15 de septiembre de 2019
15 de septiembre de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El ataque estuvo motivado por manifestaciones discriminatorias contra las víctimas
Esquel: pidieron el juicio oral contra cuatro acusados por el ataque xenófobo a un hostel
Lo solicitó la fiscal federal Silvina Ávila, quien acusó a Jonathan Paredes, Francisco Castellán, Facundo Miranda y Ángel Contreras por haber ingresado, en enero de este año, a un complejo turístico de de la localidad de Lago Puelo para agredir a los dueños, trabajadores y huéspedes del lugar. Los ataques, luego, se reprodujeron contra los policías que trataron de detenerlos.

La fiscal federal de Esquel, Silvina Ávila, solicitó la elevación a juicio de la causa seguida contra Jonathan Alexis Paredes, Francisco Diego Javier Castellán, Facundo Fernando Miranda y Ángel Gabriel Contreras. Los cuatro jóvenes están acusados de haber cometido, de común acuerdo y de manera organizada, un ataque con golpes de puño, piedras, palos y otros objetos sobre las instalaciones del establecimiento turístico “Onda Azul”, ubicado en el callejón Prieto, Paraje Isla Centro de la localidad de Lago Puelo, Provincia de Chubut. En ese ataque, además, agredieron a los dueños y turistas que se encontraban en el lugar y a personal policial que concurrió.

De esta manera, describió la fiscal Ávila, los agresores “provocaron lesiones en el cuerpo de las personas y daños en las cosas, se apoderaron de objetos ejerciendo fuerza en las cosas y violencia contra las personas, emplearon intimidación y fuerza contra el personal policial para exigirles que se abstengan de intervenir y/o para resistir la intervención que tomaron para poner fin a los disturbios, a la vez que profirieron expresiones que manifestaban persecución u odio a causa de la nacionalidad y la religión de los dueños y turistas alojados en el establecimiento”.

Todo esto sucedió el 19 de enero pasado, cuando, alrededor de la 1.45 de la madrugada, los jóvenes atacaron el hostel. De acuerdo a la investigación realizada por la fiscalía, se pudo comprobar que “la primera etapa [del ataque] comenzó con un disparo con perdigones de plomo contra la cabaña 17. Momentos después aparecieron en el predio Castellán y Paredes arrojando piedras”. La segunda secuencia se inició cuando concurrió por primera vez la policía. En ese momento, Paredes, Castelllán y Miranda volvieron a arrojar piedras contra el establecimiento, como consecuencia de lo cual resultó lesionada una mujer. Mientras provocaban daños en las instalaciones y vehículos del hostel, se los escuchaba proferir insultos contra los judíos e israelíes, que se encontraban alojados en “Onda Azul”. Los tres robaron objetos del sector del restaurant del establecimiento. En el instante en que regresaba la policía, Paredes robó una mochila de la cabaña 14 y lesionó a otra mujer que estaba escondida en el interior. Para entonces, Ángel Contreras huyó en su automóvil. Días después, en el allanamiento realizado en su vivienda, se encontró uno de los handys robados del complejo.

La tercera etapa se produjo mientras la policía inspeccionaba el lugar y entrevistaba a los damnificados. Paredes y Castellán irrumpieron nuevamente en el predio arrojando piedras tras un grupo de turistas que ingresó corriendo. Mientras Castellán empujaba a uno de los dueños, “expresándose despectivamente respecto de los judíos, Paredes lo lesionó con golpes de puños y dos piedrazos. Tras esto, Castellán increpó a [otra víctima] aclarándole que no lo odia. No obstante, lo golpeó y siguió insultando a los judíos. Paredes lo lesionó con dos golpes de puño, una de las cuales dañó sus anteojos”. El hijo de uno de los dueños, que intentaba ayudar a su padre junto a su hermano, “fue lesionado por un golpe de puño y un piedrazo arrojados por Paredes. Paredes y Castellán continuaron dañando las instalaciones. Cuando la policía intentó hacer cesar las agresiones, les reprocharon que no se unieran al ataque y que defendieran a "los judíos e israelíes" profiriendo insultos contra ellos. Paredes lesionó con dos golpes de puño y un piedrazo a Raúl Soto, con dos piedrazos y un golpe de puño a José Poblete, y con dos golpes de puño a Andrés Riffo, quien ya había recibido un piedrazo”, puntualizó Ávila en el escrito.

La representante del MPF destacó que algunas de las manifestaciones que expresaron persecución u odio a causa de la nacionalidad y la religión de los dueños y los turistas del establecimiento realizadas durante el ataque fueron: “judíos de mierda”, “son judíos, yo te lo dije […]” dirigida a una de las víctimas; “judío hijo de puta” dirigida a los dueños; “vos sos argentino, ¿qué carajo hacés acá?” dirigida a un hombre; “¿no ven que son judíos?, judíos de mierda, nos vienen a robar la Patagonia, afuera de la Patagonia” dirigida a los funcionarios policiales; “estos son unos judíos de mierda”, “judíos de mierda nos vienen a robar la Patagonia” y “les están regalando la Patagonia a los judíos de mierda”, proferidas en general.

Por todo esto, los cuatro llegarían al juicio oral imputados por los “delitos de daños y lesiones en concurso ideal; el delito de daños, lesiones y robo en poblado y banda en concurso ideal; y del delito de daños, lesiones y resistencia a la autoridad en concurso ideal; los cuales concurren en forma real entre sí y cada uno está agravado por haber sido cometido por odio a una religión y a una nacionalidad”, remarcó la fiscal federal.