25 de junio de 2024
25 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene la fiscal Cristina Caamaño Iglesia Paiz
La Fiscalía de Instrucción n°4 solicitó enjuiciar a cuatro hombres que intentaron robar en una financiera
El hecho ocurrió el pasado 16 de febrero, en San Martín al 140. Tres de los imputados trataron de fugarse descolgándose por los aires acondicionados.

La titular de la Fiscalía Criminal y Correccional N°4, Cristina Caamaño Iglesia Paiz, le requirió al juez interinamente a cargo del Juzgado Criminal y Correccional N°31, Jorge De Santo, que eleve a juicio la investigación seguida contra Carlos José Palazzo, Isaías Daniel Gómez, Walter Horacio Espinoza y Jerónimo Alonso, por la tentativa de robo a una financiera, hecho ocurrido el 16 de febrero pasado en el microcentro porteño. Además, la fiscal solicitó la extracción de testimonios para continuar la investigación respecto a la motocicleta en la que se desplazaban los imputados y los celulares que portaban.

Alrededor de las 15 horas del pasado 16 de febrero, cuatro personas llegaron al edificio de la calle San Martín al 100 y subieron hasta el piso 16, donde funciona la financiera Anker S.A.. La recepcionista les abrió, pensando que se trataba de clientes.

Tras unos minutos, uno de los delincuentes comenzó a discutir con el empleado de seguridad del lugar, tras lo cual extrajo un arma y forcejeó con el hombre. En ese momento intervino otro de los imputados, quien lo ayudó a reducir al empleado, para luego golpearlo con el arma.

Seguidamente, los restantes acusados redujeron a las diez personas que se encontraban presentes, mientras los obligaban a entregar sus celulares y tirarse al piso.

Con la situación bajo su control, los delincuentes fueron hasta la caja fuerte, la abrieron y se apoderaron de U$S115.556 y chequeras bancarias a nombre de la empresa. Sin embargo, sus planes se vieron frustrados cuando llegó el personal de la Comisaría 1° de la Policía de la Ciudad, que fue alertado de lo que ocurría, por empleados de otras empresas que funcionan en el edificio.

Sin posibilidad de huir por los ascensores y las escaleras, Alonso, Espinoza y Palazzo intentaron fugarse, descolgándose por los equipos de aire acondicionado hacia el pulmón de manzana. Gómez quedó en la financiera, pero fue detenido cuando llegó la policía, que también aprehendió a Alonso y Espinoza, en el 3° piso del edificio: tenían en su poder U$S80.000, mientras que Palazzo fue apresado en las escaleras, entre el 4° y 5° piso.

En el lugar secuestraron precintos plásticos, celulares y U$S10.000. También, sobre un equipo de aire acondicionado ubicado en el piso 15, se recuperó un bolso en cuyo interior había U$S25.550 y 12 chequeras a nombre de Anker S.A. Por otra parte, del patio interno del segundo piso se recuperó un arma marca Browning y, en la Planta Baja, se halló una pistola Colt, municiones y dos celulares.

Dado que también se secuestraron las llaves de una motocicleta, la policía identificó una moto Honda Titán, que estaba detenida sobre la calle Bartolomé Mitre al 500 y procedió a su incautación.

Por otra parte, la fiscalía requirió informes a la División Armas y Agencias de la Policía Federal Argentina y a la Agencia Nacional de Materiales controlados, cuyos resultados indicaron que las armas incautadas no se hallaban registradas, como así tampoco los imputados estaban inscriptos como legítimos usuarios de arma de fuego en ninguna de sus categorías.

En base a las pruebas colectadas, la fiscal Caamaño le solicitó al juez De Santo, que los imputados sean sometidos a juicio oral como coautores de tentativa de robo doblemente agravado por la utilización de armas de fuego y por su comisión en poblado y en banda, en concurso real con tenencia de arma de fuego de uso civil condicional y la portación de arma de fuego de guerra, ambas sin la debida autorización legal.

También, la representante del Ministerio Público Fiscal le requirió al magistrado interviniente, la extracción de testimonios para profundizar la investigación en relación al origen de la motocicleta en la que se desplazaban los acusados y los equipos de telefonía celular que tenían en su poder.