04 de marzo de 2024
04 de marzo de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene el fiscal Miguel Palazzani, con asistencia de la Unidad especializada
Mañana, comienza el juicio por la apropiación de Florencia Laura Reinhold Siver
Será juzgado el matrimonio que en 1978 inscribió a la niña como hija biológica y el médico que firmó el certificado de nacimiento. Los padres fueron secuestrados y llevados al centro clandestino de detención de la ESMA.

Mañana, comenzará en los tribunales federales de Comodoro Py el debate oral y público por la apropiación de Florencia Laura Reinhold Siver, en el que será juzgado el presunto matrimonio apropiador que conforman Carlos Lavia y Serafina Susana Marchese, y el médico que firmó la partida de nacimiento falsa, Francisco Vicente De Luca. Ante el Tribunal Oral Federal N°5, intervendrá el fiscal general Miguel Palazzani, quien contará con la asistencia de la Unidad especializada para casos de apropiación de niños durante el terrorismo de Estado, a cargo del fiscal general Pablo Parenti.

Florencia recuperó su identidad en agosto de 2011, tras realizarse voluntariamente los análisis de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos. Los estudios determinaron que es hija de Susana Siver y Marcelo Reinhold, quienes fueron secuestrados el 14 de agosto de 1977 por personas armadas vestidas de civil del Servicio de Inteligencia Naval y llevados a la Escuela de Mecánica de la Armada (ex ESMA) y permanecen desaparecidos. La causa se inició con la denuncia efectuada por la hermana de Marcelo.

Los hechos que se le atribuyen a Juan Carlos Lavia y a Susana Marchese, de acuerdo a la investigación realizada en la etapa de instrucción por la fiscalía a cargo de Ramiro González, consisten en haber retenido y ocultado a Florencia de sus padres biológicos, y haber alterado y suprimido su identidad, ocultándola a su familia, del control del estado y de la investigación de la justicia. Según la pesquisa, habría nacido en el Hospital Naval en enero de 1978 a través de una cesárea asistida.

La niña fue inscripta por Lavia en el registro civil como hija biológica de la pareja y nacida el 7 de febrero de aquel año, en un domicilio de la calle Honduras al 4000. Para ello presentó un certificado de nacimiento que fue firmado por su amigo y colega médico -también acusado- Francisco De Luca. La calificación legal, en consecuencia, es retención y ocultamiento de un menor de 10 años, alteración de su estado civil y falsedad ideológica.

Declaraciones testimoniales e indagatorias

Durante la investigación, fue relevante la declaración brindada en 1982 en Ginebra por Sara Solarz de Osatinsky, que sobrevivió al centro clandestino de detención. La mujer contó que Susana fue trasladada al Hospital Naval para el parto y dio precisiones sobre los días posteriores. La beba tenía “escaso cabello rubio, de tez blanca, con la cara muy formadita porque nació con cesárea y describió a Siver como una persona rubia de cabello lacio y delgado”. Alcanzó a estar con su hija y amamantarla aproximadamente 15 días; unas horas antes de ser trasladada, escribió una carta destinada a los abuelos de la niña recién nacida, ya que le habían dicho que su hija sería entregada a ellos.

Por su parte, Florencia relató que cuando tenía 21 años, Lavia le contó que había trabajado en el Hospital de la UOM (Obra Social de la Unión Obrera Metalúrgica), y que en esos años un compañero de trabajo -que también se desempeñaba en el Hospital Militar de La Plata- le ofreció un bebé “porque sabía que había perdido un embarazo y que estaba buscando tener un hijo”. “Si la querés es tuya”, fue el ofrecimiento.

Se trataba de Aldo Clemente Chiappe, que además de trabajar en los centros médicos mencionados, también prestaba funciones en la ESMA. A su turno, el acusado Carlos Lavia declaró: “A los pocos días, me entregó a la nena. Quedamos en encontrarnos en un lugar de la zona de Belgrano y en la calle me entregó a la niña. Estaba vestida y envuelta con algo. Yo estaba con mi esposa y ella se había quedado en el auto. Volví al auto con la bebita y de ahí nos fuimos para nuestra casa. Era una beba que podría tener unos quince o veinte día, menos de un mes”. En cuanto a la inscripción, refirió que le pidió a un amigo “si me hacia el certificado de nacimiento. Es el doctor Francisco Vicente De Luca. Me lo hizo y con eso la anoté.”

Para el Ministerio Público Fiscal, “los acusados manifestaron en sus descargos que ellos creyeron que la menor había sido abandonada en el Hospital Naval de La Plata, pero no resulta creíble que hayan pensado en ello, debido a que de haber sido así debería haber pasado por un proceso formal acorde a esas circunstancias, tales como que las autoridades del nosocomio den aviso a la policía o a los jueces correspondiente para que disponga qué hacer con la niña. Esto se ve agravado si tenemos en cuenta que Lavia y De Luca son médicos, y conocen el procedimiento que se efectúa en esos casos”.