16 de junio de 2024
16 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervino la Fiscalía ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional Nº11
Condenaron a 25 años de prisión a un hombre por manipular y abusar sexualmente de una joven
La condena incluye también los casos de tres niñas que fueron abusadas por el acusado cuando tenían 8, 9 y 10 años respectivamente en el marco de las clases de teatro que brindaba. Los fundamentos se conocerán el próximo 20 de diciembre.

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº11 condenó hoy a Carlos Endroso (67) a la pena de 25 años de prisión por manipular y violentar a una joven para luego abusar sexualmente de ella. También lo consideraron responsable de los abusos sexuales que padecieron tres niñas a comienzos de 2010, tal como había pedido el fiscal general Nicolás Amelotti en su alegato. Los fundamentos de la decisión se conocerán el próximo 20 de diciembre.

Por mayoría, el Tribunal consideró que Edroso cometió los delitos de “abuso sexual con acceso carnal reiterados; estafa reiterada en tres oportunidades; abuso sexual gravemente ultrajante”, todos en relación a la joven. Por otra parte, lo responsabilizaron por el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por encontrarse encargado de la educación de las víctimas reiterado en cinco oportunidades”, en el caso de las tres niñas.

El Tribunal, integrado por los jueces Alejandro Sañudo, Jorge Horacio Romeo y Hugo Cataldi, dispuso la extracción de testimonios para que sean remitidos a la Fiscalía Especializada en Violencia de Género del Distrito Munro de la Provincia de Buenos Aires. En su alegato, el fiscal Amelotti había resaltado que existían dos denuncias contra Edroso ante la justicia provincial que fueron archivadas y habían hecho hincapié en el testimonio que brindaron dos personas en el debate. Fueron ellas las que contaron como el imputado las forzó a que mintieran para que las causas no avanzaran.

En el veredicto, se dispuso que una vez que la sentencia quede firme se deberá llevar adelante la extracción del perfil genético del hombre para que sea remitido al Banco de Datos Genéticos, de acuerdo a la ley 26.879 que creó el Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.

Manipulación y violencia
A mediados de 2017, el hombre se acercó a la damnificada y comenzó a interrogarla sobre sus intereses: se presentó como un “importantísimo director de teatro” y desde el comienzo le dijo que debía confiar en él y que quería ayudarla con sus problemas profesionales y personales. La chica había ido unos años antes a estudiar a la Ciudad de Buenos Aires, sus padres vivían en un pueblo de la provincia y su red de contención y afectos era escasa.

En su alegato, la fiscalía remarcó que Edroso desplegó varios mecanismos para profundizar la vulnerabilidad de la joven. Manipulación, control, dominación, aislamiento, violencia, engaño y persuasión fueron los métodos que llevó adelante el acusado para anular la voluntad de la víctima y su capacidad de tomar decisiones. El objetivo en ese vínculo asimétrico era someterla y obligarla a mantener relaciones sexuales, explicó el fiscal Amelotti.

“El mecanismo de engaño que utilizaba era afirmar que era un gran profesor de teatro, que estaba conformando un colectivo de artistas. Jugaba con la ilusión que tenían de triunfar en el mundo artístico y esa supuesta ayuda que daba no era más que un engaño, todo era mentira”, explicó. Y agregó que Edroso le decía a la víctima que para “trabajar la traba sexual” que tenía, ella debía tener relaciones sexuales con él.

La damnificada contó en el debate que el hombre le afirmaba que “estaba de su lado” y que ella tenía “una misión especial en la vida”. La fiscalía remarcó que, cuando esa manipulación no alcanzaba para lograr una relación sexual, ya sea porque la víctima lloraba, se resistía o decía que le dolía, él la trataba de inútil, le gritaba y la insultaba.

En varias ocasiones -resaltó el fiscal- el acusado llegó incluso a tildarla de egoísta: le afirmaba que esa resistencia era porque no quería realmente curarse de esa traba que tenía. “Se encontró con una chica vulnerable afectivamente, a la que le hizo creer que la iba a ayudar pero en realidad la aisló por completo, la engañó, le dijo que las trabas sexuales se iban a ir solo si tenia sexo con él”, dijo Amelotti y agregó: “La manipuló, la sometió y ella le tenía miedo, la convenció de que cualquier resistencia a sus ataques eran un síntoma de que seguía con esas trabas”.

Uno de los hechos que relató la joven sucedió cuando Edroso la obligó a comprar una arcilla que según él tenía “poderes curativos”. Después, la forzó a desnudarse y a meterse en la bañadera donde le esparció por todo su cuerpo esa arcilla con el objetivo de “destrabarla”. La entrega de dinero para distintos propósitos fue considerada también por el fiscal como una situación de “estafa”.

En otro tramo de la acusación, el fiscal expuso sobre la situación que sufrieron tres niñas de 8, 9 y 10 años cuando el hombre daba clases en un lugar donde vivían varias familias, en el barrio de Flores.

Estos hechos ocurrieron a comienzos de 2010 y la modalidad para las tres fue similar: las apartaba de la clase y las llevaba a un cuarto donde las manoseaba de distintas formas. El hombre escapó cuando las familias se enteraron de lo sucedido y se mantuvo en situación de rebeldía por varios años.