01 de junio de 2020
01 de junio de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervino la Fiscalía de Distrito del Barrio de La Boca
Sortearon el tribunal que tendrá a cargo el juicio a un policía acusado de disparar contra un joven
El debate estará a cargo del Tribunal Oral de Menores n°2. El hecho ocurrió el 8 de diciembre de 2015, cuando el agente de la Policía de Avellaneda intervino en la escena luego de que dos jóvenes hirieran de gravedad y le robaran a un turista en la zona de La Boca. Tras una breve persecución, efectuó disparos que alcanzaron a uno de ellos en su espalda y pierna, y provocaron su muerte.

El Tribunal Oral de Menores N°2 intervendrá en el juicio oral contra el policía que en diciembre de 2015 disparó y mató a un joven que había participado de un robo a un turista minutos antes. La causa había sido elevada por el juez Cristian Axel Von Leers luego de lo solicitado a fines de enero de este año por la Fiscalía de Distrito del Barrio de La Boca, a cargo del fiscal Marcelo Martínez Burgos.

De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio, el 8 de diciembre de 2017 dos jóvenes menores de edad asaltaron a un turista estadounidense sobre la calle Garibaldi entre Olavarría y Suárez. Ante la resistencia de la víctima, lo acuchillaron en reiteradas ocasiones para lograr robarle su cámara de fotos. El hombre estuvo internado más de 20 días en el Hospital General de Agudos “Dr. Cosme Argerich” y su vida corrió peligro por las lesiones que sufrió en su corazón.

Luego de la secuencia del robo, ambos jóvenes se fugaron por la calle Olavarría en dirección a Irala. Uno de ellos logró escapar mientras que el otro fue alcanzado por tres personas que forcejearon con él para recuperar la cámara. En ese momento, llegó a la escena el policía Luis Oscar Chocobar, quién realizó tres disparos intimidatorios al aire y dio la voz de alto, identificándose como miembro de una fuerza policial. La persecución siguió hasta la Avenida Suárez cuando el efectivo le disparó en cuatro oportunidades, dos de las cuales alcanzaron al joven en la parte baja de su espalda y en la pierna e hicieron que cayera sobre la calle. A los pocos minutos llegó un oficial de la Policía de la Ciudad que secuestró el cuchillo que tenía en la ropa. El SAME llegó luego y lo trasladó al hospital donde falleció el 12 de diciembre.

La escena fue reconstruida a través del testimonio de los hombres que persiguieron a los jóvenes, de las cámaras de seguridad de la zona, del relato en indagatoria del imputado y de los efectivos que participaron luego del operativo. A eso se le sumó dos peritajes efectuados por la Unidad Criminalística de Alta Complejidad de la Policía Federal Argentina cuya finalidad fue la de esclarecer la trayectoria de los disparos, la distancia y cómo había sido el accionar de Chocobar. Allí, los expertos consideraron que el proyectil extraído de la zona lumbar de la víctima tenía ciertas características que permitirían afirmar que rebotó contra el suelo antes de ingresar al cuerpo.

El peritaje de la PFA consideró que el proyectil extraído de la zona lumbar de la víctima tenía características que permitirían afirmar que rebotó contra el suelo antes de ingresar al cuerpo.

En el requerimiento, la fiscalía consideró que el accionar del acusado debía ser examinado desde su condición de policía. “¿Su estado policial lo obligaba a intervenir en los sucesos? Es claro que bajo ninguna circunstancia podía mostrarse indiferente o insensible a neutralizar el riesgo que implicaba el comportamiento de dos delincuentes que momentos previos (segundos)  habían cometido un delito de tal magnitud que pusieron en riesgo la vida de una persona”, remarcó. A esto le sumó que existía también un nuevo peligro: la amenaza a la integridad física de los tres vecinos que persiguieron en primer lugar a los agresores.

Destacó, al igual que lo hizo la Cámara del Crimen cuando confirmó el procesamiento, que Chocobar se identificó como policía y dio la voz de alto antes de disparar al aire, lo que es una valoración positiva de su actuación hasta ese momento. No obstante, si bien se determinó que la bala que impactó a la víctima en la zona lumbar lo hizo por un rebote en el piso, resaltó que esto indicaría que los disparos se hicieron cuando el joven corría de espaldas. La fiscalía consideró que la situación y el accionar del policía deben dilucidarse en una instancia de juicio oral.

"La conducta de Chocobar, por las circunstancias que la precedieron, puede ser alcanzada por la causal de justificación que prevé el inciso 4° del artículo 34 del Código Penal y, en su caso, debe analizarse si excedió o no los limites propios de dicho instituto", se explicó en el requerimiento, en relación a la no punibilidad cuando la acción es cometida en cumplimiento del deber. "Es en el debate donde debe analizarse la prueba de manera integral, y justamente explicar los profesionales que participaron en los distintos peritajes las conclusiones a las que arribaron", sostuvo la fiscalía.

La fiscalía consideró que la situación y el accionar del policía deben dilucidarse en una instancia de juicio oral.

Además, marcó la importancia de que se realice una reconstrucción del hecho. Profundizó también sobre ese último tramo en la actuación del acusado y consideró que no adoptó los recaudos que le eran exigibles en el caso. "En punto a la falta de recaudos al momento de efectuar los disparos, cabe destacar que el propio Chocobar, en el curso de sus declaraciones indagatorias, expuso que al disparar, lo hizo blandiendo su pistola con una sola mano, ya que con la otra se cubría el rostro para defenderse ante una posible agresión de Kukoc y hacia abajo, apuntando a las piernas, situación que lo coloca en un obrar, cuanto menos, alejado de una actitud profesional exigible", puntualizó

"Entiendo el desarrollo fugaz que caracterizó los sucesos, y las conductas violentas de los delincuentes bien pudo perturbar el ánimo del aquí imputado. Lo cierto es que su decisión se proyectó en la incorrecta solución que escogió en relación a los recaudos que su situación de profesional de seguridad le exigía", indicó el fiscal Martínez Burgos.

Chocobar deberá responder por el delito de "homicidio agravado por la utilización de un arma de fuego en exceso en el cumplimiento de un deber".

De todas formas, en el requerimiento se especificó que quedó más que probado que “su fin en modo alguno era quitarle la vida” a la víctima. “Nunca tuvo la intención de matar y esa falta de dolo inicial en obtener ese resultado permite encontrar la solución en el ámbito de la antijuridicidad”, explicó la fiscalía y reiteró que la etapa de juicio “es el mejor escenario para debatir con mayor detenimiento todas las aristas de los hechos investigados y la responsabilidad que le cabe o no al imputado, donde, además, se podrán zanjar todas las cuestiones relacionadas con su actuación y dónde los peritos que intervinieron en los peritajes podrán explayarse con mayor claridad”.

Chocobar deberá responder por el delito de "homicidio agravado por la utilización de un arma de fuego en exceso en el cumplimiento de un deber". Por otra parte, también fue elevado a juicio oral el adolescente que estaba con la víctima y que actualmente está detenido. En su caso, la fiscalía consideró que se trató de un "homicidio criminis causae en grado tentativa, en concurso ideal con robo agravado por haber provocado al damnificado lesiones de carácter graves".