23 de septiembre de 2020
23 de septiembre de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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La Unidad Fiscal formalizó la imputación
Salta: dictan la prisión preventiva para un imputado por transportar 61 kilos de marihuana en un auto remolcado por una grúa
La decisión fue adoptada por el juez Bavio tras escuchar la exposición del fiscal Villalba y la auxiliar fiscal Pedrana. El estupefaciente estaba oculto en bolsas de porotos dentro del vehículo que era trasladado por una grúa desde Metán a Rosario de la Frontera.

El juez federal de Garantías N°1 de Salta, Julio Bavio, hizo lugar al pedido del fiscal federal Eduardo José Villalba y dictó la prisión preventiva de un imputado por el transporte de 61 kilos de marihuana hallados dentro de un automóvil que era trasladado por un vehículo grúa.

La solicitud de prisión preventiva fue el corolario de la audiencia de formalización de la imputación, en la cual Villalba, acompañado por la auxiliar fiscal Vanina Pedrana, expuso los elementos que incriman en los hechos a Elías Damián Figueroa, comerciante de 33 años detenido el sábado pasado en la ciudad de Rosario de la Frontera, luego de 48 horas de tareas de investigación para dar con su paradero.

En la audiencia, el y la representante del MPF relataron los detalles del caso al magistrado. Indicaron que el hecho fue descubierto el jueves 3 de septiembre pasado, cuando personal de la Gendarmería Nacional, apostado en el control de ruta de El Naranjo, en el sur de la provincia, detuvo un servicio de remolque.

El transporte, explicó la fiscalía, remolcaba un automóvil Fiat Stylo, desde la ciudad de Metán a Rosario de la Frontera. Ante el control, el conductor del remolque sostuvo que había sido contratado por Figueroa, quien le había indicado que el vehículo tenía un desperfecto y no funcionaba.

Al inspeccionar el auto, sin embargo, la fuerza de seguridad advirtió que en su parte trasera había bolsas de arpillera, en cuyo interior contenían paquetes similares a “ladrillos” de droga ocultos entre porotos. Eso llevó a los gendarmes a avanzar con la requisa.

El chofer del remolque se contactó vía telefónica con el contratante, le refirió lo que sucedía y le requirió las llaves del auto, no obstante lo cual el comerciante solamente indicó: “Dejalo ahí, nomás”. La respuesta llamó la atención del conductor de la grúa, pues en sus años de trabajo nunca le pidieron que abandone el automotor remolcado.

Ante esta situación, el operario de la grúa insistió en contactarse con el comerciante, pero ya no le contestó los llamados. Por ello, con intervención judicial, se requisó el auto y se descubrió entonces el hallazgo de 65 paquetes de marihuana, un total de 61 kilos.

Villalba sustentó la imputación a partir de la prueba documental, de declaraciones del personal, del mismo conductor y de un testigo de identidad reservada. Indicó que se trataba de elementos probatorios contundentes que “llevan a imputarle a Figueroa el delito de transporte de estupefacientes”.

Agregó que el acusado, para lograr su propósito, contrató el servicio de una grúa a sabiendas de la carga que iba en su interior. Señaló que el imputado conocía que el control en El Naranjo es uno de los más exhaustivos de la región, por lo que buscó, a través de esta maniobra, el traslado de la droga sin quedar expuesto.

Villalba resaltó la importante tarea realizada posteriormente, no sólo de la fiscalía sino también por parte del personal de la Gendarmería Nacional y de la Brigada de Investigaciones Antidroga de Salta, que permitió, en un plazo de 48 horas, dar con Figueroa.

El chofer del remolque se contactó vía telefónica con el contratante, le refirió lo que sucedía y le requirió las llaves del auto, no obstante lo cual el comerciante solamente indicó: “Dejalo ahí, nomás”.

Dada la gravedad del hecho, Villalba solicitó la prisión preventiva del acusado, pues consideró que, en caso de recaer condena sobre su persona, sería de carácter efectiva. No obstante ello, reforzó el pedido al señalar el riesgo latente de fuga y la probabilidad de entorpecimiento de la investigación.

Pese a ello, recordó, tal como lo establece el Código Procesal Penal Federal (CPPF), la posibilidad del imputado de prestar colaboración a través de la figura del arrepentido. Ello permitiría arribar a un acuerdo de colaboración que facilitaría llegar más allá en la cadena de responsabilidades.

El fiscal solicitó también un plazo de investigación de sesenta días y requirió al juez que disponga las medidas de pruebas aún pendientes, entre ellas los peritajes al teléfono secuestrado.

La defensa y la réplica de la fiscalía

Ante la presentación de la fiscalía, la defensa de Figueroa, a cargo de los abogados particulares, hizo referencia a supuestas irregularidades en el procedimiento, aunque finalmente no formuló ningún planteó al respecto.

Los defensores rechazaron la acusación de la fiscalía, a la cual cual señalaron como endeble. En base a ello solicitaron al magistrado la aplicación del beneficio de arresto domiciliario, pues consideraron que no existe riesgo de fuga ni mucho menos posibilidades de que entorpezca la investigación penal de la fiscalía.

La defensa intentó dejar sentado que Figueroa no representa un peligro para el proceso penal e insistió en el otorgamiento de la prisión domiciliaria, puesto que su cliente posee arraigo en la zona y no registra antecedentes condenatorios.

En respuesta, el fiscal rechazó las especulaciones realizadas por la defensa, en un intento por desacreditar la actuación de la fiscalía y del personal preventor al señalar que el hallazgo de la droga se habría hecho por “casualidad”.

Reiteró que no hubo ninguna irrugularidad en la requisa, la cual se hizo en el marco de los requisitos legales establecidos en el artículo 138 del CPPF. Remarcó al respecto la gravedad de la conducta de Figueroa, quien primero, ante el descubrimiento de la maniobra, dispuso el abandono del vehículo, de la prueba del delito.

El fiscal explicó que, de lo contrario, Figueroa podría haber arribado hasta el lugar del control. Sin embargo, dijo Villalba, cerró su celular y se recluyó en su casa. “Abandonó al conductor de la grúa a su suerte”, por lo que es evidente que “sí hubo entorpecimiento”, concluyó.

Agregó que, si bien Figueroa no tiene antecedentes condenatorios, existen denuncias en su contra por los delitos de estafa, amenazas y violencia de género.

Sin más réplicas ni otros planteos, el juez Bavio resolvió a favor de la fiscalía, dio por formalizada la investigación penal en contra de Figueroa por el delito de “transporte de estupefacientes” y dispuso su prisión preventiva por el término de treinta días.