03 de octubre de 2022
03 de octubre de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Continúa el juicio por el encubrimiento y desviación de la investigación del atentado
AMIA: tres miembros del SPF no recordaron que la camarista Riva Aramayo visitara a Telleldín en la cárcel
Los testigos ocuparon cargos en el penal porteño de Villa Devoto mientras el ex reducidor de autos estuvo detenido allí. Coincidieron en que “no era un detenido más”  y que tuvo celadores propios del área de inteligencia del Servicio Penitenciario Federal.

El juicio en el que el ex presidente de la Nación Carlos Menem; el ex titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, y el ex juez federal Juan José Galeano, entre otros, son investigados por el encubrimiento del atentado a la sede de la AMIA, continuó hoy con la declaración testimonial de tres ex funcionarios del Servicio Penitenciario Federal (SPF) que se desempeñaron en la cárcel de Villa Devoto mientras allí estuvo detenido el reducidor de autos Carlos Telleldín. Ninguno de los testigos recordó que el ahora abogado recibiera la visita de la entonces camarista federal Luisa Riva Aramayo, a quien le habría aportado un supuesto croquis utilizado como prueba para la falsa imputación de los policías bonaerenses, luego absueltos al término del primer debate oral. Los co-titulares de la Unidad Fiscal AMIA, Roberto Salum y Sabrina Namer, junto al fiscal ad-hoc Miguel Yivoff, intervinieron en representación del Ministerio Público Fiscal.

El primer testigo fue Juan Alberto Cid, quien ocupó el cargo de director de Seguridad Interna del penal en 1995. En una breve exposición, señaló que mientras el último poseedor de la Traffic utilizada en el atentado estuvo alojado en el lugar, tuvo celadores de la “Unidad 50” (inteligencia) del SPF, que incluso lo acompañaba en los traslados.

Luego fue el turno de Mario Moreno, quien para la época fue director de la cárcel de Villa Devoto. Tras ser consultado sobre la modalidad en la que se registraban las visitas de familiares, abogados de los detenidos y magistrados, manifestó conocer a Riva Aramayo de aquellas ocasiones, pero que no recordaba que haya tenido contacto con Telleldín. Coincidió con el testigo que lo precedió en que “hubo gente de la Unidad 50 trabajando como celadores”, pero advirtió que “no estábamos de acuerdo” y que esa cuestión debía ser “dirimida por el director general del cuerpo, el señor Ismael Canteros”. Ante una pregunta de la UFI-AMIA, detalló que Telleldín “no era un detenido más” porque “se decía que peligraba su vida”. Por ese motivo fue alojado, solo, en el pabellón 49 bis, “especial para estos casos”, según explicó. Por otra parte, refirió que “vino gente del Ministerio de Justicia a ver el lugar”.

El último en declarar fue el también ex director de Seguridad Interna de la cárcel porteña Enrique Mauregui. Las partes le preguntaron acerca de los reportes que producía el personal de inteligencia del SPF, respecto de lo que contestó que eran elevados al director del penal y a los superiores jerárquicos de la unidad, pero no a él. Finalmente, agregó que Telleldín “siempre estuvo aislado” y no recordó que en otra celda de ese sector estuviera detenido el “fiscal trucho” Jorge Damonte, quien al declarar como testigo en la causa principal refirió que lo había ayudado a redactar el manuscrito de un libro.

El debate oral y público que lleva adelante el Tribunal Oral Federal N°2 en el edificio de Comodoro Py 2002 continuará el jueves de la semana próxima con la declaración de otros tres testigos, uno de ellos integrante de la AFI.