14 de julio de 2024
14 de julio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Los hechos ocurrieron en junio de 2015, en el barrio de Caballito
La Fiscalía pidió penas de entre 15 y 22 años de prisión para tres acusados de asaltar un banco y participar de un tiroteo con la policía
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº5, el fiscal Ariel Yapur sostuvo que los hombres pusieron en riesgo la vida de todas las personas que circulaban por allí en ese momento.

El fiscal Ariel Yapur pidió entre 15 y 22 años de prisión para tres hombres acusados de asaltar un banco y protagonizar luego un tiroteo con la policía. La secuencia ocurrió en junio de 2015, en el barrio de Caballito. Los jueces Fátima Ruiz López, Adrián Pérez Lance y Rafael Oliden escucharon también los alegatos de las tres defensas.

A las 15:18 del 12 de junio del año pasado, Cristian Brito, Adrián Ybañez y Eduardo Benítez junto con otro hombre que todavía no fue identificado, llegaron a bordo de un auto Volkswagen Passat al Banco Santader Río ubicado en la avenida Juan Bautista Alberdi 1617. Estacionaron y esperaron que la tesorera de la sucursal se acercara a la zona de los cajeros automáticos para cargarlos y allí descendieron del vehículo.

Con una maza, Brito y Benítez rompieron primero la puerta de ingreso. Luego, cuando ya estaban en la zona de cajeros, arremetieron contra el vidrio de seguridad que separaba esa zona del resto del banco. Ambos estaban armados. Al ver la situación, la cajera intentó refugiarse dentro de la sucursal, lo que permitió que los dos hombres se llevaran dos de los cartuchos que contenían 400 mil pesos en total.

Mientras Brito y Benítez estaban en la sucursal, Ibáñez y el otro hombre apuntaban cada uno con un rifle a un cabo de la Policía Federal que había advertido el asalto. Ante esta situación, el efectivo dio aviso de lo que sucedía y se quedó en el patrullero. Como fue descripto en el requerimiento de elevación a juicio realizado por el fiscal Fernando Fiszer, tras dos minutos dentro del banco, los dos hombres salieron: Brito se subió en el asiento del conductor y los otros dos se ubicaron atrás.

El auto se dirigió por la avenida Juan Bautista Alberdi hacia Carabobo. Cuando estaban por llegar a la calle Curapaligüe, quedaron atrapados en el tránsito. Un policía que realizaba su ronda habitual por la zona fue advertido por algunos vecinos sobre lo que había sucedido. Al identificar el auto, les dio la voz de alto. Ibáñez y Benítez junto con su otro cómplice bajaron del auto y comenzaron a dispararle. El primero de ellos con un rifle mientras que Benítez lo hacía con una pistola calibre 45. Brito los esperaba dentro del vehículo.

El efectivo logró finalmente refugiarse tras una columna. La ráfaga de disparos provocó daños en una florería y en un local de iluminación. En cuanto el tránsito de Curapaligüe se liberó, los tres se subieron nuevamente al auto y avanzaron pero al llegar a la avenida Pedro Goyena, chocaron contra otro vehículo y contra un colectivo de la línea 44.

Tres de los hombres huyeron mientras que Brito quedó herido en el asfalto. En el interior del Passat encontraron dos pistolas y los dos cartuchos de dinero, además de una gran cantidad de municiones. A sólo media cuadra de allí, amenazaron a una mujer con sus armas y le robaron un Peugeot 3008. En la esquina de Curapaligüe y José Bonifacio, otro policía intentó detenerlos. Le dispararon y con el auto se subieron a la vereda: circularon dos cuadras por ahí hasta que llegaron a la Avenida Carabobo y doblaron hacia el lado de la Autopista 25 de Mayo.

Las pruebas

Para el fiscal, la filmación que se obtuvo del banco permitió captar la escena del robo con todos sus detalles. Consideró también que el aspecto más grave de los sucesos fue el momento del tiroteo con el policía y aseguró que la secuencia está probada no sólo por el relato del efectivo sino también por las declaraciones de los testigos que escucharon los disparos y por el peritaje realizado por la Unidad Criminalística Móvil.

“La escena se dio en una zona densamente poblada, incluso con un colegio de niños discapacitados a tan sólo 30 metros”, describió Yapur y pidió tener especial atención en la labor del policía, quién intentó que los disparos no afecten a las personas que estaban en la zona.

Tanto Brito como Ibáñez reconocieron su participación en el hecho. El fiscal explicó que en el caso del segundo, se llegó a él porque aparece en una foto de la red social “Facebook” con las misma ropa que utilizó en el robo. Cuando se secuestró el teléfono de Brito, se investigó con quiénes se había comunicado antes y durante del robo: así se llegó a localizar el teléfono de Benítez, que fue captado por las antenas de la zona del banco ese día. Incluso, en días anteriores, también fueron registrados lo que demostraba que se había realizado “una inteligencia previa para investigar la zona”.

Con respecto al tiroteo, indicó Yapur que los disparos “fueron a matar” por el lugar al que fueron dirigidos, aproximadamente a un metro y medio de altura. “No podían tener otra intención que matar al policía, le dispararon porque los quería detener”, aseveró.

Afirmó que los hechos adquirían aún más gravedad si se tenía en cuenta que se trató de “una banda organizada, fuertemente armada y con un gran poder de fuego”. “La violencia ejercida para ingresar al banco y la ostentación de las armas para amedrentar a cualquiera que intentara intervenir también debe ser considerado un agravante”, aseguró.

El fiscal Yapur afirmó que los hechos adquirían aún más gravedad si se tenía en cuenta que se trató de “una banda organizada, fuertemente armada y con un gran poder de fuego”.

“No ha habido muertos de casualidad” dijo e hizo hincapié en que toda la secuencia se dio a las tres de la tarde de un viernes en una zona donde había muchos comercios y autos que circulaban por la avenida. Además, los acusó por los daños que sufrieron las fachadas de los inmuebles; la portación de las armas y el uso de un auto que figuraba como robado para cometer el robo.

Para Ibáñez y Benítez pidió la pena de 22 años de prisión por los delitos de “tentativa de robo agravado por haber sido cometido en banda y con armas de fuego; tentativa de homicidio doblemente agravado por haberse dirigido a un personal de una fuerza de seguridad y por haberse cometido para consumar otro delito; portación ilegal de arma de guerra; daño simple; daño simple en concurso ideal con daño agravado por afectar un bien de uso público; robo doblemente agravado por haberse cometido en banda y con armas de fuego; y encubrimiento con ánimo de lucro en forma reiterada”.

Con respecto a Brito, tuvo en cuenta que sufrió como consecuencia del tiroteo una incapacidad permanente que lo obliga a manejarse en silla de ruedas. Por ello y porque no participó del robo del auto, pidió que se lo condene a 15 años de cárcel. Lo acusó por los delitos de “tentativa de robo agravado por haber sido cometido en banda y con armas de fuego; y tentativa de homicidio doblemente agravado por haberse dirigido a un personal de una fuerza de seguridad y por haberse cometido para consumar otro delito”, aunque en este caso como partícipe necesario. También, lo consideró responsable de “daño simple; portación ilegal de arma de fuego; daño simple en concurso ideal con daño agravado por afectar un bien de uso público; y encubrimiento con ánimo de lucro en forma reiterada”.