22 de junio de 2024
22 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervinieron el fiscal federal Nicolás Czizik y el auxiliar fiscal Ezequiel Coscia
Condenaron a dos ciudadanos chinos a penas de 13 y 15 años de prisión por secuestro extorsivo agravado
Los acusados Wei Chen y Jiayu He recibieron penas por ser considerados coautores penalmente responsables del delito de secuestro extorsivo agravado por haberse cometido por tres o más personas. En el juicio se acreditó que mantuvieron cautiva a la víctima durante una semana en una vivienda del barrio porteño de Núñez, en enero del 2021.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 impuso penas de hasta quince años de prisión en el juicio oral a dos ciudadanos chinos por el secuestro extorsivo de un connacional, a quien mantuvieron cautivo durante una semana en una vivienda del barrio porteño de Núñez, en enero del 2021.  De esta manera, el TOF tuvo conformidad absoluta con la pena solicitada por el Ministerio Público Fiscal e impuso penas de trece y quince años de prisión para los acusados Wei Chen y Jiayu He, respectivamente, a quienes se les acreditó su responsabilidad como coautores penalmente responsables del delito de secuestro extorsivo agravado por haberse cometido por tres o más personas.

Intervinieron en representación del MPF, el fiscal federal Nicolás Czizik, designado coadyuvante en la fiscalía general N°4 ante los TOF con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el auxiliar fiscal de la misma dependencia Ezequiel Coscia. La instrucción estuvo a cargo de la Fiscalía Criminal y Correccional Federal N°8 de la CABA y de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (UFESE).

A su vez, el tribunal integrado por los jueces Fernando Machado Pelloni, Andrés Fabián Basso y Javier Feliciano Rios, impuso una multa económica de $90.000 para los ahora condenados y ordenó el decomiso de dinero en efectivo y un vehículo que intervino en los hechos. El próximo el 17 de abril se darán los fundamentos de la sentencia.

Durante el juicio participaron múltiples testigos de nacionalidad china que declararon desde su país a través de zoom, con la actuación de un intérprete en todas las audiencias para garantizar el derecho de defensa de los dos acusados. Asimismo, durante la instrucción suplementaria se incorporaron traducciones de ese idioma de mensajes de texto que fueron parte de la investigación.

El caso

Durante el juicio se dio por probado que Wei Chen y Jiayu He, junto a otras personas, interceptaron a la víctima con un automóvil Honda Civic, durante la madrugada del 1 de enero de 2021, en las cercanías de un bar de la calle Azcuénaga al 100, en el barrio porteño de Balvanera, al que había ido a festejar el año nuevo. Posteriormente, la víctima fue forzada a subir al vehículo en el que  la trasladaron a una vivienda del barrio porteño de Núñez. Allí se lo mantuvo privado de su libertad, con el propósito de cobrar un rescate, hasta que fue hallado y liberado por la policía, tras un allanamiento, durante la madrugada del 7 de enero de 2021.

Mediante la declaración de la víctima y de sus familiares se acreditó que los condenados obligaron a la víctima -utilizada como instrumento por lo captores- a pedir trescientos mil dólares a su familia en la República Popular de China, mediante la red de mensajería We Chat a cambio de su liberación. Además, se exigía el pago del rescate bajo amenaza de cortarle los dedos a la víctima.

La víctima detalló en su declaración testimonial la cantidad de personas que intervinieron en su secuestro, señalando a cuatro personas (un chofer y otras tres personas). Además, reconoció a uno de ellos: Jiayu He, a quien dijo conocer previamente. Los mensajes exigiendo el dinero bajo amenaza de atentar contra la integridad se mantuvieron los días siguientes.

Con la intervención de las autoridades, el análisis de las comunicaciones del teléfono celular de la víctima -que llevaron a la presunción que había efectuado un recorrido hacia Chacarita, y luego hacia Núñez- y el reconocimiento del vehículo, a través de menciones de los familiares, se pudo localizar el lugar de cautiverio.

Finalmente, el Grupo Especial de Operaciones Especiales (GEOF) allanó la vivienda en la que se encontraba la víctima con signos visibles de haber sufrido un episodio traumático, junto a Chen y He. Según se pudo acreditar, la víctima no había sido golpeada, pero permaneció atada la mayor parte del tiempo sentado en una silla.

 

Alegato

En su alegato, la fiscalía había señalado que “tanto la prueba incorporada por lectura, como los testimonios de los quince testigos que declararon durante las audiencias, conforma un plexo probatorio diáfano en lo que concierne a cada una de las circunstancias de hecho objeto del juicio”.

En este mismo sentido, el MPF puntualizó que “aun con las dificultades y desafíos que planteó el caso, en torno a la lengua materna de los acusados, la víctima y los testigos, hemos arribado a conclusiones claras sobre lo ocurrido, que entendemos además resultan incontrastables”.

En su alocución los representantes del MPF focalizaron que la víctima sufrió un calvario durante el periodo en el cual se encontró cautivo. En efecto, detallaron que mediante la prueba fotográfica se pudieron comprobar las lesiones en las muñecas y tobillos compatibles con ataduras, provocadas bastante antes del allanamiento. Además, destacaron que se secuestraron elementos de sujeción como precintos, sogas, cadenas y candados.

Asimismo, la fiscalía indicó que la víctima reconoció al acusado He como uno de los que intervino en su captura. En tanto señaló que Wei Chen permaneció por un período de tiempo a solas con la víctima maniatada en la casa y que tuvo un intento de fuga en el momento del allanamiento que terminó con la liberación de la víctima. En este marco, los representantes del MPF sostuvieron que “lo cierto e irrebatible es que al momento del allanamiento Chen estaba en el interior del inmueble donde fue rescatada la víctima”.