04 de octubre de 2022
04 de octubre de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Se reanudó el debate por la desviación de la investigación
Los ex fiscales acusados declararon en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA
Eamon Gabriel Mullen y José Carlos Barbaccia hicieron su descargo ante el Tribunal. En una declaración que pareció muy preparada, negaron todos los hechos que se le imputan. También, declaró el ex comisario Jorge Palacios. Todos se negaron a contestar preguntas. Además, se leyeron las declaraciones del entonces jefe del DPOC, Carlos Castañeda.

En los tribunales federales de Comodoro Py, se reanudó hoy el juicio por la desviación de la investigación y el encubrimiento del atentado en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que el 18 de julio de 1994 provocó la muerte de 85 personas y, al menos, 151 heridos. La audiencia comenzó con la lectura de la declaración indagatoria de Carlos Castañeda, quien se negó a declarar en este juicio. Luego, hicieron uso de la palabra el ex comisario Jorge Palacios y  los ex fiscales  Eamon Gabriel Mullen y José Carlos Barbaccia. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por los cotitulares de la Unidad Fiscal AMIA Sabrina Namer y Roberto Salum y los fiscales ad hoc Fernando Comparato y Miguel Yivoff.

“En esta sala de audiencias esta la conexión local del atentado”

Así, lo manifestaron los ex fiscales Eamon Gabriel Mullen y José Carlos Barbaccia, cada uno al momento de su descargo sobre los hechos que se le imputan. Ambos están acusados de participar del pago de 400 mil dólares a Carlos Alberto Telleldín “para que brindara en el proceso una falsa versión de los hechos, imputando en el atentado a [Juan José] Ribelli, [Anastasio Irineo] Leal, [Raúl Edilio] Ibarra y [Mario Norberto] Bareiro”.

Si bien el primero en declarar fue Mullen, ambos fueron en la misma línea. De forma estudiada, precisa y descriptiva, sin sacarle la mirada a los jueces del Tribunal, negaron los hechos que se le imputan e insistieron en que la “prueba está viva y vigente” y que en la sala de audiencia “se encuentra la conexión local del atentado”. Los ex representantes del Ministerio Público se negaron a responder preguntas de Namer y Salum y de las querellas.

Mullen comenzó: “No existen días, fechas y horas para liberar a un imputado (…) sonaría un despropósito que en la causa más importante hubiera dejado de lado todos mis principios (…) a lo largo de los diez años que trabajé deben tener seguridad de que no he participado de delito alguno. En el mismo sentido, siguió Barbaccia: “En 23 años de justicia fórje los valores de honestidad, independencia y sacrificio valores que no abandoné y mucho menos los abandoné en la causa más importante de toda mi carrera”.

Los ex fiscales plantearon varios argumentos sobre la acusación respecto al conocimiento del pago. En este punto, Mullen resaltó que es un falacia pensar que por comunicarse con el juez él “debía conocer del pago a Telleldín (…) no hay una prueba de que supiera del pago”. Por su parte Barbaccia adhirió a los planteos de su par y sumó a los argumentos que la Fiscalía hablaba con el juzgado y los servicios de inteligencia: “Sería un absurdo que el fiscal no hable con el juez”.

Sobre la acusación vinculada a la privación ilegal de la libertad de los policías bonaerenses, los entonces fiscales, nuevamente, hicieron su descargo en el mismo sentido. Mullen hizo hincapié en que fue la fiscalía la que pidió al juez la detención y que luego se concretó. Además, agregó que el pedido de encarcelamiento tenía prueba previa incorporada a la causa.

Hacia el final, Eamon Gabriel Mullen no olvidó decir, con la mirada fija a los jueces, que existieron varias pistas falsas que se quiso "plantar". Sumó que “aparecieron nichos de corrupción que intentaron desviar la información para pistas falsas (…) los mismos organismos que debían pasar la información desviaban esa información”. No se quedó atrás Barbaccia, quién cerró su descargo manifestando estar soportando “la arbitrariedad extrema (…) Telleldín era un experto negociador y debe seguir negociando hasta el día de hoy”.

Los ex fiscales fueron mucho más escuetos a la hora de referirse a las imputaciones de coacción contra una testigo de la causa AMIA.

Los jueces también escucharon al imputado Jorge "fino" Palacios, por entonces comisario de Operaciones Federales de la Policía Federal Argentina, quién decidió hacer su descargo pero no responder preguntas. Palacios está acusado de haber llevado adelante maniobras de encubrimiento con el fin de abortar las investigaciones en curso sobre la denominada “pista Kanoore Edul”.

El ex comisario negó la totalidad de los delitos que se le imputan y  refirió que no iba a hablar de su relación con el ex juez Galeano y ni de su conducta dentro de la función policial porque ya lo había hecho. Adujo, en relación a las irregularidades en los procedimientos ubicados en la calle Constitución 2633, 2695 y 2745 de la Capital Federal, que “las órdenes de allanamiento fueron libradas por Galeano y fueron dirigidas al jefe del Departamento de Protección del Orden Constitucional”. Y agregó que el razonamiento que había hecho el ex fiscal Alberto Nisman, en su requerimiento de elevación a juicio,  es falso y que "tenía acceso a todos los legajos”.

También, hubo tiempo para la declaración del imputado Carlos Castañeda, quién está acusado de maniobras de encubrimiento con el fin de abortar las investigaciones de esa misma pista. El imputado se negó a hablar por lo que se procedió a la lectura de la declaración indagatoria que  había brindadoel el 30 de marzo de 2009 durante la etapa de instrucción.

En esa oportunidad,  el ex policía refirió: “Con Galeano, teníamos una comunicación muy fluida y permanente y era él quien nos trasmitía lo que debíamos hacer”. Además refirió mal pudo "haber abandonado la investigación de la línea Kanoore Edul", cuando, dijo, nunca la tuvo. "La información respecto de Kanorre Edul no salió de Policía, fueron aportados por la (ex) S.I.D.E.", apuntó.

El entonces jefe del Departamento de Protección del Orden Constitucional (DPOC) también  explicó, oportunamente, que era el órgano de inteligencia el que se manejaba directamente con el juez. Incluso, explicó sobre las irregularidades en los allanamientos del 1° de agosto de 1994, que ellos  cumplieron con las órdenes directas y personales de Galeano.

Cerca de las 16:00 horas, finalizó la audiencia con la contestación de algunos planteos de nulidad -que serán resueltos el próximo jueves- y la ratificación de la intervención de los fiscales ad hoc, que hoy participaron por primera vez en el debate.