10 de mayo de 2021
10 de mayo de 2021 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
Alegato del fiscal general Rafael Vehils Ruíz
Catamarca: solicitan penas de hasta diez años de prisión para acusados de integrar una organización que vendía estupefacientes
De acuerdo con la acusación, la organización, que era liderada por un abogado que trabajaba en el Ministerio de Educación de la provincia, comercializaba cocaína y marihuana en boliches bailables y a jóvenes de colegios céntricos de la capital provincial.

El titular de la Fiscalía General ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Catamarca, Rafael Vehils Ruiz, pidió penas de hasta diez años para los acusados de integrar una organización que comercializaba drogas en boliches bailables y a jóvenes de colegios céntricos de la capital provincial. De acuerdo a la acusación, la organización era liderada por un abogado que trabajaba para el Ministerio de Educación de la provincia, que a su vez contaba con el aporte de jóvenes encargados de comercializar marihuana y cocaína de manera minorista. El juicio continuará hoy con la intervención de la defensa y para el próximo viernes se prevé el veredicto.

El tribunal que juzga el caso está integrado por Enrique Lilljedahl (presidente), Juan Carlos Reynaga y José Camilo Quiroga Uriburu. En su alegato de ayer, el Vehils Ruíz solicitó que el abogado Pablo Rivera, Gastón Tassart y Gabriel Varela Cano fueran condenados a diez, siete y seis años, respectivamente, como coautores del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por la intervención de tres o más personas, de forma organizada. El representante del Ministerio Público Fiscal también pidió que se condenase a tres años de prisión en suspenso a Fernando Burgos y Santiago Molina Gardel, en condición de partícipes secundarios.                    

La investigación del caso comenzó el 26 de febrero de 2018, cuando personal de la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía de la provincia de Catamarca tomó conocimiento que una persona, conocida como “Oreja Tasar”, junto a otra conocida como “Topo” comercializaban estupefacientes en modalidad delivery utilizando un automóvil Renault Megane y una combi Mercedes Benz. Tras confirmar que ambos vehículos concurrían con frecuencia a un mismo domicilio, se intervino las líneas telefónicas correspondientes a ambos sospechosos, y se los identificó como Tassart y Burgos, respectivamente. 

De acuerdo con la acusación, también se pudo determinar que Tassart desarrollaba la comercialización de estupefacientes en complicidad con otras dos personas: Gabriel Varela Cano y el abogado Pablo Rivera.

Con la interceptación de las comunicaciones telefónicas se pudo establecer que Rivera sería el encargado de conseguir y proveer de estupefacientes a Tassart y Varela Cano, quienes a su vez comercializaban la sustancia a personas conocidas. Rivera viajaba dos o tres veces por semana a la provincia de Tucumán en su vehículo personal para llevar de regreso cocaína en cantidades de cien y doscientos gramos, y en algunas ocasiones marihuana, que en una ocasión fue provista por Santiago Molina Gardel, describió la fiscalía. Burgos, por su parte, era una persona con problemas de adicción que solía comprarle a Tassart y ocasionalmente conseguía nuevos clientes a la organización, añadió el MPF en base a la evaluación de los elementos probatorios. 

La fiscalía sostuvo que Rivera viajaba dos o tres veces por semana a la provincia de Tucumán en su vehículo personal para llevar de regreso cocaína en cantidades de cien y doscientos gramos, y en algunas ocasiones marihuana.

Luego de que se estableciese que Rivera viajaría para abastecerse, se designó personal policial para realizar un control vehicular en la entrada de la localidad de La Merced y sobre la ruta nacional N° 38, en la localidad de La Viña. El 18 de abril de 2018 por la noche se procedió a detener el vehículo manejado por Rivera. Ante la presencia de testigos, se invitó al abogado a exhibir sus pertenencias, entre las que se encontraban un teléfono celular y una billetera con dinero en efectivo. Al revisar el automóvil se hallaron una agenda con documentación diversa, más dinero en efectivo en moneda local y extranjera, y tres envoltorios de nylon transparentes que contenían cocaína por un peso inferior a un gramo, hasta que en un compartimento ubicado frente de la palanca de cambio se encontró un envoltorio de nylon color celeste con cien gramos de cocaína. 

En simultáneo, en la ciudad de Catamarca se procedió a detener a Tassart, mientras se trasladaba en su auto Renault Megane junto a otras dos personas. Al registrar el vehículo se encontró en un compartimento de la puerta del conductor un monedero de cuero color negro que contenía doce envoltorios con cocaína, por un peso total de 7 gramos, y en otros lugares del habitáculo hallaron un envoltorio de nylon transparente que contenía cocaína por un peso inferior a un gramo; otro con una misma cantidad de cocaína, un envase transparente con cogollos de marihuana, por un peso de seis gramos; y otros cinco gramos de cannabis adentro de un bolso. 

En un allanamiento realizado esa misma noche en la casa de Tassart, en cuyo dormitorio principal se halló dinero en efectivo en moneda local y estadounidense, se halló un frasco con doce gramos de marihuana, y un envoltorio de nylon con un gramo de cocaína. En simultáneo se allanó el domicilio de Varela Cano, donde se encontraba estacionado un automóvil con cuarenta y seis gramos de cannabis en su interior, y mientras los agentes policiales realizaban el operativo, Varela Cano manifestó a viva voz delante de testigos que Tassart lo proveía de droga para que él vendiese en diversos boliches bailables. 

El domicilio de Rivera se allanó mientras él no se encontraba presente, pero de su vivienda se incautaron veintiocho gramos de cocaína, junto con diversas cajas de medicamentos. En tanto, de su estudio jurídico se secuestraron dos balanzas digitales, veintitrés gramos de cocaína compactada y recortes de nylon con restos de la misma sustancia. Por último, en el domicilio particular de Burgos se hallaron una balanza de precisión, una escopeta y un recipiente metálico con semillas de cannabis sativa.