30 de enero de 2023
30 de enero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
El Programa de Acceso a la Justicia se extiende a Lugano-Mataderos
ATAJO móvil en la villa 15
Funciona desde el lunes 13 de abril. Atiende todos los días lunes, entre las 10 y las 14 horas. El ATAJO móvil se ubicará en puntos estratégicos de la villa conocida como "Ciudad Oculta", con el fin de alcanzar a la mayoría de su población.

Un nuevo ATAJO atenderá las múltiples demandas vinculadas al acceso a la Justicia de los vecinos de la villa 15, situada en el barrio de Lugano y su límite con Mataderos, al sudoeste de la ciudad de Buenos Aires.

El ATAJO móvil atenderá los días lunes entre las 10 y las 14 hs. y se ubicará alternativamente en lugares estratégicos de la villa, a fin de alcanzar a la mayoría de su población.

La iniciativa surgió tras una reunión mantenida días atrás por el director del Programa de Acceso Comunitario a la Justicia, Julián Axat, y el coordinador operativo de los ATAJOS, Alfredo Soubielle, con el operador territorial Alan Escobedo y el referente barrial Omar Sacayan. En el encuentro fue acordado el modo de intervención y el día y horario de actuación. La atención profesional del ATAJO estará bajo responsabilidad de la abogada Constanza López.

En la primera jornada de trabajo, el stand de ATAJO fue ubicado sobre una esquina del Pasaje Martín Grandoli, donde fueron repartidos folletos explicativos sobre los alcances del Programa, lo que generó el acercamiento de decenas de vecinos, que tomaron nota de la existencia de ATAJO y la periodicidad que tendrá su atención, para multiplicarlo entre los demás miembros de la comunidad de la villa 15.

Esa villa, originalmente conocida como Barrio General Belgrano, comenzó a poblarse en el año 1937, por obreros del Mercado de Hacienda, de Ferrocarriles y del Frigorífico Lisandro de La Torre, y constituye uno de los asentamientos informales más emblemáticos de la ciudad. Conocida popularmente como “Ciudad Oculta”, el nombre deriva de la decisión de la dictadura cívico-militar, que tapió su frente durante el campeonato mundial de fútbol de 1978, para que los visitantes extranjeros arribados al país por la competencia deportiva no vieran el precario asentamiento.