23 de febrero de 2024
23 de febrero de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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En la causa se juzga la apropiación de nueve niños de los cuales tres fueron restituidos
Campo de Mayo: la fiscalía consideró muy importante la declaración de la nieta restituida Valeria Gutiérrez Acuña
El titular de la Unidad de Asistencia en casos de terrorismo de Estado, Martin Maria Niklison, señaló que hasta hace menos de un año no había aparecido la prueba irrefutable del hecho, o sea la persona que nació en cautiverio y quien le que alteraron la identidad. La víctima declaró que hace sólo dos años se enteró que era “adoptada”; y que su apropiador era Comisario de la policía bonaerense cuando falleció en 1987

El titular de la Unidad de Asistencia en casos de terrorismo de Estado, Martin Niklison, consideró muy importante la declaración de la nieta restituida Valeria Gutiérrez Acuña en el juicio oral en el que se investiga la sustracción de nueve niños en el Hospital Militar de Campo de Mayo. El representante del Ministerio Público señaló que hasta hace menos de un año no había aparecido la prueba irrefutable del hecho, o sea la persona que nació en cautiverio y a la que alteraron la identidad.

Niklison, uno de los fiscales intervinientes junto a sus colegas ad hoc Viviana Sanchez y Nuria Piñol, sostuvo que “si bien ya teníamos pruebas sobre donde estuvo secuestrada Liliana Acuña y también el testimonio de un policía sobre el nacimiento de Valeria, su aparición y las pruebas que acreditan que a la hija de Oscar Gutiérrez y Acuña un oficial de la Policía bonaerense la anotó con otro nombre. El fiscal destacó que “fue muy claro lo que dijo Valeria en cuanto a que cuando supo que no era hija de las personas que tenía como padre y madre se sintió muy mal porque le dijeron que había sido abandonada; al saber que no la habían abandonado eso le hizo bien y esto es importante porque sin duda que la verdad siempre tiene que ser buena para las personas que sufrieron esto; pero algunos, interesadamente, lo cuestionan”.

La víctima y testigo se presentó como Valeria Gutiérrez Acuña, aunque aclaró que su documento de identidad continúa diciendo Valeria Natalia Fernández. Dijo que “se enteró dos años atrás de que era adoptada cuando una prima se lo confesó luego de averiguarlo por su propia madre¸ y que hasta ese momento no sospechaba siquiera esa posibilidad ya que, incluso, se veía con cierto parecido físico a su madre adoptiva”. Gutiérrez Acuña agregó que a partir de allí, tuvo "muchas dudas sobre si hablar con ella o no hasta que pensó que era posible que fuese hija de desaparecidos" y se decidió a hacerse los análisis. Preguntó a su madre de crianza, quien le respondió que era adoptada, que algunos compañeros policías de su padre lo llamaron y le dijeron que la habían abandonado en una ruta y ella pidió que la traigan a la casa.

Sobre su apropiador, contó que era Policía de la Provincia de Buenos Aires y que cuando falleció, en el año 1987, tenía la jerarquía de Comisario. Valeria relató que el 5 de febrero de este año se enteró de que los análisis de ADN que se había realizado en el Banco Nacional de Datos Genéticos dieron positivo, supo que era hija de Liliana Isabel Acuña y de Oscar Gutiérrez Sesarego, que los dos se encuentran desaparecidos y que sus padres biológicos eran militantes políticos.

La joven agregó que "fue un alivio" saber sobre sus padres porque no quería sentirse "abandonada en una ruta”. aclaró que estaba "muy contenta" con su nueva identidad pero muy triste por sus padres y puntualizó que "enterarse de toda la verdad también es doloroso; pero que saber la verdad fue un alivio sanador".

Finalmente, dijo que con la familia de la madre no se pudo relacionar; ya que su hermana, Eva, también se encuentra desaparecida y que sus abuelos ya fallecieron, pero logró reencontrarse con familiares paternos como sus tíos Juan Aurelio y Rodolfo Santos Gutiérrez, quienes también declararon ayer y contaron su parte de la verdad.

Al respecto, Niklison indicó que “como pruebas concretas, fueron clave las declaraciones de los tíos porque muestran lo que sucedió y qué hicieron el padre y la madre para buscarlos”.

Por otra parte, dijo que “como punto en contra es una lástima que no le hayan dejado a Rodolfo Gutiérrez leer algo que había escrito su madre"; y aseguró que “que una mujer, quien durante 30 años buscó a su nieta y falleció sin conocerla tiene derecho a que su voz sea escuchada a través de su hijo en el juicio”.