03 de febrero de 2023
03 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Jornada a cargo de Virginia Creimer
La psicoinformática, una herramienta forense para la investigación criminal
La integrante de la DATIF participó de un charla sobre violencia familiar organizada por la Universidad Nacional de Mar del Plata y se refirió a la posibilidad de conocer el perfil de usuario de los pedófilos y también predecir la posibilidad del pasaje al abuso sexual.

La médica forense y subdirectora de la Dirección de Apoyo Técnico a las Investigaciones Fiscales (DATIF) de la Procuración General de la Nación, Virginia Creimer, participó de una jornada sobre Violencia Familiar que organizó la Facultad de Ciencias de la Salud y Servicio Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata. “¿Cuál es tu punto de goce?”, interrogaba la primera diapositiva de la presentación realizada por Creimer a más de un centenar de personas presentes, titulada “Cyberpedofilia vs. Psicoinformática: nuevas herramientas contra la pornografía infantil”.

Luego de dar, en el marco de investigaciones como médica forense, con personas que tenían en sus computadoras 95 mil fotos de pornografía infantil e incluso una llegó a almacenar este tipo de imágenes en cinco discos rígidos, se preguntó qué hacer, qué herramienta podía ser capaz de ir contra este delito. Ante ello, relató la posibilidad de contar con la psicoinformática: investigar qué piensa el pedófilo a tráves de la computadora.

“La psicoinformática es una herramienta forense creada para conocer el perfil de usuario de los pedófilos, mediante la cual se puede analizar con la información suministrada por el informático forense, las conductas repetitivas, preferencias de consumo y el grado de afectación que tienen estos pedófilos en la caza de los niños a través de las redes sociales”, explicó Creimer en diálogo con Fiscales.

Y añadió: “Nos permite perfilar la estructura psicodinámica del imputado, realizar un retrato psicológico, determinar rasgos del usuario que puedan estar asociados al delito, descifrar y detectar el circuito de goce de la persona investigada. También su análisis psicológico forense nos permite inferir, predecir la posibilidad del pasaje al acto”.

“Esta herramienta forense –destacó- ha permitido aportar estrategias a la investigación criminal que, a través del trabajo interdisciplinario con los fiscales ha terminado en sentencia de más de diez años para los imputados”.

En este punto, marcó como “fundamental” poner de relevancia que “aquel que consume pornografía infantil colocando allí su punto de goce, tarde o temprano consumirá un niño”. “Por eso resulta urgente la articulación entre operadores de la justicia para detener a tiempo a estos depredadores”, señaló.

- ¿Hay leyes que castiguen el consumo de pornografía infantil?

- La ley 26.388 establece claramente el castigo para aquel que produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio, toda representación de un menor de dieciocho (18) años dedicado a actividades sexuales explícitas o toda representación de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, al igual que el que organizare espectáculos en vivo de representaciones sexuales explícitas en que participaren dichos menores.

Sin embargo, cuando se trata de la posesión de pornografía infantil, el legislador aclara sugestivamente que será delito sólo cuando se compruebe que la posesión es con fines inequívocos de distribución y comercialización.

Esto inicialmente nos había puesto una gran barrera en la investigación de los delitos de corrupción de menores y captación de los mismos a través de las redes sociales. Pero el trabajo conjunto con fiscales comprometidos que entendieron nuestra impotencia al ver pasar por nuestros laboratorios forenses individuos que tenían hasta cinco discos rígidos dedicados únicamente a pornografía infantil, permitió demostrar que al compartir estas imágenes las divulgan y distribuyen, es decir, configuran el delito.

- De acuerdo a tu experiencia, ¿qué distancia hay entre un consumidor o "coleccionista" de pornografía infantil y un abusador?

En realidad en nuestra investigación dividimos a los consumidores de pornografía infantil en tres colores, como las luces de un semáforo.

Verde para el voyeurista, que es el que ingresa buscando pornografía de adultos y encuentra pornografía infantil y la guarda en su computadora; amarillo para el coleccionista, quien posee cantidades inusitadas de imágenes pornográficas, perfectamente ordenadas y clasificadas, con una suerte de voracidad visual; y el rojo, el abusador, aquel que luego de pasar por los estadios anteriores finalmente pasa al acto y produce su propia pornografía infantil casera, para acceder a sitios a los cuales solo puede entrar con esta suerte de llave.

En nuestra experiencia, el amarillo o coleccionista se encuentra en la cornisa de pasar al acto. Es casi un paso natural para ellos, después del consumo permanente de tantas imágenes perversas, necesitan la experimentación personal y es entonces cuando ya no consumen imágenes, sino que consumen niños.

- ¿Ha aumentado en el último tiempo la pedofilización de la trata? 

- La pedofililización de la trata es un fenómeno mundial, no solo argentino. Richard Poulin es un referente en la investigación de la temática. La respuesta a tu pregunta no es científica sino económica: no hay nada más fácil y barato que secuestrar y sodomizar y mercantilizar a un niño. Es una inversión con costo cero. Así de grave es la situación.

- ¿Hay una historia, una imagen, un caso que puedas marcar como el que más te ha conmovido?

- Cada caso me conmueve, el día que eso no ocurra tendré que buscar otro trabajo. Sin embargo, eso no nubla la actuación pericia. Somos científicos, imparciales, cien por cien profesionales hasta hacer el diagnóstico y cerrar la pericia. Mientras realizamos las investigaciones y nos volvemos pedazos rotos de un rompecabezas estrellado, cuando nos encontramos solos con la impotencia y la violencia que queda impregnada muy dentro nuestro. Al día siguiente, volvemos a empezar, porque en nuestra estadística un niño salvado será infinitesimal, pero para ese pibe, es la diferencia entre la vida y la muerte.

Protocolo

Sobre fines de 2014, se acordó la realización de un protocolo para la investigación de pornografía infantil, con la finalidad de “unificar criterios y evitar errores humanos, por lo menos disminuirlos”.

“Es una herramienta para que los fiscales puedan seguir un camino simple y seguro para una investigación sustentable en temas muy novedosos como son los delitos de las nuevas tecnologías”, precisó Cremier.

“Los funcionarios del Ministerio Público Fiscal de la Nación elaboraron un protocolo para investigar casos corrupción de menores, abuso sexual o abuso gravemente ultrajante y un plan de trabajo para interactuar con los fiscales de la Ciudad de Buenos Aires, que son los que tienen competencia en el delito de pornografía. Para recurrir a él deben simplemente comunicarse con la Dirección de Apoyo Técnico para las Investigaciones Fiscales”, explicó.