21 de mayo de 2024
21 de mayo de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Continúa el juicio por la desviación de la investigación del atentado a la AMIA
Rubén Beraja: “La pista siria fue una instalación de Stiuso en su momento de esplendor"
El ex presidente de la DAIA indicó que esa línea de investigación surgió del ex hombre fuerte de la SIDE. También, negó que existiera un plan para imprimirle un nuevo rumbo a la pesquisa y calificó a Alberto Jacinto Kanoore Edul como “una pieza más en el tablero” del ex consejero cultural iraní con pedido de captura internacional, Mohsen Rabbani. Además, se incorporó un telegrama enviado en 1994 por la Embajada Argentina en Israel, exhibido días atrás en un programa de televisión por cable.

El ex presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) Rubén Beraja continuó hoy con su declaración indagatoria en el juicio oral por la desviación de la investigación del atentado a la AMIA, al que llega entre los acusados. Durante su exposición de casi cinco horas, aseguró que “la pista siria fue una instalación” del ex director general de Operaciones de la ex Secretaría de Inteligencia del Estado (ex SIDE) Antonio Stiuso y que “la primera condición para encubrir algo es que exista”. En representación del Ministerio Público Fiscal, estuvieron los titulares de la Unidad Fiscal AMIA, Sabrina Namer y Roberto Salum, y los fiscales ad-hoc Miguel Yivoff y Fernando Comparato.

Acompañado de fichas que apilaba mientras avanzaba con su descargo, Beraja negó la existencia de un despliegue encabezado por el entonces presidente Carlos Menem para imprimirle un rumbo distinto a la pesquisa por la que se busca determinar la responsabilidad del atentado que el 18 de julio de 1994 provocó la muerte de 85 personas.

El ex titular de la DAIA describió una reunión que se realizó en la Quinta Presidencial de Olivos el 22 de julio de 1994, en la que Menem habría referido que “si se comprueba que [el responsable del atentado] es Irán, debemos romper relaciones inmediatamente”. “Nos fuimos con la sensación de que había desconocimiento. Pero una posición firme del presidente”, evaluó. Además, aseguró que tiempo después el embajador norteamericano James Cheek le dijo: “Lástima que los asesores lo frenaron”.

Sobre la maniobra de encubrimiento a los responsables del crimen, afirmó: “Si hubiéramos percibido algo, nuestra reacción habría sido muy violenta. Hubiéramos convocado a la sociedad a levantarse. Era un mandato de los muertos”.

“Advertimos una escisión de la pista internacional”, continuó, para luego afirmar que ello fue producto de la declaración de Antonio Stiuso ante el Tribunal Oral Federal N°3 -que en 2004 culminó con la absolución de todos los acusados, entre ellos los integrantes de la Policía bonaerense-, acerca de “un supuesto avance de la pista siria”. “Eso sobrevivió por sus palabras y quienes lo siguieron”, agregó.

“La pista siria autónoma es un concepto hueco, una elaboración de gabinete. Fue una instalación de Stiuso en su momento de esplendor”, reiteró. En ese sentido, calificó a Alberto Jacinto Kanoore Edul como “una pieza más en el tablero” de Mohsen Rabbani, el ex consejero cultural de la Embajada de la República Islámica de Irán con pedido de captura internacional por su participación en el atentado del 18 de julio de 1994. “La primera condición para encubrir algo es que exista”, consideró.

Al delito de peculado en calidad de partícipe necesario, por el que llegó acusado al debate, se refirió en forma esporádica a lo largo de la segunda jornada en la que brindó declaración indagatoria. Al respecto, expresó que mantuvo una reunión con el por entonces abogado de Carlos Telleldín, Víctor Stinfale, en la que éste le comentó que “le faltaban 150 mil” para la elaboración de un libro. Sobre aquello dijo que lo comentó en el comité de la DAIA, y que tras su rechazo le transmitieron al letrado defensor “que no querían tener nada que ver” con lo que luego se determinó sería la fachada del pago de 400 mil dólares al reducidor de autos por la falsa imputación de los agentes bonaerenses. Antes, mencionó que mantuvo una reunión con la presidenta de la Cámara Federal porteña, Luisa Riva Aramayo, quien le dijo que “estaba trabajando para lograr lo que [el ahora acusado ex juez federal Juan José] Galeano no lograba”, y también le habría mostrado “un plano a mano alzada supuestamente hecho por Telleldín sobre el recorrido de la camioneta”, en referencia al traspaso de la Traffic con la que se llevó a cabo el ataque.

Durante su declaración, Beraja también enumeró sus intervenciones como presidente de la DAIA ante el Congreso de los Estados Unidos en más de una oportunidad, Paraguay y la presentación de una denuncia en 1997, lo que según desde su perspectiva implicó “una actitud concordante y continua”. “Quien aprobara ese plan infantil estaba buscando que se tergiverse la verdad de lo acontecido. Haberlo acallado, sería convertirme en un nuevo modelo de suicida”, adujo.

El Tribunal Oral Federal Nº 2, integrado por los jueces Jorge Gorini, Néstor Costabel y Karina Perilli, con la actuación como cuarto juez de Domingo Altieri, dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo jueves. Antes de concluir la audiencia, los magistrados hicieron lugar a la solicitud de Memoria Activa para incorporar un cable exhibido días atrás en un programa de noticias, presuntamente enviado por el embajador argentino José Otegui el 19 de julio de 1994, en el que daría cuenta de una propuesta del gobierno israelí para coordinar una interpretación unificada del atentado.