16 de abril de 2024
16 de abril de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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La víctima era menor de edad y estaba embarazada
Mendoza: condenaron a 10 años a una mujer que explotaba laboralmente a su sobrina
El Tribunal Oral Federal Nº1 de Mendoza dictó su sentencia en línea con lo que había solicitado la fiscal Patricia Santoni. La niña había sido traída a la Argentina por su padre para realizar tareas domésticas y trabajar en los puestos de flores de su tía. Sin embargo, nunca percibió el salario prometido, sufrió malos tratos y le impidieron el contacto telefónico con la familia.

El Tribunal Federal Oral de Mendoza condenó a diez años de prisión a una mujer acusada de haber engañado a su sobrina, en ese entonces menor de edad, oriunda del Estado plurinacional de Bolivia, en situación de vulnerabilidad y embarazada, para explotar laboralmente en tres puestos de flores entre agosto de 2012 y febrero de 2013, cuando la víctima logró escapar. Durante el juicio, la joven declaró que era víctima de malos tratos y que las jornadas laborales eran de 18 o 19 horas, por las que nunca percibió dinero alguno, ni gozó de descansos semanales.

La condena por trata de personas con fines de explotación laboral fue en línea con lo que había solicitado la fiscal Patricia Santoni en su alegato.

En agosto de 2012, cuando la ahora condenada recibió a su sobrina, de nacionalidad boliviana, de 14 años en ese momento y embarazada, para trabajar en un puesto de flores ubicado en la localidad mendocina de Maipú. El traslado estuvo a cargo del padre y otra familiar.

Una vez allí, la víctima trabajó de lunes a domingo en tres puestos diferentes con jornadas que llegaban a tener una duración de entre 18 y 19 horas y sin recibir salario alguno. Además, debía ocuparse de las tareas de limpieza de la casa, recibía amenazas y era maltratada psicológicamente por parte de la tía.

En febrero de 2013, la joven logró escapar motivada por la prohibición de mantener contactos telefónicos con la familia y recibió ayuda de personal policial. Posteriormente, fue asistida por la Dirección de Protección de DDHH de la provincia de Mendoza. Ante las profesionales, contó que había llegado a la provincia con su padre desde el Estado Plurinacional de Bolivia a mediados de agosto de 2012 con el fin de trabajar en la casa y el puesto de sus tíos a cambio de una remuneración económica que nunca percibió. También, manifestó que estaba embarazada producto de un abuso sexual que sufrió en su país y que esa situación era utilizada por la imputada para mantenerla sujeta a su poder, ya que la amenazaba con que el Estado le quitaría a su hijo cuando naciera. Asimismo, relató que su tía no le permitía salir del domicilio, que permanentemente la maltrataba y que utilizaba la violencia verbal para obligarla a realizar labores, dándole solo una comida a la hora del almuerzo y el dinero justo para la compra de mercaderías de uso higiénico como pasta dental.