17 de julio de 2024
17 de julio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Los vínculos de los ejecutivos con los represores
Complicidad civil: pidieron indagar a dos directivos de Mercedes Benz
Los fiscales Miguel Ángel Blanco García Ordás y Hugo Bogetti solicitaron al juez que convoque a dos gerentes por la participación en la privación ilegal de la libertad, tormentos y el homicidio de empleados que formaron parte de la comisión interna de la firma durante la última dictadura cívico-militar.

Los fiscales de la Oficina de Derechos Humanos de San Martín, Miguel Ángel Blanco García Ordás y Hugo Bogetti, solicitaron que dos ex directivos de Mercedes Benz Argentina sean llamados a indagatoria por su presunta participación en la privación ilegal de la libertad, tormentos y, en algunos casos, el homicidio agravado de siete trabajadores de la firma durante la última dictadura cívico-militar.

Los representantes del Ministerio Público le imputan al abogado y en 1976 gerente de Asuntos Jurídicos, Rubén Pablo Cuevas, y al ex gerente de producción encargado de la planta de González Catán Juan Ronaldo Tasselkraut haber aportado junto a otros directivos los nombres y las direcciones de las víctimas.

Antecedentes de los hechos

Los fiscales reseñaron que “existe profusa prueba testimonial y documental en la causa que ya en el año 1975 existía una gran tensión entre los obreros de la firma Mercedes Benz Argentina, la empresa automotriz y el sindicato de SMATA, representado por José Rodríguez. En el marco de la medida de fuerza que demandaba la reincorporación de todos los despedidos, la agrupación Montoneros secuestró el 24 de octubre de 1975 al jefe de Producción de la planta, Heinrich Metz.  La empresa finalmente cedió y reincorporó a los despedidos de la planta, como también reconoció a la comisión interna -elegida por los trabajadores- para negociar con los empleadores. Metz fue liberado tras el pago de un rescate”. Justamente, las víctimas formaron parte de la comisión interna.

Sin embargo, en una nota firmada por José Rodríguez de SMATA al ministro de Justicia pidiendo la intervención de la empresa, tildó de “subversivos” a los promotores de la huelga. Mercedes Benz Argentina y SMATA limaron sus asperezas; de ello da cuenta un convenio firmado en diciembre de 1975 en el que la empresa se comprometía a aportar el 1% de la facturación por venta de unidades al sindicato, fundado en los principios “de la reconstrucción, recuperación  nacional y bienestar general”. Además, Blanco García Ordás y Bogetti destacaron en el escrito presentado ante el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal N° 2 de San Martín “la estrecha relación entre el personal directivo y la cúpula militar”, ya que la multinacional se encontraba entre las 20 empresas de mayor facturación, era uno de los principales complejos industriales y tenía “como principal cliente al Ejército Argentino, quien compraba los camiones Unimog”. Consumado el golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, fueron secuestrados 17 obreros de la planta y un supervisor: todos pertenecían a las comisiones internas electas por los operarios y tan sólo tres de ellos, Aníbal Ratto, Juan José Martín y Alfredo Martín, lograron sobrevivir.

La participación de la empresa

Las víctimas coincidieron en que durante el tiempo en que fueron privados de la libertad y torturados, los interrogatorios “siempre se refirieron a cuestiones relativas a su tarea gremial dentro de la empresa”. “Un dato no menor y que vincula íntimamente las responsabilidades de la empresa con las desapariciones resulta ser lo testificado por Alfredo Manuel Martín, quien fuera secuestrado de su domicilio el día 14 de diciembre de 1976 por personal que ingresó a su casa al grito de ‘¿Quién es Martín de Mercedes Benz?’.  Por averiguaciones posteriores, pudo ubicar que estuvo detenido en la Brigada de San Justo y reconoció perfectamente que uno de sus captores fue quien luego en el año 1978 fue designado jefe de vigilancia de la planta”, precisaron los fiscales. Ese hombre sería Rubén Lavallén, quien no sólo fue comisario en San Justo “sino que fue apropiador de una menor, hecho por el cual fue condenado, lo que demuestra su vínculo con la cúpula del terrorismo de Estado”, agregaron.

Para los fiscales, la secretaria del gerente imputado Cuevas dio cuenta “de la relación que tenía su jefe con la cúpula militar y las reuniones continuas (…).También llamativamente la testigo recuerda a Tasselkraut y a Lavallén, incluso recuerda cuando esté último adoptó una beba”. Por otra parte, un informe incorporado al expediente establece que Cuevas aportó un listado de la comisión interna.

En cuanto a Tasselkraut, el testigo-sobreviviente Ratto narró que lo quisieron hacer salir de la planta engañándolo con que sus familiares estaban preocupados por él, pero se dio cuenta de la maniobra y se negó. Sin embargo, el gerente de producción lo mandó a llamar y le dijo que se tenía que retirar, que iba a esperar a que llegara una comisión militar para que lo llevaran. En ese interín de espera, Ratto escuchó como Tasselkraut informaba por teléfono la dirección de Núñez, quien esa noche fue secuestrado en su domicilio y luego eliminado.

Blanco García Ordás y Bogetti estimaron que “todo el círculo va cerrando, sobre todo, no sólo al conocimiento sino también a la participación que tuvieron algunos gerentes de la empresa MB [por Mercedes Benz] en los hechos que aquí se investigan”. Por esos motivos, solicitaron que previo a que se declare clausurada la instrucción de la causa, se cite a prestar declaración indagatoria a Cuevas y Tasselkraut “en orden a su participación en la privación ilegal de la libertad, los tormentos y en algunos casos el homicidio agravado por alevosía y la participación premeditada de dos o más personas respecto de las víctimas Fernando Omar del Conde, Diego Eustaquio Núñez, Alberto Gigena, Jorge Alberto Leichner  Quilodran, Juan José Mosquera, Alberto Francisco Arenas y Héctor Aníbal Ratto”.