23 de febrero de 2024
23 de febrero de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El hecho ocurrió en septiembre de 2013
Comenzó el juicio contra el conductor que embistió y mató a una pareja en Flores
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº7, Lucas Alberto Trasancos declaró que “no fue su intención hacerle mal a nadie”. Este martes, el fiscal Oscar Ciruzzi realizará su alegato.

Durante la primera audiencia, nueve testigos prestaron declaración ante los jueces Gustavo Valle, Gabriel Vega y Gustavo Rofrano. Tres de ellos estuvieron presentes el 15 de septiembre de 2013 cuando Trasancos, quien circulaba a gran velocidad a bordo de un auto Audi TT, impactó después de pasar un semáforo en rojo contra una moto donde viajaban Jacobo Ramos y Viviana Beatriz Álvarez. Ambos murieron minutos después del choque. El imputado circuló dos cuadras más y abandonó el vehículo. Seis horas después, se presentó en la Comisaría 40 de la Policía Federal.

“Hubo un error humano, no vi el semáforo”, indicó en su indagatoria durante la audiencia. El acusado negó que estuviera manejando a alta velocidad: “No iba a 170 kilómetros por hora como se dijo”. Además, declaró que no se detuvo “porque estaba en estado de shock”. En un momento de su exposición, le pidió perdón a los padres de la víctimas, presentes en la sala de audiencias del sexto piso del palacio de Tribunales. “Homicidio simple con dolo eventual” es el delito que se le imputa al acusado y tiene una pena de 8 a 25 años de prisión.

Antes de los alegatos de la querella y la Fiscalía, el Tribunal escuchará al perito en Accidentología Vial de la División Ingeniería Vial Forense de la Policía Federal Juan Carlos Godoy, quién estuvo a cargo de uno de los informes que constan en la causa.

Testigos directos

Maximiliano Benito manejaba su auto Volkswagen Polo por la avenida Rivadavia aproximadamente a las 05:30 del domingo 15 de septiembre de 2013. Junto con su novia y un amigo, habían salido de un bar en Álvarez Jonte y Nazca. “Estaba frenando en Rivadavia porque el semáforo estaba en rojo para el paso cuando vi un Audi acercarse a gran velocidad y pasarme”, indicó. “Estimo que iría a 160 kilómetros por hora, vi el impacto con la moto desde ese lugar, estábamos a una cuadra”, recordó.

El choque se produjo en Rivadavia al 7700, en la intersección con la calle Cuenca. Por esa vía, venían Ramos y Álvarez, ambos con cascos, cuando fueron embestidos por Trasancos. “Apenas cambió el semáforo, nos acercamos e intentamos ayudar, mi novia llamó al 107 y yo fui a ver a los chicos que estaban tirados en la calle”, dijo Benito. Agregó que se había juntado un grupo de gente en la calle y que fueron estos quienes le “insistieron” a una médica de una ambulancia privada para que asista a las víctimas. “Fue ella la que dijo que no había más para hacer”, rememoró.

Aylén Ossa Wellcz iba en el asiento de acompañante del Volkswagen esa noche. Con la ayuda de un mapa dibujado en un pizarrón en la sala de audiencias, indicó dónde se encontraban y todo lo que recordaba de esa noche. “Estabamos casi detenidos en Rivadavia y Helguera cuando un auto a gran velocidad nos pasa por la izquierda, se cruza de mano y vuelve”, expresó. “En el momento que nos pasa dije `que hijo de puta´ mientras lo miraba alejarse. Es más: terminé de decirlo y vi el impacto”, relató la testigo.

“La moto estaba como carbonizada por el choque, fue como una explosión”, describió. Expresó que fue su novio quién encontró la patente del Audi y se la entregó a un policía, que no les solicitó ningún tipo de datos. “Queríamos colaborar, nos parecía injusto que quedara impune”, indicó.

Martín Gallo viajaba en la parte de atrás del Volkswagen Polo. Al igual que sus amigos, indicó que le llamó la atención el ruido de un auto circulando a gran velocidad. “Nos pasa con el semáforo en rojo y en la siguiente cuadra, choca con la moto; el impacto fue muy grande, lo desestabilizó pero después aceleró y se fue”, describió.

Los tres testigos coincidieron: no escucharon ninguna frenada ni vieron que el auto de Trasancos intentara realizar una maniobra para esquivar la moto. Al final de sus declaraciones, el fiscal solicitó que se exhibiera el video que registró toda la secuencia del hecho. Allí, se observa cómo la moto, que venía por la calle Cuenca y con semáforo a favor, es embestida por el auto del imputado.

“Muy exaltados”

El padre de Jacobo Ramos, querellante en la causa, también declaró ante los jueces. Explicó que se enteró del hecho porque un periodista llamó a su casa. Por otra parte, los padres del imputado también fueron citados a declarar. Ambos sostuvieron que Trasancos llegó “muy alterado” y que fueron hasta Rivadavia y Cuenca porque “no creían que algo así hubiese pasado”.

Ruth Luis Barrios era la médica que iba en la ambulancia privada que fue “frenada” por la gente la madrugada del accidente. Recordó que venía de un evento deportivo y le dijo a los jueces que no estaban equipados para atender ningún caso. “La gente estaba muy exaltada, bajaron la camilla del vehículo para que atendiéramos al chico”, rememoró. Además, explicó que no estaban habilitados a trasladar a alguien sin vida, por lo que, cuando observaron un patrullero, se dirigieron directamente hacia él para explicarles la situación.

Dentro de ese móvil policial se encontraba el oficial Pablo Niño, quién halló el Audi abandonado a dos cuadras del incidente. “Tenía la trompa destruida, estaba inmovilizado”, describió. “¿Qué significa inmovilizado?”, preguntó el fiscal, a lo que Niño respondió que estaba caído el block del motor, por lo cual era imposible que se moviera. Por último, se presentó Gonzalo Barraza, playero de  la estación de servicio ubicada en Rivadavia y Martí. Según Trasancos, él salió de allí y luego tomó la avenida, por lo que sostiene que no iba a gran velocidad. Barraza explicó que nadie puede estacionarse dentro de la estación, a menos que sea socio, tenga permiso y sólo hasta las 21:30.