27 de mayo de 2024
27 de mayo de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El cargamento interceptado era de 430 kilos de cocaína y 32 de marihuana
Salta: dictan condena por el mayor secuestro de droga bajo el sistema acusatorio
El único imputado recibió una pena de siete años y seis meses de prisión por el delito de transporte de estupefaciente y atentado a la autoridad. La condena fue requerida por el fiscal general Francisco Snopek.

En su vuelta a la sala de audiencias, y a instancia de alegato de la fiscalía, el Tribunal Oral Federal 2 de Salta condenó a Dimas Nicolás Huanca Cruz, integrante de una banda transnacional con operaciones de narcotráfico en Bolivia, Argentina y Chile. El caso, descubierto el 14 de diciembre de 2019 en la puna salteña y a 30 kilómetros de la frontera con Chile, representa el mayor secuestro de droga investigado bajo las reglas del sistema acusatorio, vigente en Salta y Jujuy desde el 10 de junio pasado.

Se trata de una carga de 462 kilos, 430 de los cuales eran cocaína y el resto marihuana. La mercancía iba en la caja y en la cabina de una camioneta especialmente acondicionada para la travesía propia de un rally, cuyo destino era el país vecino de Chile, donde el cargamento, valuado en un millón de dólares, duplicaría su valor.

De acuerdo a lo dilucidado en el juicio, al enfrentarse a una patrulla de gendarmes, a 30 kilómetros de su destino, Huanca Cruz -con un cómplice que logró escapar- arremetió contra dos uniformados, pero no pudo huir pues al responder al ataque, los gendarmes abrieron fuego y así evitaron la huida.

Unos días antes de la declaración de la cuarentena obligatoria, el 16 de marzo pasado, el fiscal general Francisco Snopek ratificó la investigación penal que llevó adelante en la audiencia de control de acusación, en la que se determinó que Huanca Cruz sea juzgado por los delitos de tentativa de homicidio, resistencia a la autoridad y transporte de estupefacientes.

El juicio

El jueves pasado, luego de varias audiencias presenciales en el TOF 2 de Salta, integrado por los jueces Gabriela Catalano, Domingo Batule y Abel Fleming, Huanca Cruz fue juzgado y condenado a la pena de 7 años y 6 meses de prisión por los delitos de transporte de estupefacientes y atentado a la autoridad.

Durante el debate el fiscal ratificó la acusación, afirmada a partir de las declaraciones de los diversos testigos, en su mayoría personal de Gendarmería Nacional pertenecientes al Escuadrón 22 San Antonio de los Cobres, quienes interceptaron al acusado y su cómplice cuando intentaban traspasar la frontera a Chile.

Los testigos relataron cómo la madrugada del 14 de diciembre de 2019, sorprendieron a la camioneta Toyota Hilux conducida por Huanca Cruz en un camino de huella, en la Cordillera de Los Andes, entre la Mina La Casualidad y Cerro Moño, a 4.180 metros sobre el nivel del mar. Ante la voz de alto avanzó contra dos de los gendarmes que le hacían señas para que se detenga. Uno de ellos abrió fuego contra la parte media del rodado y averió el motor, mientras que una esquirla de otro disparo hirió en la pierna a Huanca Cruz, quien llegó a juicio recuperado de esa herida.

Previo a los alegatos, el imputado declaró y volvió a reiterar la misma versión brindada en otras audiencias previas, en la cual se presentó como un “perejil”, un joven estudiante que aceptó hacer de conductor convencido de que la carga se trataba de hojas de coca y que todo lo hizo por dos mil dólares, dinero que necesitaba para seguir con sus estudios.

Alegatos

Al momento de expedirse sobre la responsabilidad penal del acusado, el fiscal Snopek, ayudado con una presentación digital, describió al acusado como un eslabón más de una importante organización trasnacional dedicada al narcotráfico con operaciones de envergadura, sofisticación y un entramado estructural de gran porte.

Junto a los auxiliares Roxana Gual e Ignacio Irigoyen, el fiscal presentó las pruebas y demostró que el imputado no se trataba de un “perejil”, pues al ser interrogado por la fiscalía sobre el terreno recorrido desde Bolivia hasta donde fue detenido, demostró conocer determinados lugares, lo que dejó en claro que conocía muy bien el trayecto. Resaltó, asimismo, que la camioneta utilizada estaba acondicionada para la carga que portaba, pues tenía caja automática, doble tracción, había sido robada en Buenos Aires y se le había realizado adaptaciones, entre ellas una luz especial en el frente, que alumbra al suelo y sirve para viajar de noche casi sin ser vista.

Snopek indicó también que el acusado llevaba un teléfono satelital, que utilizó para contactarse con su familia. Sobre el supuesto desconocimiento de su cómplice -a quien el acusado describió como apenas conocido-, el fiscal recordó que era su compañero en la escuela, que lo conocía y sabía en su barrio.

Asimismo, y con el fin de despejar dudas respecto a la coartada aludida por el ahora condenado, el fiscal refirió detalles de una serie de intervenciones telefónicas que surgieron del análisis del teléfono secuestrado, lo que permitió conectar a Huanca Cruz con una organización que había realizado ya otra operación por 180 kilos de drogas, con evidencias de amplios contactos y estructura para el tráfico en los países mencionados.

De esta manera, Snopek solicitó se declare penalmente responsable a Huanca Cruz por el delito de transporte de estupefacientes, como así también por la tentativa de homicidio de dos de los gendarmes, ya que la conducta asumida por el acusado, al ser interceptado, nunca fue la de sumisión a la autoridad sino que por el contrario avanzó contra los uniformados con claras intenciones de causarles daños físicos.

La defensa, a cargo del abogado Santiago Pedroza, rechazó la acusación de tentativa de homicidio, ya que los gendarmes, en sus declaraciones testimoniales, no fueron contundentes respecto a las intenciones homicidas aludidas por la fiscalía. En vista de ello, pidió que sea absuelto de dicho delito, mientras que con respecto a la acusación de transporte de estupefaciente, el letrado insistió en la figura de “perejil” de su cliente, por lo que solicitó la absolución por la duda.

Condena

Tras la deliberación del caso, el tribunal -en la voz de su presidenta Catalano-  resolvió declarar a Huanca Cruz penalmente responsable del delito de transporte de estupefacientes, tal como lo solicitó la fiscalía.

Además, remarcaron que el condenado se trata de un estudiante universitario y sería una ingenuidad sostener que desconocía la carga real que transportaba, que pese a estar cubierta con lona, estaba a la vista. Estimaron también que con sus conocimientos propios de la zona, podía distinguir un bulto de hojas de coca de uno cargado con paquetes de cocaína.

Por otra parte, y en consonancia con la defensa, rechazaron mantener la acusación de tentativa de homicidio. En cambio, sí declararon culpable al acusado del delito de atentado a la autoridad, tras lo cual dieron paso al alegato por la pena, tal como lo establece el nuevo Código Procesal Penal Federal en materia de juicios.

En tal sentido, el fiscal solicitó para Huanca Cruz una pena de nueve años de prisión, circunstancias en que destacó la posición del acusado en una operación, cuya carga rondaba una suma millonaria, tanto en dólares como en pesos, ya sean argentinos o chilenos, destino inmediato de la droga incautada. La defensa, en tanto, solicitó una pena de cuatro años y seis meses de prisión para su cliente. En su veredicto el tribunal impuso la condena de siete años y seis meses.