del fiscal Madrea, los padres del pequeño fueron indagados oportunamente por el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°46, Jorge De Santo. En su declaración, los imputados argumentaron que “las lesiones que le encontraron a su hijo fueron producto de una mala praxis por parte del personal que lo atendió en los hospitales donde estuvo internado”.

Sin embargo, ello se descartó cuando se escuchó al pediatra que integra el Equipo de la Unidad de Violencia Familiar del Hospital Pedro de Elizalde, quien estuvo a cargo del caso, con la colaboración de las áreas de Endocrinología y Clínica Médica del centro de salud. En su testimonio, el profesional manifestó de manera terminante que “era poco frecuente encontrar casos tan claros de maltrato infantil como el que presentaba este bebé”, con lo que se descartaba la posibilidad de que las lesiones que presentaba el niño tuvieran origen en la manipulación médica o que sufriera osteogénesis imperfecta, una enfermedad propia en niños prematuros que se caracteriza por la fragilidad de los huesos.

Una junta médica concluyó que el bebé tenía múltiples fracturas óseas a nivel de huesos largos y costillas de diferentes días de evolución, sangrado en boca y nariz con trastorno de coagulación y hemorragia retiniana.

El Cuerpo Médico Forense realizó amplios estudios interdisciplinarios y avaló la actuación y conclusiones de los médicos del Hospital Elizalde, y concluyó que el bebé “no presentó signo/sintomatología compatible con enfermedad ósea metabólica (Osteopenia del Prematuro o fragilidad ósea) durante sus primeros meses de vida” y que había indicios para sospechar la presencia de un Síndrome de Maltrato Infantil debido a la multiplicidad y características de las lesiones, las cuales tenían un origen traumático y compatible con los intervalos de tiempo en los que el niño permaneció al cuidado de sus progenitores.

En base a las pruebas y testimonios colectados durante la investigación, el fiscal Madrea consideró que los padres del niño debían ser sometidos a juicio oral como coautores del delito de lesiones graves agravadas por el vínculo. En tal sentido consideró “que fueron los propios imputados quienes en la intimidad de su domicilio y en el marco del ejercicio de su patria potestad, le ocasionaron las lesiones indicadas, todas las cuales llevaron a concluir que el menor se encontraba inmerso en un contexto de maltrato infantil desde su nacimiento”.