31 de enero de 2023
31 de enero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El hecho habría ocurrido en septiembre de 2012
Comenzó el juicio contra un gendarme por vejaciones a dos niños
Es un cabo que está acusado de humillar, manosear y golpear a dos chicos de 12 años, junto a otros tres efectivos que no pudieron ser identificados. El debate se reanudará el miércoles próximo. Fernando Fiszer interviene en representación del Ministerio Público Fiscal.

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 16 dio inicio hoy al juicio que tiene al gendarme Raúl Darío Pereyra como acusado de cometer vejaciones contra dos niños de 12 años, en el barrio porteño de Villa Lugano. Fernando Fiszer, que está interinamente a cargo de la Fiscalía N° 16, actúa en representación del Ministerio Público Fiscal.

La audiencia comenzó a las 9. En primer lugar se le recibió declaración indagatoria a Pereyra, que dio su versión de los hechos. Luego, durante el trascurso de la mañana, brindaron testimonio las madres de las víctimas y el marido y pareja de ellas. Más tarde, lo hicieron miembros de Gendarmería, de los cuales dos, citados por la defensa del imputado en razón de “concepto”, indicaron que trabajan junto a él en el barrio Zavaleta; es decir que continúa en funciones.

Según la investigación realizada por la Fiscalía de Instrucción N°32, a cargo de Ana Yacobucci, el 12 de septiembre de 2012 Pereyra y otros tres gendarmes -que en un principio estuvieron imputados- interceptaron a los niños bajo la acusación de que habían arrojado piedras. El hecho ocurrió en la calle Goleta Espora al 6800, a metros de la colectora de la Av. Gral Paz. Pereyra llegó al debate imputado por la coautoría  del delito de vejaciones en acto de servicio en concurso ideal con lesiones leves.

La versión de Pereyra

Consultado acerca de lo ocurrido, Pereyra narró que el chofer de un colectivo avisó en la Unidad de Control 6 que habían lanzado piedras contra el vehículo, a 250 metros aproximadamente de donde estaban apostados los gendarmes. Por ese motivo habrían salido corriendo hasta el lugar indicado, donde “ven a un menor” al que no conocían. Estaba de pie sobre la colectora: le ordenaron que se tire al piso y lo hizo, mientras en llanto decía “están a la vuelta”. Entonces a Pereyra le habrían indicado que se dirija hacia allí junto con un compañero; como no encontraron a nadie, volvieron y se encontraron al Cabo Primero junto a otras personas. Según el relato de Pereyra, “la madre le agradecía”, ya que tras identificarlo habrían “golpeado las manos” en la puerta de su domicilio.

El testimonio de las madres

La mamá del niño A. [por la inicial de su nombre de pila] dijo que al llegar a su casa después de trabajar, les pidió a los chicos que esperen al frente de su casa porque después irían a comprar la merienda, mientras entraba unos minutos. En ese ínterin, empezó a escuchar gritos y a los perros que ladraban. Se asomó y vio a un gendarme que tenía a su hijo del cuello y le pegaba, mientras éste lloraba. Cuando preguntó qué ocurría, le contestaron que “si no vigila a sus hijos no haga tantas preguntas”.

Al salir a la puerta, notó que a unos metros otros tres integrantes de la fuerza -a los que describió como “dos rubios con anteojos y uno morocho”- “tenían a un chico en el piso al que le pegaban con bastones”. La mujer advirtió que cuando el otro niño [de nombre M.] logró incorporarse, tenía sangre en la remera. Los gendarmes, de acuerdo al testimonio, salieron corriendo hacia un auto.

También dijo en la audiencia que los chicos le contaron que a M. le sacaron y rompieron un billete de diez pesos que tenía en la mano, les revolearon las llaves y les pegaron ante cada movimiento que hicieron.

Por su parte, la madre de M. coincidió en que su pareja y el padre de A. fueron en el taxi que uno de ellos conduce hasta donde estaba apostado el control y los chicos identificaron al grupo. Además, tomaron nota de la patente del vehículo en el que se desplazaron los efectivos.

Próxima audiencia

Los integrantes del tribunal ( integrado por María Cristina Bertola, que preside el juicio, e Inés Cantisani y Gustavo González Ferrari, como vocales) dispusieron que el debate se reanude el próximo miércoles, a las 9 de la mañana. Para ese día se esperan los testimonios de dos vecinas del barrio, y tras ello las partes pronunciarían sus alegatos.