28 de mayo de 2024
28 de mayo de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El hecho ocurrió en julio de 2014, en el barrio “Papa Francisco”
Pidieron 20 años de prisión para un hombre que disparó contra una embarazada durante un robo
Como consecuencia de los disparos, la víctima perdió su embarazo de 32 semanas. El fiscal Sandro Abraldes consideró que actuó “con total desprecio por la vida”. Además, solicitó que se condene a otros dos hombres que participaron del asalto.

El fiscal Sandro Abraldes le solicitó al Tribunal Oral en lo Criminal Nº9 que condene a un hombre a 20 años de prisión por disparar contra una mujer embarazada de 32 semanas durante un robo, en julio de 2014. Los tres disparos que efectuó Gustavo Aponte causaron la pérdida del embarazo. También, solicitó que se condene a penas de 8 y 12 años de cárcel a otros dos hombres que participaron del robo.

El 20 de julio de 2014, cerca de las 7:00, Aponte, Héctor Ríos y Lucas Ríos, junto a dos personas que no son juzgadas en este debate, entraron a la casa 23 del sector 8 del barrio “Papa Francisco”. Allí, dormía Albertina con sus hijos, uno de ellos con una “encefalopatía crónica y retraso mental madurativo”.

Lucas Ríos apoyó el arma sobre la frente de la mujer y le ordenó que no hablara. Mientras tanto, el resto del grupo aprovechó para registrar la vivienda y llevarse un televisor, una computadora que le habían dado a sus hijos y tres celulares. Todos escaparon por la parte de atrás de la casa y en la huida dispararon al aire para amedrentar a los vecinos que se asomaban para ver lo que ocurría.

Una de las personas que se acercó a ver que sucedía fue Sonia, quien vivía a unas pocos metros de allí. La joven cursaba el séptimo mes de embarazo. Como no vio a nadie, fue hacia la esquina y ahí observó a un grupo de personas que corría. Cuando Aponte advirtió su presencia, le apuntó y le disparó tres veces. Uno de los tiros fue en el tórax y el otro en el muslo. Fue rápidamente auxiliada por sus vecinos que la llevaron al hospital pero las heridas le causaron una hemorragia interna que llevó a la muerte del feto.

Ante los jueces Ana Dieta de Herrero, Fernando Ramírez y Jorge Gettas, declararon las dos mujeres. Albertina contó como entraron a su vivienda y reconoció a Lucas Ríos en la sala de audiencias. Relató las amenazas de muerte que sufrió de la familia del acusado días después del robo así como aseguró que los vecinos del predio no quieren hablar “porque tienen miedo”. En el alegato, Abraldes afirmó: “es lógico el miedo en un lugar al que el Estado no llega ya que no hay protección suficiente, mas allá de los esfuerzos de la Fiscalía y el Tribunal”.

Sonia se presentó ante los jueces y señaló a Aponte, alias “Orejas”, como el hombre que le disparó. Además, declararon algunos vecinos que hacían “guardia” para evitar los robos y que vieron la huida de los acusados y que auxiliaron a la joven después de los disparos.

Para el fiscal, Aponte actuó con “dolo homicida” porque le apuntó a una distancia menor a media cuadra y le disparó tres veces. “Cualquier persona sabe que disparar un arma de fuego hacia una zona vital pone en riesgo de muerte a la persona”, recalcó. Citó el informe del Cuerpo Médico Forense que da cuenta de la gravedad de las lesiones que sufrió la joven.

Abraldes hizo hincapié en que Aponte (al igual que los Ríos) conocía a sus víctimas del barrio, por lo que no podía desconocer su embarazo, que era además notorio. “Si este bebé murió fue porque el acusado le disparó tres tiros a la madre”, afirmó y agregó: “La interrupción del embarazo fue producto y obra exclusiva de los disparos de Aponte”.

Acusaciones

El fiscal explicó que hubo roles asignados dentro del grupo que asaltó a Albertina. Señaló que Lucas Ríos y Aponte iban armados para “asegurar la escena” y, eventualmente, repeler alguna agresión aunque marcó una diferencia entre ellos. Mientras que los disparos de Ríos fueron para “intimidar” a los vecinos que amenazó durante la huida, los de Aponte fueron directamente homicidas.

Por esto, es que lo acusó de los delitos de “robo con arma de fuego y en poblado y en banda; abuso de armas; homicidio criminis causa agravado por su comisión con un arma de fuego, en grado de tentativa en concurso ideal con aborto sin el consentimiento de la mujer”. Sostuvo que hubo una “subestimación de la vida”, que su intención fue asegurar el robo con los disparos y, a la vez, pretender que todo quede impune.

Resaltó que no hay atenuantes para Aponte y enumeró las dificultades que atravesó Sonia desde ese día: perdió a su hija; la herida de la cesárea no le permite trabajar; no puede correr; tiene asma, y hasta incluso su voz no es la misma. “El acusado actuó con total desprecio por la vida, no se disculpó con la víctima ni mostró un mínimo de arrepentimiento”, destacó.

Con respecto a Lucas Ríos, consideró que debía ser condenado a 12 años de prisión por los delitos de “robo con arma de fuego y en poblado y en banda; abuso de armas, y portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal”. Resaltó que tuvo un rol protagónico en el asalto y que actuó con extrema violencia, lo que lo llevó incluso a apuntarle a una mujer en presencia de su hija discapacitada.

A Héctor Ríos lo acusó por “robo con arma de fuego y en poblado y en banda” y por la “falsificación de documento público” en otra causa, por lo que pidió una condena de ocho años de cárcel. En los tres casos, Abraldes tuvo en cuenta la organización y planificación que tuvieron al momento del asalto.