08 de febrero de 2023
08 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene el fiscal Darío Edgar Illanes
La Rioja: comenzó el juicio oral contra un militar imputado por los homicidios de dos sacerdotes
El Tribunal Oral Federal de esa ciudad lleva adelante el proceso en el que se investiga al militar retirado Ángel Pezzetta. También está acusado de los delitos de secuestro y tortura cometidos en perjuicio de los dos religiosos. Por estos hechos ya había sido juzgado y condenado, entre otros, Luciano Benjamín Menéndez.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Rioja, integrado por los jueces José Fabián Asís, Juan Carlos Reynaga y Mario Eugenio Garzón, dio comienzo al debate en el que se investiga la responsabilidad del alférez retirado Ángel Pezzeta en los delitos de homicidio, secuestro y tortura, cometidos en perjuicio de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville.

El representante del Ministerio Público Fiscal, Darío Edgar Illanes, consideró que “de las pruebas incorporadas a la causa y que a posteriori son valoradas para formular este requerimiento de elevación de la causa a juicio, con el grado de probabilidad que exige esta etapa procesal son dos hechos”. El primero es el que ocurrió el 18 de julio de 1976 cuando los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, quienes desempeñaban su Ministerio en la Iglesia de la localidad de Chamical, se encontraban cenando en casa de las Hermanas de San José. En esa oportunidad, llegaron al domicilio dos personas sin identificar, que exhibieron credenciales que los acreditaba como personal de la Policía Federal Argentina. Gracias a eso, lograron engañar a los presentes, de modo tal que salieron voluntariamente de la vivienda. Los policías le indicaron a a las Hermanas que debían acompañar a los curas a la ciudad de La Rioja, con el fin de deponer en actuaciones seguidas en contra de “presos”. Entre esos detenidos, dijeron que posiblemente se encontrara el intendente de Chamical “Chacho” Corzo, quien efectivamente estaba detenido por aquella época, y que de sus respectivos interrogatorios dependería su liberación.

Sin embargo, a partir de ese engaño, lo que siguió fue el secuestro de los sacerdotes, quienes, ya privados de su libertad, fueron trasladados a bordo de un Ford Falcon color azul, el cual carecía por aquel entonces de chapa patente. El vehículo recién se detendría en la Base Aérea que hacía las veces de sede de Guarnición Aérea de Chamícal y CELPA I, lugar en que los sacerdotes fueron sometidos a severos interrogatorios por su militancia y vinculación con Angelellí y Puigjané, además de ser sometidos a malos tratos y torturas tanto físicas como psicológicas. Illanes señaló que las directivas emanaron entre otros del alférez Ángel Ricardo Pezzetta, quien era personal de inteligencia militar.

El segundo hecho ocurrió la noche del 18 de julio de 1976, en el lapso comprendido aproximadamente entre las 21 y 22 horas. Allí, los sacerdotes fueron privados ilegítimamente de su libertad por personal de las distintas fuerzas de seguridad que operaban en la ciudad de Chemical de La Rioja. Entre ese personal se encontraba el alférez Angel Ricardo Pezzetta. Los curas fueron llevados a unos siete kilómetros en dirección sur desde la ciudad de Chamical, y ni bien descendieron del vehículo, De Dios Murias y Longevile fueron acribillados por disparos con armas de fuego largas y cortas de distintos calibres que les provocaron la muerte instantánea. Esto sucedió 48 horas antes del examen realizado el día 20 de julio de 1976 a las 23:30.

Por estos mismos hechos ya hubo una sentencia que fue confirmada por la Cámara de Casación Penal en la que resultaron condenados el Comandante del III Cuerpo de Ejército y Jefe dela Zona III, Luciano Benjamín Menéndez, el vice Comodoro Luis Fernando Estrella y el entonces Jefe de Investigaciones e Informaciones de la Comisaría de Distrito de Chamical, Domingo Benito Vera.