25 de mayo de 2024
25 de mayo de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Entrevista con los fiscales del caso Ángeles Rawson
“El secreto de esta causa fue el trabajo en equipo”
Paula Asaro, Fernando Fiszer y Sandro Abraldes, tres de los representantes del Ministerio Público que participaron en las diferentes etapas de la causa, le relataron a Fiscales cómo fue llevar adelante una causa compleja con tanto impacto mediático: “En un momento donde el trabajo del sistema judicial está menospreciado, la gente pudo encontrar una respuesta”.

El 10 de junio de 2013, Ángeles Rawson salió de su clase de gimnasia en un predio lindero al Ceamse de Colegiales. Se dirigió hasta su casa, ubicada a pocas cuadras de allí, en Ravignani 2360. Llegó pasadas las 09:50, según la cámara de un edificio de esa misma cuadra, que registró su paso. A las 21:30 de ese mismo día, su familia comenzó a buscarla: no había vuelto de su clase de inglés. La adolescente fue encontrada el martes, cerca del mediodía, en el CEAMSE de José León Suarez, por uno de los empleados que separaban residuos para reciclar.

El 15 de julio de este año, el Tribunal Oral en lo Criminal N°9 condenó a prisión perpetua a Jorge Mangeri, el encargado del edificio donde vivía la víctima. Los jueces Fernando Ramírez, Ana Dieta de Herrero y Jorge Gettas lo consideraron culpable por el delito de “femicidio en concurso ideal con abuso sexual y homicidio agravado por su comisión criminis causae”. Los fiscales Fernando Fiszer y Sandro Abraldes, que sostuvieron la acusación realizada en primera instancia por Paula Asaro, habían solicitado la misma pena.

En diálogo con Fiscales, Asaro, Fizser y Abraldes repasaron los inicios de la causa; cuales fueron los momentos más complejos y cómo se trabajó un expediente tan complejo y con tanto nivel de exposición

- ¿Cómo fueron los primeros momentos en la investigación?

Fernando Fiszer: El caso tuvo muchas aristas especiales. En primer lugar, el interés público. Una chica de una clase media, de un barrio como Palermo desaparece en una aparente cuestión de inseguridad que luego no lo fue y que tenía, además, una familia que se movilizó de una manera impresionantemente unida. A la complejidad de la causa, se le sumó que la Fiscalía había comenzado su turno el 1° de junio. La novena parte de los delitos criminales de la Capital Federal recaían ahí. No obstante, esa Fiscalía siguió trabajando todos esos días y atendió a todos los que tuvieron algún problema.

Paula Asaro: Me di cuenta de la repercusión mediática cuando fuimos, con personal de la Fiscalía, al CEAMSE de Colegiales y vimos la cantidad de cámaras. Los empleados nos recibieron con la gente del sindicato, fueron totalmente serviciales, querían demostrar que no tenían nada que ver con el caso. Otro día clave fue el del allanamiento a la casa de Ángeles, el miércoles 11 de junio. Uno de los empleados de la Fiscalía fue el que descubrió la cámara en el edificio lindero. Y fue Jorge Mangeri el que dijo “esa es Mumi” cuando observamos el video. Ahí, nos dimos cuenta de que parte del circulo había cerrado, que la chica efectivamente había entrado al edificio de Ravignani 2360. Luego, el viernes 14 de junio, con todas las declaraciones que se tomaron y con la confesión de Mangeri, descartamos líneas de investigación. Hasta ese momento, había varias. Que se haya podido hallar el cuerpo también fue un antes y un después.

Sandro Abraldes: ¿Cuántas causas hay con chicas desaparecidas? ¿Cuántas están siendo buscadas hoy? En el alegato lo dijimos y lo recalcamos: Ángeles fue hallada por obra de la casualidad.

- ¿La investigación hubiera sido diferente si hubiese sido realizada bajo el nuevo Código Procesal Penal?

Asaro: Hubiera cambiado, por ejemplo, la noche del viernes 14 cuando Mangeri pidió hablar conmigo, la situación de la confesión. No podía tomarle declaración a un posible imputado.

Fiszer: Esta causa mostró un gran bache legal. La Capital Federal y la justicia federal tienen actualmente un sistema dónde solo el juez puede indagar al imputado. Si esto hubiera pasado en la justicia de la Ciudad o en la Provincia de Buenos Aires, se podría haber detenido el testimonio, avisarle a la persona que era imputado y, con la presencia de su abogado, tomarle indagatoria. Pero en nuestro sistema actual, cambia la persona que tiene que escuchar esa declaración. Muchas veces puede pasar (y pasó) que el testigo, en el medio de la testimonial, se convierte en imputado. Con el nuevo Código, el fiscal va a poder escuchar la indagatoria, siempre en presencia de un abogado defensor.

Lo otro que cambiaría es que ya no sería necesaria la designación de un fiscal coadyuvante, como fue mi caso, porque los fiscales vamos a funcionar como equipo. El secreto de esta causa fue el trabajo en equipo.

- ¿Cómo se prepara este tipo de juicios?

Fiszer: Empezamos a preparar el juicio siete meses antes. Había que tener en claro quién era cada uno de los testigos y hacer una ficha al respecto. Cada ficha consta de quién es la persona; en que momentos de la causa declaró; un resumen de lo que dijo y que otros datos procesales lo vinculan (fotos, videos, informes). Entre audiencia y audiencia, había que hacer dos cosas: preparar la siguiente y por el otro lado, pasar en limpio todo lo sucedido

Para la etapa previa al juicio, tuvimos la colaboración de Pablo Colman, prosecretario de la Fiscalía de Instrucción N° 35, que nos ayudó a armar el ofrecimiento de prueba junto con otros dos prosecretarios. Ellos eran los que mejor manejaban la causa. Rodrigo Jurio, de la Fiscalía N°16 ante los Tribunales Orales, se cargó el juicio al hombro.

Abraldes: La esencia para que el juicio saliera bien fue no ocultarnos información entre los fiscales. Compartimos los criterios con los que íbamos a trabajar y eso se sostuvo durante todo el juicio. Buscamos una división del trabajo que nos dejara conformes a los dos. Fue muy importante contar con la opinión de un par. El alegato hecho entre los dos fue una decisión estratégica. Acá, lo importante era encontrar quién había abusado y matado a Ángeles.

- ¿Cuáles fueron los momentos más complicados durante ambas etapas?

Fiszer: Lo más difícil de enfrentar durante la instrucción fue una indagatoria de Mangeri en la que había decidido hablar. Era un momento estratégico. Fue el primer momento donde formalmente íbamos a afrontar el cuestionamiento a una integrante del Ministerio Público Fiscal.

Asaro: La defensa tenía un discurso donde se me culpaba por lo sucedido en la Fiscalía la madrugada del sábado 15. El dilema era quién iba y quién preguntaba. Finalmente, fuimos ambos, con material, para preguntarle sobre su versión, sobre los ataques.

Abraldes: En el juicio, no hubo situaciones de zozobra. El momento de la sentencia fue emocionalmente muy fuerte. Se generó una atmósfera que no había vivido nunca en el momento que leyeron el veredicto y que luego se abrió la puerta lateral y se lo llevaron Mangeri. Ese momento fue de un silencio raro, muy expresivo, una situación muy pesada.

- ¿Cómo fue la relación con la familia de Ángeles?

Fiszer: Esta causa marcó el trabajo en equipo y marcó mucha la vinculación del Ministerio Público con la familia de la víctima. Generamos un vínculo muy estrecho no jurídico, en cuanto al respeto y a anunciarles lo que iba a pasar, los momentos difíciles que se iban a vivir en el juicio, el acompañamiento a la familia como víctima. La familia fue un ejemplo de cómo se vive esto siendo víctima. Un ejemplo de civismo, no hubo exabruptos, ni insultos, respetaron las instituciones hasta el último minuto.

Desde el primer día, en distintas instancias, tanto en instrucción, Cámara, pre-juicio como en el juicio en sí, se actuó como una unidad. La sociedad siempre supo lo que estábamos haciendo. Entendimos que el Ministerio Público Fiscal debía dar una respuesta, como en tantas otras causas, pero que en esta había una característica especial que era la visibilidad. En un momento donde el trabajo del sistema judicial está como devaluado, menospreciado, la gente pudo saber que era un proceso penal, pudo mínimamente ver la evolución de inicio a fin de una causa y pudo encontrar una respuesta.