31 de enero de 2023
31 de enero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Continúa el juicio por los crímenes cometidos en Mar del Plata por la banda de ultraderecha
CNU: “Ahí tenés el reloj de tu amigo”
Así le habría dicho un ex miembro de CNU a su entonces pareja luego del asesinato de Daniel Gasparri, de acuerdo al relato de un testigo que declaró en el juicio a diez civiles y un militar retirado por asociación ilícita y ocho homicidios. El recuerdo de Coca Maggi y Jorge Stoppani, y el clima universitario, también fueron parte de la audiencia.

“Ahí tenés el reloj de tu amigo”. Así le habría dicho Carlos González –ex miembro de CNU, muerto en San Juan donde acudió junto a otro compañero para asesinar a un diputado justicialista- a su entonces pareja Mirta Masid, al arrojarle sobre la cama el reloj de su amigo Daniel Gasparri. “Ella interpreta que acababa de haber un homicidio”, testimonió Jorge Alberto López en una nueva audiencia del juicio donde se juzga –por asociación ilícita y ocho homicidios- a diez civiles y un militar retirado que integraron la Concentración Nacional Universitaria (CNU), agrupación de ultraderecha que actuó en la ciudad en los años previos al Golpe de Estado.

López conoció a Masid en el ambiente universitario. Ante preguntas del presidente del Tribunal, Víctor Bianco, dijo que Massid había decidido declarar ante la justicia para “descargarse de todo lo que llevaba dentro”. “Estaba en pareja con un hombre que terminó siendo el asesino de un amigo”, lo sintetizó López. Descartó, en forma terminante, que sus manifestaciones pudiesen estar influidas.

El 5X1

"¿Sabe qué fue el 5x1?", le preguntó el fiscal coordinador del Distrito Mar del Plata, Daniel Adler. “Es una expresión que se habría escuchado en el velatorio de Piantoni: ‘lo mataron a Piantoni, acá va a haber 5x1’”, relató López, quien añadió: “Había que tener cuidado porque la mano venía pesada”.

Esa noche, rememoró, durmió en la casa de sus suegros, situada en Gorriti y Estrada. “Nos fuimos preocupados por esa situación, y a la madrugada nos despertamos porque sentimos disparos. Dijimos: ‘uy Dios mío, esto tiene que ver con las amenazas’”, mencionó.

A la mañana siguiente, junto a su esposa, fueron a tomar el colectivo hasta Carballo y Estrada. “Yo iba con un maletín y sale la directora del colegio que está en esa esquina y me dice: ‘Venga por acá, yo lo voy a conducir’. Pensaba que era el perito de la policía y me llevó  a la entrada de Montemar, cerca de los cadáveres”, sostuvo. A unos 150 metros, estaban los cuerpos sin vida de los Videla, padre e hijos, tirados sobre un charco.

El fotógrafo y el defensor

Roberto Millán reconoció en los expedientes de la causa algunas de las fotos donde se exhibe a Enrique Pacho Elisagaray acribillado en la terraza de la casa de su tío, situada en España al 800, pleno barrio de la Perla. Dijo, también, que jamás había sido citado por la Justicia para el esclarecimiento de ese crimen.

Héctor Ricardo Russo fue defensor oficial en la Justicia Federal marplatense, contemporáneo a Gustavo Demarchi cuando fue fiscal. Citado por el imputado –que ejerce su codefensa- dio cuenta del funcionamiento de las dependencias en esa época y hasta brindó detalles de la estructura edilicia de Juzgado, Fiscalía y Defensoría. Cuando habló de la función del fiscal, dijo que era “controlar la instrucción y en caso de tener que hacer acusación, la hacía”

El testigo además recordó que Eduardo Salvador Ullúa –quien estuvo procesado por el asesinato de Silvia Filler- trabajaba en la fiscalía junto a Demarchi y que cree que Roberto Justel también se desempeñó allí.

Respecto a la denominada noche del 5x1, señaló, según “la versión de la calle”: “El Dr. Piantoni tenía conocida militancia peronista de derecha y sus compañeros vinieron a tomar venganza”.

"Ahí, entran los fachos con fierros"

A su turno, Noelia Pantano, quien ingresó a estudiar derecho en 1971 en la Universidad Católica, y entre el 73 y 75 trabajó como empleada administrativa en la Facultad de Derecho, mencionó que en los años previos al Golpe de Estado “se vivía un clima de mucha incertidumbre, muy riesgoso para mi seguridad, por lo que dejé de estudiar, de trabajar y me fui de la ciudad”.

Incluso, rememoró que había amenazas y amedrentamientos. “’Ahí entran los fachos con fierros’, se decía, y eso producía mucho miedo”, señaló.

En el ámbito académico, conoció a María del Carmen Maggi, una de las víctimas de este juicio. “Coca luchaba para pasar la Universidad Católica a la Provincial, y que se respete el plantel. No lo pudo lograr porque fue secuestrada”, apuntó. Consultada por la relación entre esos dos hechos, sostuvo: “Puede ser que sí. Sé que ella dijo que la habían amenazado y no se explicaba por qué, porque no tenía militancia política, aunque sí compromiso con esta causa”.

Otro crimen sin investigar

La última testigo del pasado martes fue Inés Cortés Bella, quien era la novia de Jorge Stoppani cuando lo asesinaron, junto a Daniel Gasparri, el 25 de abril de 1975. “En los últimos meses se había corrido la versión de que había listas de la Triple A, y también listas internas en Mar del Plata, donde figuraba el Negro”, mencionó.

Se refería a Gasparri, quien algunas noches las pasaba en lo de Stoppani, donde también ella se quedaba a dormir. Era una cuestión de seguridad: creía que allí estaría a salvo porque su amigo no tenía militancia política.

Inés se enteró estando en su campo en Rauch lo que había sucedido. Al llegar a Mar del Plata, fue con la familia de Jorge y un amigo al destacamento policial: “No nos dijeron ni preguntaron absolutamente nada. Tuvieron un trato bastante hostil”, rememoró ella.

El asesinato de Stoppani, dijo, “fue algo tremendo para todos”. “No sólo la muerte, sino la forma… lo acribillaron a balazos. Eran dos personas jóvenes, a una la prendieron fuego… es tremendo”, comentó.

Y lamentó que no la hayan llamado antes de la Justicia. “Nunca me citaron, nunca averiguaron nada”, dijo. Y mirando a los jueces, señaló: “Si esta conversación la teníamos hace 40 años, se podrían haber averiguado muchas cosas”.