14 de agosto de 2022
14 de agosto de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Continúa el juicio por el encubrimiento y desviación de la investigación del atentado
“Mi idea era demostrar la espontaneidad de Telleldín”, dijo Galeano sobre las grabaciones ocultas
El ex juez federal a cargo de la pesquisa expresó que se le “ocurrió montar una cámara” a pesar de que “sabía que no estaba previsto en el Código”, porque “era clave registrar” la información brindada informalmente por el reducidor de autos que apuntaba contra integrantes de las brigadas de la policía bonaerense. 

“Para mí era clave registrar esa información”; “terminado el trámite, el equipo se devolvió al área que lo había prestado. Fue todo improvisado”; “mi idea era demostrar la espontaneidad de Telleldín”. Con esas frases, el ex juez federal a cargo de la investigación sobre el atentado a la AMIA, Juan José Galeano, justificó la grabación oculta de la reunión que el 10 de abril de 1996 mantuvo con el reducidor de autos y último poseedor conocido de la camioneta que habría sido utilizada en el ataque, Carlos Telleldín, en la sede del juzgado que encabezaba. Fue en una nueva audiencia del juicio por el encubrimiento y desviación de la pesquisa, en la que en representación del Ministerio Público Fiscal estuvieron el cotitular de la UFI AMIA, Roberto Salum, y el fiscal ad-hoc Miguel Yivoff.

El ex magistrado continuó ayer con la ampliación de su declaración indagatoria. En ese sentido, explicó que se le “ocurrió montar una cámara” a pesar de que “sabía que no estaba previsto en el Código”. Según sostuvo, la idea surgió porque el día anterior -9 de abril de 1996-, durante una visita a la Unidad Nº2, Telleldín le había solicitado una reunión a la integrante de la Cámara Federal Luisa Riva Aramayo, quien lo habría redirigido hacia él. “Estaba eufórico y verborrágico”, por lo que coordinaron un traslado al Juzgado Federal para el día siguiente. “Él vino libre y espontáneamente a hablarme”. Insistió que el motivo de la filmación fue que quedara un registro de las manifestaciones que informalmente Telleldín venía realizando por si éste decidía no declarar en la causa.

En particular, sobre la reunión del 10 de abril, Galeano explicó que Telleldín “quería contar en confidencia, sin formalizar” la declaración contra los policías, porque “tenía temor por su seguridad y la de sus allegados”.

Galeano sostuvo que en el video él casi no habla y que su objetivo era que Telleldín contara sobre lo ocurrido con la camioneta. Indicó que de las imágenes del video surge que las manifestaciones de Telleldín fueron espontáneas. En igual sentido dijo que en la filmación surge que se le exhibieron un "sinnúmero de fotos" que había en el expediente, pero que ello se efectuó a modo de “álbum de malviviente” y que en ningún momento se le indicó a Telleldín a quién tenía que señalar. Para ello Galeano se valió en la audiencia de la exhibición de diferentes tramos del video en cuestión.

“Seguí las pruebas hasta donde me llevaron. Si no hacía nada, podría haber ocurrido otro atentado en Argentina”, evaluó el ex magistrado. También desligó a sus secretarios de las decisiones tomadas durante el tiempo que estuvo a cargo de la investigación.

Por otro lado, apuntó una vez más contra el TOF Nº3 -que en 2004 absolvió a todos los imputados al término del primer juicio-, al señalar que “no tuvo percepción de lo que hice. Arriesgué hasta mi trabajo”. Finalmente, avanzó cronológicamente hasta mayo de 1996, fecha para la que manifestó que se citaron testigos que daban cuenta de que la casa del reducidor de autos en Villa Ballester estaba vigilada y “le hacían inteligencia” antes del atentado del 18 de julio de 1994. A un vecino que preguntó qué pasaba allí le habrían contestado, de acuerdo a Galeano, “ya te vas a enterar por los diarios”.