16 de abril de 2024
16 de abril de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Alegato de la Unidad Fiscal de DDHH de Santa Fe
El MPF pidió siete perpetuas y penas de entre 16 y 20 años de prisión por delitos en el Área de Defensa 212
La Fiscalía encontró probada la responsabilidad de doce imputados en los hechos, que incluyen nueve homicidios cometidos entre octubre de 1976 y enero de 1977 por fuerzas conjuntas del Ejército y la Policía de la provincia. El veredicto se conocería el martes próximo.

La Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Santa Fe pidió este viernes prisión perpetua para siete acusados y penas de entre 16 y 20 años para otros cinco, al término de su alegato en el juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en el Área de Defensa 212 que se le atribuyen a integrantes del Ejército y de la Policía de la provincia. La exposición del Ministerio Público Fiscal ante el Tribunal Oral Federal con asiento en esa ciudad estuvo a cargo del fiscal general Martín Suárez Faisal.

El fiscal explicó desde el comienzo que mantendría la acusación por la que los acusados llegaron a la instancia de juicio -con ligeras variaciones en los grados de participación de algunos imputados-, y que consideró acreditados los hechos que fueron objeto del debate. Es decir, los homicidios de nueve personas y las privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos sufridos por otra víctima.

El juicio continúa hoy y mañana con los alegatos de las defensas, en tanto que la semana próxima tendrán lugar las réplicas y las palabras finales. Se prevé que el veredicto se conozca el martes 27 de agosto.

Un hecho “grabado en la memoria de todos los santafesinos”

El MPF requirió que Jorge Balla, Ramón Recio, Luis Gómez, Oscar Valdéz, Ricardo Brunel, Rolando Martínez y Carlos Héctor Albornoz sean condenados a prisión perpetua, por encontrarlos autores del delito de homicidio doblemente calificado de Osvaldo Pascual Ziccardi, Ileana Esther Gómez, Carlos Mario Frigerio y Jorge Luis Piotti. Además, solicitó 16 años por la participación secundaria en esos hechos de Abel Antonio Romero y Rodolfo Antonio Reible.

El fiscal explicó desde el comienzo de su alegato que consideró acreditados los hechos objeto del debate. Es decir, los homicidios de nueve personas y las privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos sufridos por otra víctima.

El fiscal señaló que las víctimas fueron “brutalmente asesinadas” el 19 de enero de 1977 en el edificio ubicado en el cruce de las calles Ituzaingó y Las Heras por fuerzas conjuntas del Ejército y la policía de Santa Fe. “Este procedimiento ha quedado grabado en la memoria de todos los santafesinos, no sólo por su extensa duración y porque se desarrolló a plena luz del día, sino también por su magnitud en cuanto al gran despliegue de las fuerzas conjuntas -muchos vestidos de civil-, utilizando granadas, por lo menos una bazuca y diferentes tipos de armas que dispararon una inusitada cantidad de proyectiles”, describió. Al respecto, indicó que Gómez “fue ultimada por una ráfaga de metralleta que la atravesó” cuando salió del edificio y cuando quiso cruzar la calle con las manos en alto; que Piotti salió del edificio por Ituzaingó hacia la calle Belgrano, donde fue herido de muerte; y que Ziccardi y Frigerio no lograron salir con vida del edificio. “Los que sí sobrevivieron al ataque de milagro fueron los niños Mariano Ruiz y Jorge Centeno”, ambos hijos de Ileana Gómez, recordó.

Los homicidios de Luis Fadil, Alicia Ramírez y Mario Galuppo

La Fiscalía también tuvo por probado los homicidios, el 6 de octubre de 1976, de los militantes Luis Fadil, Alicia Ramírez -que estaba embarazada- y Mario Galuppo, también a manos de fuerzas conjuntas. Así, pidió 20 años para Luis Alberto Bellini y Rubén Ángel Vázquez, en calidad de autores de los hechos. El pedido alcanzó a los ya mencionados Albornoz, Romero y Reible, pero como partícipes secundarios.

Según describió el MPF, el procedimiento culminó con las muertes inmediatas de Galuppo y Ramírez en la avenida Aristóbulo del Valle N°7514, pero había comenzado a la vuelta en el domicilio de calle Rivadavia 7251, donde las víctimas vivían junto con el hijo de Galuppo -de tan solo unos pocos meses de edad, quien fue restituido a sus abuelos paternos recién el 21 de octubre de ese año-. La madre del niño -esposa de Galuppo- había sido secuestrada y desaparecida unos días antes, hecho que fue materia de la denominada “megacausa”.

Respecto a Fadil, la Fiscalía sostuvo que fue capturado con vida, posiblemente herido, y luego torturado en alguno de los centros clandestinos de detención ubicados en Santa Fe o sus alrededores, donde finalmente perdió la vida.

Pocos días después de este hecho, el 27 de octubre de 1976, a escasas cuadras del lugar, fue secuestrado Mario Rossler en la fábrica de ladrillos donde trabajaba -ubicada en calle 4 de Enero N°7230-. Fue herido de bala, intervenido quirúrgicamente en el Hospital Piloto y luego retirado por el coordinador del Área 212 del Ejército en Santa Fe, Juan Calixto Perizzotti, para luego ser trasladado a la cárcel de Caseros. Perizzotti llegó al juicio entre los acusados, pero falleció en julio.

Se prevé que el veredicto se conozca el martes 27 de agosto.

Los casos de Nora Meurzet y Antonio Mendicute

El último de los episodios abordado por la Unidad de DDHH del MPF fue el que tuvo por víctimas a Nora Gladys Meurzet y Antonio Martín Mendicute el 3 de enero de 1977, endilgado a personal policial del D-2 y del Comando Radioeléctrico. Fue en la intersección de la calle Díaz Colodrero y las vías del ferrocarril de la ciudad de Santa Fe, “por haber cometido el imperdonable delito de repartir volantes de la organización Montoneros y regalar pandulces”, graficó Suárez Faisal. Por el hecho pidió 20 años de prisión para Raúl Giménez, a quien encontró como autor.

Los cuerpos de las víctimas, con numerosos impactos de balas, fueron depositados en la morgue del ex Hospital Piloto, donde fueron reconocidos por sus familiares días después, quienes lograron recuperar sus restos para darles sepultura.