02 de febrero de 2023
02 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
SEMINARIO EN UNA ESCUELA DE LA VILLA 21-24
Para una Criminología de la Ignorancia
Desde el lunes 22, ATAJO inicia el primer Seminario de Criminología Popular en una escuela de educación media de la Villa 21. En el siguiente texto, Julián Axat marca las directrices de la propuesta: “No vamos a bajar contenidos, sino a escuchar".

“El maestro que aprende del ignorante emancipa a ambos”. Joseph Jacotot

 

Por: Julián Axat  

La Criminología de la Ignorancia (CI) nace en los ATAJOS, es Criminología popular. Busca invertir el saber criminológico tradicional, que los formadores y operadores del Derecho que trabajan desde los espacios estatales en los barrios y villas escuchen lo que la gente entiende por: delito, pena, castigo, policía, justicia, cárcel, etc.

A contrario de las pedagogías criminológicas que se imponen y denostan las nociones populares sobre el funcionamiento del sistema penal, la criminología de la ignorancia no viene a repetir a autores o explicar teorías; es una actitud que pone en suspenso el propio saber, y permite la observación y escucha, en función de la lógica que han instalado determinadas experiencias de dominio en lugares donde el sistema penal y policial es intenso.

La “civilización” y la “barbarie” son dos categorías que hacen agua en términos de criminología Sarmientina, pues son los pobres los que saben más sobre la policía que cualquier tratadista, porque sus cuerpos están marcados de miedos y cachiporras, de hostigamientos y apremio. Pero también de la injusticia (nunca de la justicia) de que todo siga igual, y así la naturalización de una (supuesta) ignorancia que es inteligencia inconsciente de un padecimiento (corporal) puede despertarse (emanciparse), exhibir la propia carne, la marca del verdadero saber que un especialista sólo infiere en abstracto o sistematiza preguntando quién lleva las marcas.

La Criminología de la Ignorancia impone un ejercicio humilde de la razón, busca un diálogo posible, un encuentro real lejano a cualquier intento soberbio del “alfabetizador del derecho” que llega del centro al margen, a decir al “otro” cómo son las cosas o cómo deberían ser. Por eso, la epistemología de nuestro método es insertarnos en el tejido de una circulación que siempre ya ha comenzado. Nos hacemos un lugarcito en ese tejido común, observando, escuchando, comparando, repitiendo, improvisando. Lo propio de toda tiranía educativa es anular esta horizontalidad. No somos sabios de nada.

Como el discurso sobre la inseguridad todo lo ha penetrado, los sectores vulnerables han sido sus víctimas por espiral de estigmatización. Por eso, por haber sido parte del discurso del amo, debemos asumir el reconocimiento como ausentes de explicación inicial e imposición de lenguaje criminológico, aun el crítico. En todo caso nos presentamos como puentes de la escucha, o sugerentes de puntos de vista de quienes vienen padeciendo en el día a día la fragmentación y los sistemas de control más duros.

Todo esto nos llevó a re-pensar en adolescentes de escuelas mal llamadas “de riesgo” o “críticas” como sujetos portadores de las huellas dejadas por el poder, que pueden hablar, catalizar y reconocerse como partes de una trama vinculada al poder sobre sus cuerpos.

Desde el lunes 22 de septiembre, ATAJO inicia el primer Seminario de Criminología Popular en una escuela de educación media de la Villa 21. No vamos a bajar contenidos, sino a enmarcar, escuchar y a aprehender de los adolescentes en su día a día en sus contextos, qué es lo que ellos entienden por delito, cárcel, justicia, policía, etc.

Ojalá sea un buen comienzo para nosotros mismos.