01 de diciembre de 2023
01 de diciembre de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
El hecho tuvo lugar el 29 de enero de 2013 en Villa Lugano
La Procuvin solicitó la indagatoria de gendarmes por una feroz golpiza a seis jóvenes
El pedido alcanza a ocho efectivos y a un médico de esa fuerza, quien habría omitido dejar constancia de las lesiones presentadas por las víctimas. Los jóvenes fueron “incesantemente” golpeados, tanto en la vía pública como durante el traslado y el lugar de alojamiento, “ocasionándoles un grave sufrimiento tanto físico como psíquico”. Una de las víctimas sufrió abusos sexuales.

El fiscal general Miguel Palazzani, titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), conjuntamente con el fiscal ad hoc Fernando Vallone y el coordinador del Área de Violencia Policial de esa procuraduría especializada, Maximiliano Medina, solicitaron que se reciba declaración indagatoria a ocho agentes de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), en el marco de una causa por la detención y los tormentos contra seis jóvenes durante un procedimiento en Villa Lugano. El pedido de indagatoria alcanza además a un médico de esa fuerza, a quien se acusa de haber omitido dejar debida constancia de las lesiones que éstos presentaban, y hacer la correspondiente denuncia. En la investigación, interviene además el fiscal Fernando Fiszer.

El hecho tuvo lugar el 29 de enero de 2013. Cerca de las 18:00, cuatro de las víctimas que venían circulando por Camino Negro en dirección a la Capital Federal debieron detener su marcha cuando cruzaban por la Avenida 27 de Febrero, entre el Autódromo y el Riachuelo, luego de colisionar con otro vehículo. Otros dos jóvenes que transitaban en moto, al advertir que sus amigos estaban involucrados en un supuesto accidente, se acercaron.

Tras una discusión y a pedido de la persona que conducía el otro vehículo, intervinieron agentes del Operativo Cinturón Sur de la GNA. Tras descender de la patrulla, se dirigieron hacia los seis jóvenes, a quienes arrojaron al piso y esposaron.

Una vez reducidos, los funcionarios participaron –de forma activa y omisiva-  de una “constante golpiza”, mientras “humillaban” a las víctimas con insultos y amenazas varias, que incluyeron amenazas contra la integridad sexual. Aproximadamente 40 minutos después, los ingresaron esposados a un camión de traslado, donde continuaron recibiendo golpes por parte de los oficiales, hasta que los ingresaron al Edificio de Comando y Control de GNA, ubicado en la Avenida 27 de Febrero 6002. En ese destino, fueron revisados por un médico de la fuerza, quien elaboró el correspondiente informe sin dejar constancia de las lesiones que presentaban las víctimas.

Posteriormente, cerca de las 20:30 los damnificados fueron trasladados a la comisaría 52 de Villa Lugano de la Policía Federal Argentina (PFA), trayecto en el cual volvieron a ser golpeados y amenazados. Una vez en la seccional policial, los revisó un médico de la PFA, quien dejó asentadas las lesiones físicas que éstos presentaban.

Las víctimas recibieron piñas, golpes y patadas en la cabeza, en las costillas, espalda y tobillos, en muchos casos propinados a través de la escopeta de uno de los efectivos. Uno de los gendarmes se paró sobre las manos de un detenido. El ejercicio de violencia, intimación y uso coactivo de la fuerza incluyó una situación de sometimiento sexual padecida por una de las víctimas, quien sufrió tocamientos en el ano por parte de los agentes, tanto con la mano como con la cachiporra.

La presentación de los representantes del MPF destaca que en el contexto del procedimiento, los gendarmes “golpearon incesantemente, insultaron y humillaron  a los detenidos, tanto en la vía pública, como en el posterior traslado, como así también en la Unidad de la GNA donde fueron alojados, ocasionándoles a las víctimas un grave sufrimiento tanto físico como psíquico”.

En ese marco, solicitaron al titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional N°9 la declaración indagatoria tanto de los gendarmes que provocaron las lesiones como del médico de la fuerza que omitió certificar las mismas.