17 de julio de 2024
17 de julio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Violencia de género
Condenaron a tres años de prisión en suspenso a un hombre que privó de la libertad a su ex pareja y a sus hijos
En un acuerdo con la fiscalía, Raúl Orellana reconoció haber amenazado y lesionado a la mujer con quién tuvo una relación durante siete años. Los jueces sostuvieron que se trató de una situación de “extrema violencia”.

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº25 condenó a tres años de prisión en suspenso a un hombre que mantuvo encerrados a su ex pareja y a sus dos hijos dentro de la casa donde vivían, en diciembre de 2014. Raúl Orellana, de 35 años, reconoció en un acuerdo con la fiscalía representada por Cinthia Oberlander haber amenazado y golpeado a la mujer, que estuvo internada un día.

Los jueces Ana Dieta de Herrero, Gustavo Goerner y Rodolfo Bustos Lambert consideraron que Orellana cometió los delitos de “lesiones leves agravadas por haber sido cometidas contra la persona con quien mantuvo una relación de pareja y por haber mediado violencia de género; amenazas coactivas agravadas por su comisión con un arma blanca; amenazas coactivas; privación ilegal de la libertad agravada por haberse cometido en perjuicio de sus descendientes y de una persona a quien se le debe respeto particular”.

Para el Tribunal, los hechos cometidos por el ahora condenado constituyeron una situación de “extrema violencia”, por mantener a la víctima y a sus hijos “en una constante situación de temor hacía su persona”.

El hombre deberá abstenerse de tener cualquier tipo de contacto o relación con la víctima y no podrá acercarse a menos de 300 metros de la casa de la mujer y de los lugares que suele frecuentar. Los jueces establecieron una excepción: los sábados en los que Orellana pasa a buscar a sus hijos, según el régimen de visitas acordado.

El hecho

El 16 de diciembre de 2014, Orellana apareció en la casa donde vivían su ex mujer y sus hijos, dentro de la villa 1-11-14, en el barrio de Flores. El ahora condenado dijo que había tenido una pelea en la calle y su hija le abrió la puerta. En ese momento, el hombre le preguntó a la víctima si la había visitado su familia. Ante la respuesta afirmativa, le dijo: “odio a tu familia, te odio a vos, a mis hijos, porque nunca se van a separar de esa porquería de familia que tenés vos. Ahora que tu familia venga y defienda”.

Luego de esas palabras, Orellana intentó golpear a su ex pareja, la tiró al suelo y le dio un golpe de puño en el ojo izquierdo, lo que provocó que quedara inconsciente unos minutos. Toda la escena era presenciada por los dos hijos de ambos. Según el fallo, la nena gritaba  “mamá, mamá, no te mueras”.

No obstante, la agresión continuó. El hombre la levantó de los pelos, la tiró sobre la cama y luego le ordenó que le hiciera algo de comer porque tenía hambre. La víctima le aseguró que no tenía nada para ofrecerle, por lo que Orellana tomó un cuchillo y la hirió en la espalda.

 Instantes después, la amenazó de muerte y la agarró del cabello para que le entregue las llaves de la casa. “Esta llave que tengo acá, nadie va a abrir la puerta porque la voy a tener yo en mi bolsillo”, dijo Orellana y agregó: “esta llave nadie la toca, me la voy a meter en el bolsillo y así nadie sale a pedir auxilio”.

 Cuando la víctima le pidió que le devolviera las llaves, el hombre le aseguró que si se las sacaba la iba a matar, por lo que la mujer le solicitó que dejara salir a los chicos. Orellana se negó. Tres horas y media después, la hija logró tomar las llaves sin despertar a su padre y fue a alertar a dos familiares que vivían cerca de allí.

 Los jueces hicieron hincapié en el relato de la víctima y en las lesiones que recibió. La mujer contó que estuvo internada en el Hospital Piñero durante un día por “traumatismo de cráneo, cefaleas, nauseas y vómitos”. Destacaron también el informe de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte, que calificó la situación como “riesgo medio a alto”. Allí, se tuvo en cuenta la gravedad del episodio “con inclusión de maltrato bajo distintas modalidades e involucramiento de arma blanca”; la presencia de los niños y la “persistencia de situaciones de violencia tras dos intervenciones judiciales previas”.