17 de julio de 2024
17 de julio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervención de la Oficina de la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad de Tucumán y la Fiscalía Federal N° 1
Tucumán: anunciaron la restitución de la identidad del nieto 132
El joven tenía nueve meses de vida cuando fue secuestrado con su madre, cuyos restos fueron identificados en una fosa de inhumación clandestina en el Cementerio del Norte, en la capital provincial. En la causa, se continuará con la indagación relativa a su filiación paterna y a las posibles responsabilidades penales de las personas involucradas.

En el marco de una investigación llevada adelante por la Oficina de la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad de Tucumán, a cargo de Pablo Camuña y con intervención la Fiscalía Federal N° 1 a cargo de Carlos Brito, la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo anunció estar tarde la restitución de la identidad del nieto 132 en la provincia de Tucumán, apropiado durante el terrorismo de Estado.

Su nombre es Juan y es hijo de Mercedes del Valle Morales. El joven tenía nueve meses de vida cuando fue secuestrado con su madre, cuyos restos fueron identificados en una fosa de inhumación clandestina en el Cementerio del Norte, en la capital provincial. Cabe resaltar que la investigación continuará con la indagación relativa a su filiación paterna y las posibles responsabilidades penales de las personas involucradas.

Mercedes del Valle Morales tenía 21 años y era militante de la agrupación PRT cuando fue secuestrada de su casa en la ciudad de Monteros, en el sur de la provincia de Tucumán, durante la madrugada del 20 de mayo de 1976. En ese momento se encontraba con su pequeño hijo, Juan, de nueve meses y su cuñada, Carmela de Morales. El bebé fue entregado a una familia dueña de fincas de esa localidad. El niño fue adoptado mediante un procedimiento con apariencia de legalidad por ese mismo matrimonio en 1981.

De acuerdo a lo informado, a Juan nunca le contaron la verdad y hasta su adolescencia creyó que era hijo biológico del matrimonio de apropiadores. Entre 2000 y 2001 tuvo dudas sobre su identidad y se puso en contacto con Abuelas de Plaza de Mayo. En 2003, la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad lo contactó para entregarle la documentación que había logrado recopilar hasta el momento, en base a las denuncias que había realizado Máxima Rita Moreno, tía de su madre.

En octubre de 2008, el joven dio una muestra de sangre al Banco Nacional de Datos Genéticos y encontraron compatibilidad con sus tíos maternos. Tras el resultado positivo, el joven entregó su muestra de material genético al Equipo Argentino de Antropología Forense y en octubre de 2010, gracias a esa acción, fueron identificados los restos de su madre en una fosa de inhumación clandestina en el Cementerio del Norte, en San Miguel de Tucumán.

Juan continuó indagando sobre sus orígenes y quiso saber por qué razón había sido entregado a la familia apropiadora. En ese momento, algunas personas le sugirieron que él en realidad sí habría sido hijo biológico de su apropiador, quien lo habría adoptado sólo para cubrir las apariencias con su esposa. 

En 2018, Juan realizó la denuncia ante la Unidad de Derechos Humanos de Tucumán del Ministerio Público Fiscal y en la Fiscalía Federal n°1, a fin de poner fin a las dudas sobre su identidad paterna y comprobar si en realidad había sido o no apropiado. El 27 de septiembre de 2022 fueron exhumados los restos de su apropiador a fin de extraer una muestra de ADN y compararlos con los de Juan. Finalmente, el 26 de diciembre de 2022 el Banco Nacional de Datos Genéticos notificó el resultado negativo, lo que excluye el vínculo biológico entre Juan y la persona que se hacía pasar por su padre, configurándose de este modo el delito de apropiación y supresión de identidad.