03 de diciembre de 2021
03 de diciembre de 2021 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervención del fiscal Rafael Vehils Ruíz
Catamarca: penas de hasta nueve años de prisión para los integrantes de una banda dedicada al narcotráfico
Los seis acusados reconocieron su culpabilidad en el marco de la ley 27.304. La causa comenzó en 2018 cuando se encontraron enterrados cerca de 300 kilos de marihuana en el sur de la provincia de Tucumán.

El Tribunal Oral Federal de Catamarca condenó esta semana a penas de entre cuatro y nueve años de prisión a los integrantes del llamado “Clan Paradi”, una banda dedicada al narcotráfico. Los seis imputados reconocieron haber participado en la comercialización de estupefacientes por lo que recibieron las condenas solicitadas por el fiscal Rafael Vehils Ruiz. En su alegato, el representante del Ministerio Público Fiscal había destacado que los acusados prestaron colaboración en otras causas en el marco de la ley 27.304 que regula el rol del "arrepentido" y que ello posibilitó concretar dos procedimientos en el noroeste del país. 

De los seis imputados, cinco de ellos fueron condenados como coautores de "tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por la participación de tres o más personas". Juan Carlos “Bebote” Paradi recibió una pena de nueve años, mientras que para su hermano David y para Claudio Sandoval la condena fue de ocho años. Maximiliano Paradi y su padre Juan Alberto recibieron penas de seis años de prisión, mientras que para Ricardo Fernández la pena fue de cuatro años y solo por el delito de "tenencia con fines de comercialización". 

El Tribunal -integrado por los jueces Enrique Lilljedhal, Juan Carlos Reynaga y José Camilo Uriburu- dará a conocer los fundamentos de la sentencia el próximo martes 26 de octubre a las 13.

Las maniobras delictivas

La investigación comenzó en 2018, luego de que los vecinos de la localidad tucumana de Taco Ralo alertasen a las fuerzas policiales la existencia de aviones que realizaban vuelos rasantes que arrojaban bultos a la tierra. En esa ocasión, el personal policial se presentó en el lugar y confirmó los dichos al encontrar no solo el cargamento sino también a dos personas que se encontraban esperándolo y que luego fueron detenidas. En mayo de ese mismo año, Gendarmería Nacional encontró más de 270 kilos de marihuana ocultos en una finca de Monteagudo. De esta forma se desarrolló la hipótesis de que los estupefacientes pertenecían al clan Paradi, cuyos integrantes acopiaban la droga para luego distribuirla en Tucumán y Catamarca.  

En diciembre de 2018, la justicia federal ordenó una serie de allanamientos en varios domicilios de integrantes de la familia Paradi, donde se incautó cocaína, marihuana y troqueles de LSD. Además, se secuestraron dispositivos electrónicos de GPS cuyo peritaje permitió ubicar el nuevo terreno en el que el clan había escondido el material. Pocos días después, la policía incautó 273 kilos de marihuana que habían sido “bombardeados” desde una avioneta a un campo en la localidad tucumana de Taco Ralo, cerca del límite con Santiago del Estero y Catamarca. 

De acuerdo a la reconstrucción realizada por el fiscal Vehils Ruiz en su alegato, Fernández se dedicaba al narcomenudeo y era un cuentapropista que se abastecía a través de los Paradi. Su identificación “fue la punta del ovillo que permitió llegar al clan familiar”. De las escuchas realizadas en la causa se pudo determinar que la marihuana ingresaba al país proveniente de Paraguay en avionetas que arrojaban su cargamento en campos en el sur tucumano.

Esto fue confirmado por Sandoval, una persona que se encontraba en situación de extrema vulnerabilidad cuando fue reclutada por la familia Paradi, que estaban encargados a su vez de comercializar el material para la venta al menudeo. Sandoval era la persona que recogía la droga una vez que la arrojaban de las avionetas, para luego hacer pozos y enterrar el material en un predio perteneciente a una persona que actualmente se encuentra prófuga. 

De conformidad con las penas establecidas por el Tribunal Oral Federal de Catamarca, Juan Alberto Paradi (padre) y su hijo Maximiliano tendrán prisión domiciliaria controlada con pulsera electrónica, por razones de salud en ambos casos. Los demás imputados, que ya se encontraban detenidos, cumplirán su condena en el penal de Villa Urquiza, en la provincia de Tucumán, con la excepción de Ricardo Fernández, que continuará detenido en el penal de Miraflores, en Catamarca.