22 de febrero de 2024
22 de febrero de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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La fiscal Mónica Cuñarro había solicitado la misma pena
Condenaron a prisión perpetua a un sicario
Jonathan Emmanuel Aristimuño asesinó el 19 de abril de 2012 a Héctor Jairo Saldarriaga Perdomo, alias "Mojarra" o “Guajiro” en Recoleta. Los fundamentos se conocerán el próximo 2 de septiembre.

Los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Nº1, Martín Vázquez Acuña y Alberto Huarte Petite con la disidencia de Luis Salas, condenaron a prisión perpetua por “homicidio agravado por precio” a Jonathan Emmanuel Aristimuño. Ordenaron, también, el decomiso de la motocicleta Zanella utilizada en el hecho, tal como había solicitado la Fiscalía.

Los magistrados decidieron remitir a la fiscal Mónica Cuñarro las actuaciones del juicio relacionadas con Germán Fliess Maurer, abogado del narcotraficante colombiano Francisco Javier Duque Salazar, quién se encuentra prófugo de la justicia. Esto había sido pedido por la representante del Ministerio Público durante su alegato, para investigar la actuación de Fliess Maurer, quién declaró como testigo en el debate.

Por otra parte, absolvieron a Aristimuño de los delitos de “resistencia a la autoridad, portación de arma de guerra sin la debida autorización legal que a su vez concursa idealmente con encubrimiento por recuperación de cosa proveniente de un delito agravado por el ánimo de lucro”. En el veredicto, Vázquez Acuña y Huarte Petite declararon la inconstitucionalidad de la reincidencia; del artículo 19 inciso 2 del Código Penal, y del artículo 3 inciso e del Código Nacional Electoral. Ambas disposiciones están relacionadas con la privación del derecho electoral que fijan para las personas condenadas.

La causa

Saldariaga Perdomo murió de siete balazos: cuatro le impactaron a la altura del tórax y los otros tres, en la cabeza. Aristimuño fue reconocido por varios testigos en el juicio como el autor del hecho. El más relevante fue el sargento Elvio Rojas, quién hacía servicios adicionales en la esquina de Marcelo T. de Alvear y Talcahuano, lugar donde se cometió el asesinato. Rojas fue quién persiguió al ahora condenado luego del crimen. Una cámara del banco Standard Bank captó esa escena. Para Cuñarro, quedó claro que Aristimuño pactó con un grupo de colombianos, quienes le dieron la moto y un celular a cambio de que asesinara a Saldarriaga.

Según la reconstrucción que realizó la fiscal Cuñarro durante su alegato, “Mojarra” era un ex jefe de sicarios en Colombia, con vínculos con el narcotraficante Daniel “El Loco” Barrera Barrera. La víctima había escapado de su país meses antes de su muerte, luego de sufrir un intento de asesinato durante un partido de fútbol. Este incidente se habría producido por “haberse quedado” con seis millones de dólares producto de una operación de narcotráfico que habría involucrado 500 kilos de cocaína.

Durante el debate, se trazó el vínculo de esta causa con otro expediente que tramitó en el Tribunal Oral en lo Penal Económico Nº2 donde fueron condenados, en julio de este año, cuatro hombres por el intento de envío a Europa de 120,8 kilos de cocaína. La fiscal detalló los nexos entre los dos casos: personas físicas y jurídicas relacionadas, lugares y teléfonos que coincidían. Sostuvo que ambos estaban relacionados con el narcotráfico internacional.

Incluyó dentro de su análisis la compra de un campo de 18 hectáreas en Concepción del Uruguay, que habría sido utilizado como sede de las operaciones de narcotráfico. Ese terreno, si bien figura bajo el nombre de Gerardo Ruidíaz, sería de Saldariaga Perdomo. Durante el alegato, estuvieron presentes representantes de las procuradurías de Criminalidad Económica (Procelac) y de Narcocriminalidad (Procunar), que habían colaborado con Cuñarro en intentar determinar si correspondía abrir investigaciones relacionadas con el lavado de activos proveniente del narcotráfico.