02 de marzo de 2024
02 de marzo de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Octava audiencia en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA
Declaró Telleldín y apuntó contra Galeano: “Tenía el poder de Dios y un poco más”
En sus más de cinco horas de declaración ante el TOF 2, el ex reducidor de autos aseguró que no se arrepiente “ni un solo día” por haber cobrado 400.000 dólares para dar una versión falsa de los hechos: “así demostramos la corrupción del juez y de los fiscales”, sostuvo, en alusión a los imputados Galeano, Eamon Mullen y José Barbaccia. Dijo que el ex titular de la DAIA Rubén Beraja lo "apretó" para que introdujera la apócrifa pista policial y brindó detalles de la modalidad de cobro.

“Viví 21 años de aprietes de un sector corrupto de la justicia”. Así comenzó su declaración Carlos Alberto Telledín en la octava audiencia del juicio por encubrimiento al atentado a la AMIA.  El imputado apuntó fuerte contra el ex juez Juan José Galeano y los entonces fiscales Eamon Gabriel Mullen y José Carlos Barbaccia: “trabajaban juntos (…) el  poder del juez Galeano era el de dios y un poco más”. Agregó que en muchas ocasiones “el periodismo se enteraba antes de las cosas” que él y que “era costumbre imputarle a todo el mundo el atentado a la AMIA”.

El abogado Carlos Alberto Telleldín declaró cerca de seis horas y recibió preguntas formuladas por el tribunal, la fiscalía, las querellas -excepto DAIA y AMIA-  y por su abogado defensor.

Telleldín afirmó que cobró 400.000 dólares por brindar una falsa versión de los hechos imputando en el atentado a cuatro policías bonaerenses [Juan José] Ribelli, [Anastasio Irineo] Leal, [Raúl Edilio] Ibarra y [Mario Norberto] Bareiro. “No me arrepiento ni un solo día del pago, así demostramos la corrupción del juez y de los fiscales”, sostuvo.  Además, explicó que el destino del dinero era para mejorar la calidad de vida de su ex mujer e hijos y que Galeano se había comprometido a otorgarle su libertad. Ese era el acuerdo con el ex magistrado.

En un parte de su indagatoria, Telleldín hizo referencia a que esa declaración del 5 de julio de 1996, estaba en buena parte escrita y que él la firmó luego de recibir un llamado de su ex pareja que confirmaba la recepción de la primera parte del pago. Sobre el contenido, manifestó que fue un “mix”: dijo que la parte de la acusación a los policías por la entrega de la Trafic no era cierta, pero sí lo vinculado con lo que denominó los “aprietes” de la bonaerense.  La trama que se busca ventilar en el debate radica en la construcción de una hipótesis incriminatoria contra agentes de la Policía Bonaerense relativa a la recepción de la camioneta Trafic cuyo motor se encontró bajo los escombros de la AMIA.

Telleldín también se explayó sobre la modalidad del pago, y recalcó que el negocio lo manejaron él y Galeano, pero que nunca supo de donde venía el dinero. En un primer momento la oferta había sido de 300.000 dólares, después “arreglamos en 400 mil, en dos pagos de 200 mil”. El primer pago se concretó en el Banco Quilmes de Ramos Mejía y el segundo en el Banco Río. Su ex mujer, Ana Boragni, fue quien cobró la suma total. Boragni se encuentra imputada por haber brindado su auxilio para el cobro del dinero, junto al abogado Víctor Alejandro Stinfale.

Por otro lado, Telleldín explicó cómo había sido la venta de la camioneta Trafic. Sobre este punto, refirió que la modalidad de venta de autos siniestrados (actividad que ejercía), nunca  cambió y que la camioneta en cuestión se vendió por medio de avisos y a un hombre llamado Ramón Martínez.

Asimismo, recordó con detalle la cantidad de encuentros “clandestinos” que tuvo con el ex juez Galeano, tanto en su despacho como en una oficia “especial” dentro del complejo penitenciario de Caseros. Así también, se refirió a las reuniones con la entonces jueza menemista Luisa Riva Aramayo, en las cuales la ex magistrada le insistía  en que debía firmar aquella declaración indagatoria, porque “no tenía salida”.

En el mismo sentido, Telleldín dejó en claro que sintió un "apriete" por parte de Rubén Beraja para declarar como finalmente lo hizo, y resaltó que el ex titular de la DAIA apoyaba a Galeano.

Por último, la fiscalía le preguntó acerca de cómo había sido la comunicación telefónica que mantuvo con los agentes de la SIDE el día que allanaron su casa. Telleldín relató que el personal de inteligencia le sugirió que volviera de la ciudad de Posadas -donde se encontraba- porque la causa “era grave (…) y si no volvía corría riesgo mi vida”.  Asimismo, explicó que el procedimiento en su domicilio, por la vinculación de la venta de la camioneta Traffic con el atentado a la AMIA, “no tuvo orden de allanamiento”. Sin embargo, remarcó con énfasis, “todo era avalado por Galeano”.

Telleldín está acusado de peculado por recibir 400 mil dólares a cambio de brindar en el proceso una falsa versión de los hechos, imputando en el atentado a los policías bonaerenses Juan José Ribelli, Anastasio Irineo Leal, Raúl Edilio Ibarra y Mario Norberto Bareiro. La pista policial apócrifa introducida a instancias de Galeano refería que tenía una deuda con la fuerza de seguridad provincial y que para saldarla le exigían la entrega de automotores, entre ellos la camioneta Traffic utilizada en el atentado. A Finnen y Stinfale se les endilga el mismo delito en calidad de partícipes necesarios -al igual que Telleldín-, por el transporte del dinero y la disposición de los operativos para su “entrega controlada”, y por haber brindado su auxilio para el cobro, respectivamente.

El tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el jueves próximo a las 9 horas donde se recibiría la declaración del imputado Stinfale