26 de febrero de 2024
26 de febrero de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene el fiscal Teodoro Nürnberg  
Comienza un juicio contra una banda internacional dedicada a la trata de personas
Son tres imputados acusados de haber engañado, a través de una falsa oferta laboral, a cuatro víctimas en situación de vulnerabilidad oriundas de la República de Paraguay, y trasladado hasta la ciudad de Puerto Madryn para ser explotadas sexualmente. Las víctimas habrían permanecido cautivas y bajo amenazas de muerte.

Esta mañana, comenzará ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia el juicio oral contra una pareja y una mujer, acusados de integrar una organización internacional dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual. Los imputados habrían engañado con una falsa oferta laboral a cuatro víctimas oriundas de la República de Paraguay en situación de vulnerabilidad para luego trasladarlas hacia la ciudad de Puerto Madryn, provincia de Chubut, donde fueron sometidas. Las víctimas indicaron que en el lugar permanecían encerradas, que sólo podían comer una vez por día y que eran amenazadas de muerte.

Según la investigación, entre el 4 y 14 de enero de 2013, uno de los presuntos tratantes habría viajado hacia Asunción donde, a través de un conocido, le ofreció trabajo como empleadas domésticas en la casa de un amigo argentino que residía en la ciudad de Puerto Madryn a cuatro mujeres. Según las propias víctimas, el acusado les dijo que "no tuvieran miedo” y que “les iban a pagar muy bien”.

Luego del ofrecimiento, las mujeres engañadas fueron acompañadas por una de las acusadas en un viaje en ómnibus desde la ciudad paraguaya de Encarnación hacia la capital de la provincia de Misiones, Posadas, donde abordaron un segundo transporte rumbo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y luego un tercero con destino a Puerto Madryn.

Una vez concluido el periplo, fueron alojadas en un departamento que tenía cuatro camas. Tres días después, uno de los acusados las llevó hasta la planta baja del edificio donde les mostró un boliche y la mujer imputada les explicó que el trabajo consistía en “hacer que los clientes paguen copas de bebidas y que tuvieran relaciones sexuales en unas piezas que existían en el mismo lugar”.

Cuando las víctimas señalaron que ese no era el trabajo que les habían ofrecido, una de las presuntas tratantes dijo que eso era lo que tenían que hacer para poder pagar las “deudas” y que si decían algo, su pareja, por intermedio de otra persona, “las iba a hacer matar”.