08 de febrero de 2023
08 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Expusieron los fiscales Adler, Czizik y Mazzaferri
Mar del Plata: capacitación sobre detección de trata con fines de explotación laboral, para derribar mitos y articular el trabajo
Participaron más de 120 operadores y operadoras estatales de la órbita nacional, provincial y municipal, con presencia en la zona del cordón frutihortícola. En el Espacio Unzué, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, se habló de la “esclavitud moderna”, de la trata con fines de explotación en tareas domésticas; se marcaron los indicadores del delito de trata en diferenciación con infracciones laborales, y se dio cuenta del trabajo en asistencia a las víctimas.

En una jornada de capacitación en la detección del delito de trata con fines de explotación laboral organizada por el Ministerio Público Fiscal de la Nación en el Espacio Unzué –del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación-, más de 120 operadoras y operadores de distintos estamentos estatales municipales, provinciales y nacionales, con presencia en el cordón frutihortícola de Mar del Plata y Batán, o de injerencia directa en la asistencia a sus víctimas, se formaron y plantearon las dudas y dificultades de la tarea cotidiana. Se habló de la importancia de articular y efectivizar recursos para la prevención y erradicación del delito y de la asistencia a las víctimas.

Durante el encuentro se abordaron los indicadores que presenta este delito que se visualiza en la zona del cordón frutihortícola, como la incertidumbre del salario a cobrar, la cantidad de horas de trabajo, y el contexto social en que viven, en la mayoría de los casos, dentro de los campos donde desarrollan su tarea. También se habló de la trata con fines de explotación en tareas domésticas, la utilización de agroquímicos sin protecciones, la ausencia de agua potable en las quintas y del abordaje de asistencia de las víctimas de este delito que –se dijo- vienen de una situación de vulnerabilidad previa, muchas veces están invisibilizadas y hasta les cuesta reconocerse como tales.

Entre las instituciones representadas estuvieron la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), las secretarías de Desarrollo Social y Salud del Municipio de General Pueyrredon, la Jefatura Distrital de Educación provincial, la Facultad de Psicología de la UNMdP, el Hospital Interzonal, la Oficina de Víctimas del Municipio, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Ministerio de Trabajo de la Nación.

La apertura estuvo a cargo del fiscal general Daniel Adler, quien tiene a su cargo la coordinación del Distrito. El representante del MPF se refirió a la trata de personas como la “esclavitud moderna”. “Ahora casi no hay grilletes. Hoy la esclavitud no es física, pero se sigue tratando a la persona como una cosa. Hay quienes creen que el otro le pertenece, le pertenece su tiempo y el tiempo que insume su trabajo”, reflexionó Adler.

Adler: "Ahora casi no hay grilletes. Hoy la esclavitud no es física, pero se sigue tratando a la persona como una cosa. Hay quienes creen que el otro le pertenece, le pertenece su tiempo y el tiempo que insume su trabajo".

Cuándo estamos frente al delito de la trata

El fiscal federal Nicolás Czizik planteó en primer lugar que en las situaciones de trata y explotación se excede la afectación a la libertad ambulatoria: entra en juego también la libertad de autodeterminación, es decir, la posibilidad de elegir entre opciones de vida.

Y marcó tres ejes que permiten diferenciar una situación de informalidad laboral y el delito de trata y explotación laboral: el salario, la jornada laboral y el contexto en que viven los trabajadores y trabajadoras. Al detallarlo, manifestó que, de acuerdo a los casos investigados, el salario no es fijo, y que muchas veces rige un sistema de porcentaje, por lo que la producción y las jornadas laborales son a destajo. Indicó que también hay un desconocimiento del trabajador sobre el valor del cajón de verdura que cosecha, que el dueño del campo vende luego en el mercado.

Luego, se refirió a la obligación de los dueños de los campos de proveer vivienda a los trabajadores y trabajadoras, de acuerdo a un estándar de confort y habitabilidad. Allí se detuvo: leyó uno a uno los requerimientos y luego acotó que “nada de esto está pasando en la mayoría del cordón frutihortícola”, mientras de fondo estaban expuestas fotografías de quintas allanadas, donde las habitaciones las comparten familias enteras, la cama se arma sobre cajones de verdura, y el único baño del predio lo comparten varios grupos familiares y tiene una precariedad evidente. Sumó luego que en ningún caso investigado había agua potable.

En el marco de las preguntas abiertas a los y las presentes, el titular de la Oficina de Trata de la Fiscalía de Distrito, Agustín Roldán, se refirió al estado de situación después de los allanamientos. Dijo que en primer lugar se insta a la registración de los trabajadores y a mejorar la situación de habitacionalidad. Luego, de acuerdo a cada caso, se le da intervención a distintos organismos, como por ejemplo la Subsecretaría de Agroindustria, para la capacitación y autogestión de los trabajadores, que permita revertir la situación de vulnerabilidad y explotación que atravesaron.

Laura Mazzaferri se refirió a los casos de trata de personas con fines de explotación en tareas domésticas. Las víctimas allí son mujeres, jóvenes en su mayoría, y puede conjugarse también el sometimiento al abuso sexual.

Tareas domésticas y uso de agroquímicos

La fiscal Laura Mazzaferri se refirió, en concreto, a los casos de trata de personas con fines de explotación en tareas domésticas. Las víctimas allí son mujeres, jóvenes en su mayoría, y puede conjugarse también el sometimiento al abuso sexual. “Las mujeres están, de esta manera, a voluntad del patrón o empleador. No sólo se explota su trabajo –que queda invisibilizado cuando se dice que ‘ayuda’ con las tareas de la casa o en cuidado de niños-, sino que también se convierten en una cosa al servicio de ese patrón. Se encuentra dominada también su libertad”, explicó la fiscal.

Este “no verse como víctimas” dijo que está dado principalmente por la relación violenta de explotación a la que son sometidas, y en estos casos se asienta esa explotación sobre la “desigualdad estructural vinculada a cuestiones de género”.

Por otro lado, y sin entrar en el debate sobre otras formas de producción agrícola libres de agroquímicos, marcó que, luego de los procedimientos, en campos y quintas se estudia la potabilidad del agua. Dijo que por lo general es agua de pozo y que se ha detectado la presencia de nitritos, como componentes de herbicidas. A su vez, señaló que muchas veces los trabajadores no cuentan con las herramientas de seguridad necesaria para el manejo de los productos químicos.

Las víctimas

Por último, y antes de pasar a la instancia de trabajo en taller, la licenciada en Trabajo Social, Mila Montaldo, a cargo de la Oficina de Asistencia a las Víctimas de la Fiscalía General de Mar del Plata, dio cuenta del trabajo interdisciplinario que se hace para el abordaje de las víctimas.

En este marco, señaló que la asistencia debe ser inmediata –sea que escaparon del predio o llegan a la oficina después de un allanamiento-, que presentan signos de violencia –puede ser tanto física, psicológica y económica- y un alto grado de sometimiento. Por otro lado, refirió que el mayor porcentaje son extranjeras o de otras provincias del país, lo que genera un mayor grado de vulnerabilidad, y no lograron concluir la escuela primaria o secundaria. Y en la misma línea que los fiscales explicó: “No se constituyen como víctimas porque en su lugar de origen vivían peor”.