En el debate intervinieron el fiscal general Carlos Schaefer y la auxiliar fiscal Soledad Branchi

Corrientes: condenaron a cinco años de prisión a un taxista por transportar cocaína con su vehículo

Así lo determinó el Tribunal Oral Federal de Corrientes. El hombre fue interceptado el mayo del año pasado con estupefacientes escondidos dentro de sus pertenencias. El próximo 30 de marzo se conocerán los fundamentos.

Un taxista de 28 años fue condenado esta semana a cinco años de prisión por transportar cocaína con su vehículo, en abril de 2025 y en la ciudad correntina de Ituzaingó. En el debate, el MPF estuvo representado por el fiscal general Carlos Schaefer y la auxiliar fiscal Soledad Branchi, quienes habían solicitado la misma pena para el implicado.

El Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado de forma unipersonal por el juez Eduardo Belforte, consideró a Pedro Matías Rivero como responsable del delito de transporte de estupefacientes. Además, ordenó el decomiso del vehículo Chevrolet ONIX y de otros elementos secuestrados en el marco de la causa para ponerlos a disposición de la Comisión Mixta de registro, administración y disposición (de acuerdo a lo estipulado en la ley 23.737).

Por otro lado, ordenó la destrucción por incineración las muestras de la sustancia estupefaciente que fue incautada. El próximo 30 de marzo se conocerán los fundamentos.

El caso

La causa se inició el 15 de abril de 2025 a través de una nota remitida a la fiscalía por parte de la Delegación Ituzaingó de la Prefectura Naval Argentina (PNA). Allí se detallaba que habían tomado conocimiento de que una mujer era una de las integrantes de una presunta organización dedicada al transporte, acopio y comercialización de estupefacientes y que contaba con varios puntos de expendio, entre los cuales se destacaba uno en dicha ciudad. Como consecuencia de esto, el MPF encomendó a la fuerza de seguridad la realización de tareas investigativas.

En base a ello, se pudo identificar a Rivero como uno de los involucrados en las maniobras. Según les habían informado a los prefectos, el hombre iba a trasladar estupefacientes el 23 de mayo de 2025 en su vehículo con el objetivo de distribuirlos en la ciudad.

De esta forma, aquel día a las 19:20, el personal de Prefectura interceptó al auto. En ese procedimiento, secuestraron una bolsa con una sustancia blanca; dos celulares; una balanza de precisión y un porta-termo con tres paquetes de cigarrillos que contenían un envoltorio con sustancia blanca dentro de cada uno

El análisis de narcotest y el pesaje arrojaron que se trataba de 500 gramos de clorhidrato de cocaína. Tras, se puso de conocimiento al juez federal Juan Carlos Vallejos y Rivero fue detenido.

Alegato de la fiscalía

Durante su exposición en el juicio, Schaefer resaltó que la localidad de Ituzaingó es una zona turística y consideró que el daño que le produjo Rivero no solo fue a la sociedad en su conjunto sino también a los turistas de la zona. “Además, el hecho se agrava porque el taxi es un servicio público que delega el Estado para transportar pasajeros y el imputado utilizaba ese vehículo para transportar esa cantidad de droga”, remarcó.

Además, señaló que el hombre fue detenido en flagrancia cuando se movilizaba en un vehículo con estupefacientes para su comercialización, una balanza de precisión y otros elementos que “no dan margen a duda del fin comercial de la mercadería ilícita”.

Por su parte, Branchi señaló que Rivero tenía el pleno dominio de la acción con la finalidad de realizar el tipo objetivo, esto es, tener estupefacientes con la intención de comercializarlo. “El bien jurídico tutelado por la norma —salud pública— fue puesto en peligro con el accionar del imputado”, agregó la representante del MPF.

“Por la forma de ocultar la droga y balanza dentro de la mochila dentro de la termera en paquetes de cigarrillo surge evidente el conocimiento que tenia de comercializar el estupefaciente como de su ilicitud”, sintetizó.