18 de enero de 2020
18 de enero de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Informe estadístico de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad
Estado actual del proceso de juzgamiento: se dictaron 238 sentencias, pero sólo un tercio se encuentra firme
El documento señala que persisten las demoras en diferentes instancias del proceso, puntualmente en las etapas de instrucción y recursivas. Además, en 2019 disminuyó el total de personas condenadas y detenidas en comparación al año anterior.

El informe estadístico elaborado por la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad (PCCH), a cargo de la fiscal federal María Ángeles Ramos, destaca que en 2019 persistieron las demoras en las diferentes etapas de los juicios. Los datos recolectados reflejan que persiste la tendencia en alza de personas investigadas por estos delitos que se encuentran en libertad, y que sigue preponderando el arresto domiciliario como modalidad de encierro.

En el nuevo documento sobre el estado del proceso de juzgamiento de crímenes de lesa humanidad, la PCCH divide el diagnóstico en dos partes: el estado de las causas y el avance de la situación procesal de las personas investigadas, por un lado; y por otro describe la no linealidad entre las distintas instancias recursivas luego del dictado de la sentencia, lo que la procuraduría especializada definió como “espiral recursivo”.

Por último, los datos reflejan, al igual que en el 2018, una disminución de personas detenidas en el marco del proceso de juzgamiento, de una cifra de un total de 884, que responde no solo al aumento de las excarcelaciones y la baja del dictado de prisiones preventivas, sino también a que este año aumentó un 14% la cantidad de fallecidos.

Estado de las causas

El diagnostico arroja, desde el 2006 hasta el 1 de diciembre de este año, un registro de 589 causas en trámite, en las que son actualmente o fueron hasta su fallecimiento, investigadas 3295 personas. En total, hasta la fecha, se dictaron 238 sentencias en todo el país, de las que sólo 19 se produjeron al 1 de diciembre de 2019, cifra similar a la del 2018 (18), que ratifica un estable descenso comparado al año 2017 (cuando se conocieron 27 veredictos).

Al 1 de diciembre de 2019 se dictaron 19 sentencias, cifra similar a la del 2018 (18), lo que ratifica un estable descenso comparado al año 2017, cuando se conocieron 27 veredictos.

De las restantes 351 causas registradas en las que aún no se dictó sentencia, el estado de la investigación se encuentra en distintas fases, siendo el más alto el de las causas que permanecen en etapa de instrucción, con una cifra del 44% del total. Mientras que las causas elavadas a juicio representan un 12%, donde sólo 8 de 70 tienen fijada fecha de inicio del debate para el 2020.

En cuanto a las personas investigadas, hasta la fecha fueron sentenciadas en total 1119, lo que representa un tercio de la totalidad de quienes están o estuvieron alguna vez bajo investigación. Este año, 95 personas recibieron veredicto: 71 fueron condenadas y 24 absueltas. La cifra es menor a la del año pasado, cuando 108 fueron los acusados que escucharon un veredicto condenatorio o absolutorio; ello, una vez más, refleja una inclinación descendiente desde el año 2017.

Hasta la fecha fueron sentenciadas en total 1119 personas, lo que representa un tercio de la totalidad de quienes están o estuvieron alguna vez bajo investigación. Este año fueron 95 las que recibieron veredicto: 71 fueron condenadas y 24 absueltas.

El espiral recursivo

El informe destaca la actividad recursiva que se produce en las causas por crímenes de lesa humanidad; en particular, indica que ese pasaje no es lineal, lo que trae aparejado dificultades para cerrar el ciclo de las investigaciones una vez dictada la sentencia del tribunal oral correspondiente. El documento denomina como “espiral” al recorrido no lineal que existe entre un Tribunal Oral Federal, la Cámara Federal de Casación Penal (CFCP) y la Corte Suprema de Justicia (CSJN), aspecto que intensifica las demoras que presenta la tramitación de estas causas. El promedio de tiempo que transcurre entre el dictado de una sentencia y su confirmación es de 3 años y 6 meses.

El promedio de tiempo que transcurre entre el dictado de una sentencia y su confirmación es de 3 años y 6 meses.

En esa línea, el documento repara en que la práctica de reenvíos –la remisión, por parte de la instancia de revisión, al tribunal de origen para que dicte nuevos pronunciamientos–, si bien no es extensible al universo de causas con sentencia, “contribuye al aumento en los tiempos de tramitación”. Por otra parte, otro aspecto que aporta a las demoras es el desdoblamiento de la tramitación de las causas con posterioridad a que la CFCP dispone reenvíos: una parte continúa el camino recursivo hacia la CSJN, mientras el reenvío vuelve al tribunal de origen.