19 de julio de 2024
19 de julio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Los hechos fueron expuestos en el ATAJO de Saavedra y comunicados a la Procuvin
Denunciaron a policías de la Metropolitana por la golpiza a cuatro jóvenes y una mujer
El 6 de noviembre pasado, cuatro adolescentes y la madre de tres de ellos fueron golpeados por policías en la vía pública y la mujer permaneció detenida durante diez horas. El "procedimiento" había comenzado con el pedido del documento a dos niños. Tres efectivos ya fueron identificados.

El fiscal general a cargo de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Miguel Palazzani, denunció ayer ante el fuero ordinario de la Capital Federal a tres oficiales identificados de la Policía Metropolitana y a "todos los integrantes de la fuerza de seguridad que con el devenir de la investigación resulten involucrados" en una golpiza a cuatro adolescentes y a la madre de tres de ellos, quien además fue privada de su libertad en la comisaría de la Comuna 12. La presentación de la Procuvin es el resultado de una investigación preliminar en base a la denuncia presentada por las víctimas en el local de la Agencia Territorial de Acceso a la Justicia (ATAJO) del barrio de Saavedra.

Los hechos comenzaron el 6 de noviembre pasado en la esquina de las calles Melián y Vilela de la Ciudad de Buenos Aires cuando un oficial de la Policía Metropolitana que se movía en bicicleta le requirió -sin motivo aparente- sus documentos de identidad a dos niños de 16 años.

En la denuncia, basada en el testimonio de la madre de tres de los jóvenes finalmente agredidos y en la filmación de la cámara pública ubicada en esa esquina, se señala que los menores de edad no tenían la documentación encima y comenzaron a caminar hacia la casa donde vivía uno de ellos, ubicada a media cuadra. Le manifestaron al policía que, si quería, iban a buscar los documentos.

"El agente A. los siguió y tras caminar unos 15 metros encerró a uno de los jóvenes contra una camioneta que se encontraba estacionada en la calle, lo tomó por encima de los hombros y lo tiró bruscamente al piso. Luego lo pisó en la zona del abdomen presionándolo contra el piso, lo tomó del brazo derecho incorporándolo nuevamente de un tirón y le arrojó una patada. El niño pudo esquivar la patada e hizo unos pasos hacia atrás, momento en que el policía le pegó un violento golpe en el cuerpo con la tonfa", indica la denuncia formulada por Palazzani ante la Oficina de Sorteos de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, en la que además se solicita al futuro magistrado que intervenga que aparte a la Policía Metropolitana de la investigación del caso.

Los dos jóvenes intentaron escapar de la agresión y corrieron hacia el domicilio de uno de ellos. Allí estaba la madre de uno de ellos, que ya había sido alertada por otro de sus hijos que estaba en la calle.

La mujer se encontró con el policía agrediendo a los dos niños y trató de interponerse. Le pidió al policía que los revise, "por lo cual este los puso contra la pared". En ese momento, se acercó otro agente que estaba en la garita de Melian y Paroissien, e intentó esposar a los niños, "ante lo cual comenzaron nuevamente los empujones".

Un tercer uniformado, quien transitaba en moto, llegó al lugar con la intención de llevar detenidos a los niños, pero la mujer logró refugiar a ambos en la casa.

"En consecuencia, los tres policías comenzaron a pegarle a la damnificada con golpes de tonfa y empujones", describe la denuncia. Ello, prosigue, provocó que su hija de 15 años y otro de sus hijos de 18 salieran de la casa e intentaran "interponerse para protegerla, reclamando que no le peguen a su madre, y también fueron agredidos".

En ese momento arribaron al lugar unos veinte policías en al menos seis móviles, una camioneta, tres motos y tres bicicletas, y un móvil de la Policía Federal. La mujer pudo ingresar finalmente a sus hijos en la casa y luego se quedó hablando con agentes en la calle. En tanto, uno de los policías comenzó a tomar nota de los datos de la mujer y otro de ellos "amenazó a los niños señalándoles que ya los iba a encontrar y les iba a pegar", reseña la denuncia.

La mujer le dijo a los policías que realizaría la denuncia por la agresión, tras lo cual los agentes le sugirieron que se acercara a la comisaría a asentarla. Ella les contestó que concurriría a los tribunales. Sin embargo, le dijeron que tenía que hacer la denuncia en ese momento y le adviritieron que, si no accedía, la llevarían por la fuerza pública, por lo que aceptó.

Una vez en la comisaría ubicada en Ramallo 4398, los policías le dijeron que debía esperar diez minutos para que le tomaran la denuncia, pero luego se le acercaron dos efectivos y "la trasladaron sin mediar palabra a una celda, poniéndola en conocimiento de que quedaba detenida por agresión a la fuerza pública", reseña Palazzani.

La mujer, que había ingresado a la dependencia policial a las 17:40, salió recién de allí a las 4:00 del día siguiente. Un médico legista constastó a las 21:15 del día de la detención que la mujer "presentaba lesiones de data reciente". Una vez liberada, el 7 de noviembre, la mujer concurrió junto a su hija de 15 años y su hijo de 18 al Hospital Pirovano, donde también fueron constatadas las lesiones.

En la evaluación de los hechos, el fiscal Palazzani señaló que se trató de "circunstancias que evidencian un claro ejemplo de hechos de violencia institucional, y en este marco se deben investigar y conceptualizar". En efecto, puntualizó que "constituyen hechos graves que imprimen en las víctimas daños tanto físicos como psíquicos y afectan sus subjetividades desde que generan desamparo y acentúan la dificultad de la víctima para acceder a los mecanismos de denuncia, investigación y juzgamiento, como representación clara de la asimetría estructural que preexiste a los hechos".