02 de febrero de 2023
02 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El laboratorio clandestino funcionaba en una quinta de Del Viso
Condenaron en San Martín a tres hombres por el funcionamiento de una "cocina" de droga
Los condenados son dos hombres que manejaban la finca y el empleado de una empresa química que les vendió un precursor químico por fuera del sistema legal. Las penas fueron de cuatro a seis años de prisión.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de San Martín condenó a tres hombres vinculados al funcionamiento de una "cocina" de droga en una quinta usurpada de la localidad de Del Viso, partido de Pilar, Provincia de Buenos Aires. En el lugar, fueron secuestrados precursores químicos y otros elementos destinados a la producción y fabricación de material estupefaciente, y semillas y plantas de cannabis sativa.

El veredicto fue dado a conocer el 20 de mayo y el jueves pasado los jueces pusieron a disposición de las partes los fundamentos, que recogen la acusación del fiscal general que actuó en el debate, Alberto Gentili. La Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), a cargo de Adolfo Villatte, brindó asistencia a Gentili durante el juicio, luego de haber prestado colaboración a los fiscales federales de Campana Fabián Matilla y Pedro Rebollo, que actuaron en la etapa de instrucción.

"Ha quedado claro que, desde fecha incierta, se dedicaban allí a la producción y fabricación de sustancias estupefacientes, tales como anfetaminas, metanfetaminas, hidroxiefedrina, etilefedrina, disoxiefedrina y metilendixianfetamina (MDA o éxtasis) y, para ello, tenían montado un laboratorio clandestino el que contaba con anafes como así también con instrumentos químicos para la tarea", indicó el juez Diego Leif Guardia, en un voto al que adhirieron sus colegas Daniel Alberto Cisneros y Daniel Antonio Petrone.

Los condenados son Julián Torres (30), Ariel Alejandro Sifredo (36) y Daniel Roberto Chiappetta (45). Los dos primeros, quienes estaban en la quinta al momento del allanamiento que el 12 de abril de 2013 desbarató a la organización, fueron encontrados coautores de los delitos de cultivo, guarda de semillas, de materia prima y elementos destinados a la producción o fabricación de estupefacientes, en concurso real con el de tenencia ilegitima de arma de uso civil. Torres, además, fue condenado como autor del delito de resistencia a la autoridad, pues durante el debate se acreditó que antes de ser detenido intentó defenderse con un arma.

Torres fue condenado a cinco años y seis meses de prisión y a pagar una multa de 10 mil pesos, mientras que Sifredo recibió 6 años de prisión y la obligación de pago de una multa de 12 mil pesos.

El tercer imputado, Chiappetta, recibió cuatro años de prisión y una multa de cinco mil pesos. En el debate, se acreditó que, en su carácter de empleado de la empresa Química Oeste S.A. -con quince años de antigüedad- le vendió a Sifredo 30 litros de acetona pura mediante la confección de una factura a nombre "de un cliente habitual de la firma empleadora", que permaneció ajeno a la maniobra.

La quinta allanada -donde Siffredo y Torres fueron detenidos- está ubicada en la calle Arata, entre Bustamante y Ruta 8, en Del Viso. Allí, la policía encontró precursores químicos y elementos destinados a la producción y fabricación de estupefacientes: un laboratorio, elementos de medición, pesaje, fraccionamiento y acondicionamiento, cuños, anafes, tanques, medidores de acidez o alcalinidad de disoluciones, entre otros objetos. También, hallaron casi nueve kilos (8,9358 kg) de semillas de cannabis sativa con un poder germinativo del 75 por ciento y una plantación con treinta plantas de esa especie.

Antes del allanamiento, la policía pudo comprobar que en la quinta había "emanaciones de humo y olores nauseabundos y agresivos para las vías respiratorias", que también habían sido denunciados por los vecinos.

Según se acreditó durante el juicio, la quinta utilizada para la producción de estupefacientes estaba usurpada. Así lo declaró la persona que tiene el poder para alquilar o prestar el inmueble, quien aseguró que desde el 2011 no podía entrar debido a que había sido ocupada ilegalmente. "Se enteró cuando le llegó una factura de luz por $800, cuando en general abonaba entre $70 u $80 pesos, hizo la denuncia correspondiente y puso una persona que cuidara la quinta", señaló el tribunal en la sentencia. Los ocupantes, indicaron los jueces en base a testigos, se deshicieron del cuidador el 22 de diciembre de 2011, cuando lo "apretaron" para que se retirara.

El TOCF 2 de San Martín decretó la devolución de la quinta "a quien acredite derecho, previa consulta a los organismos judiciales que pudieran resultar interesados".