08 de febrero de 2023
08 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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En el marco de una causa de reducción a la servidumbre
En menos de 6 horas, la Protex logró rescatar de un taller textil a un niño
Se trata del hijo de una mujer que trabajaba en un taller textil de Ciudadela. La víctima denunció a los dueños por sustraer al niño de dos años. El mismo día, la Protex solicitó el allanamiento, la madre fue asistida por el Programa de Rescate y a la noche se reencontró con el chico.

En menos de seis horas, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), a cargo del fiscal Marcelo Colombo, logró la restitución de un niño de dos años que había sido retenido por los dueños de un taller textil en el que trabajaba su madre, en el marco de una causa de trata de personas con fines de explotación y reducción a la servidumbre. La mujer realizó la denuncia en Protex el 30 de mayo a las 15:00. A las pocas horas, fue asistida por el personal del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento. Simultáneamente, el Juzgado Federal N°2 de San Martin, a cargo de Alicia Vence, dio inicio al caso y ordenó el allanamiento en el lugar en el que se encontraba el chico. Finalmente, a las 20.30 horas madre e hijo se reencontraron. Los implicados fueron procesados como autores del delito de sustracción de menores.

La mujer de nacionalidad boliviana había llegado a la Argentina junto a su pareja y su hijo en busca de mejores condiciones laborales. Por un tiempo, vivieron en lo de la abuela del niño, hasta que conocieron a Victoria, parienta de la familia, quien le ofreció trabajar en su taller textil ubicado en Ciudadela. Allí, debía cocinar, realizar tareas de limpieza y participar de la producción. “Victoria me dijo que fuera servicio con cama adentro, así que yo vivía ahí con mi hijo, que en ese momento tenía un año. Me ofreció $800 por trabajar de 8 a 21 horas de lunes a viernes y los sábados medio día”, relató la mujer el día que realizó la denuncia en Protex.

Y agregó: “En la casa, también vive la hermana de Victoria, Lidia. Ella tiene un puesto de ropa en La Salada. Yo empecé a llevarme bien con ella, cuidaba a mi bebé porque Victoria no quería que él estuviera ahí mientras yo trabajaba. Entonces Lidia y su marido me pidieron ser los padrinos de mi hijo en el colegio porque yo no podía cuidarlo”.

En enero, le sugirieron a la madre del chico que realizara un poder especial para que Lidia apareciera como “tutora” y así pudieran retirar al nene en el colegio sin su permiso, ya que ella trabajaba durante todo el día. El padre había vuelto a Bolivia y la rutina familiar se había modificado.

“Lidia me dijo que necesitábamos una autorización del papá de mi hijo", explicó. Como consecuencia, los tres viajaron a Bolivia para pedirle al hombre su autorización. Una vez allí, el hombre se negó a firmar el poder. Sin embargo, la mujer logró que un abogado gestione el trámite para que Lidia quedase autorizada para cuidarlo, comprarle ropa, alimentarlo y entrar y salir del país.

“Con el paso del tiempo, mi hijo ya no quería saludarme ni hablarme”, afirmó la víctima. A fines de mayo, Victoria despidió a la mujer. “En el momento en que fui a buscar a mi hijo, me dijo que se lo iba a quedar y que sólo me lo devolvería si le pagaba 1500 dólares, que era el monto que me dijo que había gastado en los trámites".

El 30 de mayo la víctima realizó la denuncia en Protex y, debido a la celeridad y el trabajo articulado con el Juzgado y el Programa de Rescate y Acompañamiento, el mismo día la mujer pudo reencontrarse con su hijo.