16 de abril de 2024
16 de abril de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Continúa el juicio por la desviación de la investigación del atentado
AMIA: declaró otro de los policías absuelto en 2004
El testigo y querellante Mario Bareiro indicó que fue presionado por el juez Galeano y los fiscales. Es uno de los agentes que estuvo detenido durante 8 años por la falsa pista que los vinculaba con el atentado que en 1994 provocó la muerte de 85 personas. La semana próxima declararía Sergio Burstein.

El juicio por la desviación de la investigación del atentado a la AMIA se reanudó ayer con la declaración testimonial de otro de los policías absueltos tras el primer juicio, en 2004, Mario Bareiro. El testigo es también querellante junto a otros miembros de la Policía Bonaerense, como Juan José Ribelli y Anastasio Leal -que ya dieron su versión en este juicio en audiencias pasadas-, quienes fueron detenidos como producto de una maniobra ilícita desplegada para que a cambio de 400 mil dólares, Carlos Telleldín brindara en el proceso una falsa versión de los hechos, imputándolos en la voladura de la mutual. La pista introducida refería que tenía una deuda con la fuerza de seguridad provincial y que para saldarla le exigían la entrega de automotores, entre ellos la camioneta Traffic utilizada en el atentado. Los agentes estuvieron bajo prisión preventiva desde julio de 1996.

Bareiro se refirió a presiones recibidas no sólo por él, sino por otros “compañeros” de causa, de parte del entonces juez federal Juan José Galeano y los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia. En ese sentido, el ex agente de la Brigada de Vicente López señaló que en sus declaraciones indagatorias se vio forzado a decir cosas y negociar para que no fuera detenido en una unidad penitenciaria.

Narró también que entre el 26 y 27 de julio de 2004 estuvo en la casa de Carlos Telleldín, cuando fuera de la casa de Villa Ballester había agentes de la Policía Federal y de la Secretaría de Inteligencia del Estado (ex SIDE). Durante esa jornada, añadió, fue uno de los que se comunicó y convenció al reducidor de autos para que regrese de Misiones.

Por otra parte, indicó que entre 30 y 40 días después del atentado a la mutual judía trabajó para la SIDE, luego de una reunión de la que participaron, entre otros, Antonio Stiuso y el jefe policial de la Bonaerense, Oreste Verón. Habría llevado adelante esa tarea de manera “orgánica” hasta fines de 1994.

En definitiva, apuntó que su participación y aporte durante la investigación luego fueron utilizados como elementos de cargo contra él y sus colegas de la fuerza de seguridad provincial. Para la próxima audiencia se prevé la declaración de Sergio Burstein, que es parte de la querella de familiares y amigos de las víctimas de la AMIA 18J.